Desde Iliddiam. Fantasía Celta. David Das Tebras.

Mitología celta, tanto de la Península Ibérica como de las naciones celtas del norte. Literatura fantástica, literatura histórica, un poco de historia sin literatura.


«Un país sin leyendas se moriría de frío; un pueblo sin mitos está muerto»

Georges Dumézil

La mitología solamente ha comenzado a ser aceptada y tomada en serio por las élites científicas y académicas desde hace cincuenta años.

Me atrevería a decir que le debemos este hecho a la aparición de la Mitología Comparada.

Esta disciplina, obra de Georges Dumézil y de todos aquellos que continuaron su trabajo, con especial mención a Joan Puhvel, ha logrado que el mito sea un tema tan digno de estudio cómo el más serio de los postulados.

Este bienhechor, Georges Dumézil, se eleva a la categoría de héroe para nosotros, los amantes del folclore y la identidad de las naciones. Él es el autor de la cita que encabeza este texto; cita que ha sido el último de los pequeños empujones que me han animado a empezar a escribir sobre mi tierra, sobre sus costumbres, sus fiestas, sus ritos. A escribir sobre todo sobre sus leyendas y sobre los fantásticos seres que las habitan.

Soy afortunado por vivir en un paraíso. Todo el norte de la Península Ibérica es espectacular, más aún de lo que la mayoría de la gente cree, pero además también tiene muchísima historia y personalidad. Aquí se ha mezclado la sangre de muchos pueblos, sangre que se ha derramado en incontables ocasiones a lo largo de los siglos. Sangre que se ha mezclado para formar la identidad de las naciones de origen celta bañadas por el Cantábrico.

La sangre de mi pueblo.

David das Tebras