Relatos Salvajes para hacer frente a los relatos hegemónicos, ese es el lema de este libro extraordinario. Tengo el honor de encontrarme entre las personas autoras de los relatos que lo componen. Me siento afortunado por ello, ya que la calidad literaria de mis compañeras y compañeros me ha deslumbrado.
Cada relato crea su propio mundo, y no hay dos iguales. Además, cada uno transmite una experiencia diferente (muy intensas, estáis sobre aviso) y contienen montones de mensajes.

¡Estos relatos lo atacan todo! Patriarcado, fascismos, injusticias… Y además, como hilo conductor de todo ello, estos textos hablan sobre la naturaleza humana.
Este libro tiene un espíritu, el de su editorial. Y es un espíritu que incita a pensar, a reflexionar sobre quiénes somos y en quienes nos vamos a convertir.
Frente a los relatos hegemónicos, relatos salvajes.
Ese es el lema del libro. Su objetivo: despertar a la gente. Fran Zabaleta nos lo explica muy bien en este texto:
Desde siempre, los cuentos nos han contado el mundo. Los cuentos han sido poderosas herramientas de cohesión social… y, también, eficaces yugos para mantener las cosas como están.
Pero no todos los relatos son iguales.Mira a tu alrededor: guerra, desigualdad, un planeta saqueado y rebosante de desperdicios, un clima desquiciado, una atmósfera envenenada…
Fran Zabaleta, en un artículo para el blog de Los libros del salvaje.
Necesitamos despertar. Necesitamos relatos nuevos. Que cuestionen el inmovilismo, que busquen nuevos caminos, que denuncien y propongan alternativas. Que contribuyan a crear una narrativa nueva. Un mundo más justo y solidario.
Eso es lo que trae este libro: relatos que han nacido libres y han querido seguir así. Relatos que hacen pensar. Relatos salvajes.
Fran Zabaleta
Editor de Los libros del salvaje, Fran es el autor de un prólogo que me hace arder la sangre. Ya me lo he leído un montón de veces. Es potente y es muy real. Es alucinante, porque refleja mis propias ideas y aviva el fuego de mi interior. En mi opinión, este prólogo es tan valioso como cualquiera de los relatos, y no solo a causa de su prosa. Es toda una declaración de intenciones.
Andrea Martínez Baladrón
Andrea es toda una escritora ya, con dos novelas y varios relatos publicados. Es una persona que proyecta una imagen de mucha seguridad y fuerza. Ella también está enfadada y su relato, Oblivion, es una prueba de ello.

Oblivion
Un relato desgarrador que me ha puesto los pelos de punta. Que Oblivion logre esto ya habla de su calidad, pero es que además consigue este efecto con una serie de críticas escalonadas a muchos factores del mundo en el que vivimos.
En un presente distópico en el que nuestro mundo coexiste con otro en el que viven las razas de las hadas y los elfos, la desproporcionada codicia de un modelo capitalista y despiadado (que nos resulta muy familiar) ha destruido este segundo mundo. Los seres feéricos supervivientes se han refugiado en el nuestro e intentan integrarse, pero son víctimas, de mano de los humanos, de las crueldades más atroces.
Les hizo un gesto para que se apartasen y sacó fotos al cadáver.
Tendría que examinar el cuerpo detalladamente, pero por la ropa hecha jirones, la posición de las piernas…, estaba casi segura de que la habían violado. La importante cantidad de sangre alrededor de la cabeza y en la zona dorsal indicaba que aún estaba viva cuando le cortaron las orejas y las alas. Probablemente, había muerto por exanguinación. Igual que las otras tres víctimas. La piel de color verde oliva estaba llena de magulladuras; las uñas de las mano, rotas. Había ofrecido mucha resistencia. Aunque no le había servido de nada.
Andrea Martínez Baladrón. Relatos salvajes.
Esto es lo que os espera en el relato de Andrea, una crítica cruda y frontal a la xenofobia, al anquilosamiento y la crueldad mezquina de un sistema patriarcal que lleva muchos siglos vigente. También critica la desinformación y control de las masas de un sistema capitalista y neoliberal. Todo esto tiene cabida en las 11 páginas que dura este relato.
David das Tebras
Soy yo, como bien sabéis. Apasionado de la literatura fantástica, de las mitologías de las naciones celtas y de la historia de mi pueblo, estoy en plena creación de una serie literaria, Desde Iliddiam, que aúna y combina todos estos elementos. La primera de estas novelas, La hija de la ayalga, ya está publicada. Podéis saber más cosas sobre mí en el, valga la redundancia, Sobre Mí de este blog.
El miedo va a cambiar de bando
Este relato nace del fuego que arde en mi interior a causa del acontecimiento de un suceso tan desastroso como la Guerra Civil. Lo que más alimenta esta llama es el hecho de que algo tan catastrófico haya sido asimilado por la gente de España como algo normal. El pacto del silencio de postguerra, la manipulación de la información dentro de nuestro país… Todo eso me indigna y enfurece hasta limites que solo yo conozco.
Pero he encontrado una manera de dejar salir esa ira. Este relato trata, como no, sobre la Guerra Civil. Debido a la manera en la que está construido, cualquier información que os dé sobre él os lo destriparía por completo. Pero puedo decir que encierra una gran sorpresa, y también que puede ser (y muy probablemente sea) la semilla de una futura saga o serie literaria.
Al poco de salir de la ciudad, la ancha carretera dio paso a una pista de tierra. Mis compañeros y yo rebotábamos con cada bache. Las curvas hacían que nos fuésemos los unos contra los otros, aplastándonos contra los rígidos laterales del vehículo. Estaba claro que a nuestros captores no les importaba para nada nuestra comodidad, y mucho menos nuestra dignidad. También podía ser que tuviesen prisa por llegar adonde quiera que nos llevasen.
Mientras el sol se ponía, comprobé que la pista de tierra por la que circulábamos estaba ahora elevada con respecto al terreno que la rodeaba, formando un pequeño terraplén lleno de maleza a ambos lados. Había campos de cultivo más allá, aunque no se veía a nadie trabajándolos. En varias ocasiones, pude ver cadáveres entre la crecida vegetación de los terraplenes.
David das Tebras. Relatos salvajes.
Ana Fernández Martín
El destino y ella misma decidieron, de mutuo acuerdo, que esta bella persona viviese su vida de una manera muy intensa. Una parte de esta existencia apasionante tuvo lugar en México, un lugar que marcó profundamente a Ana. Ella misma nos cuenta que su llegada allí, de joven, supuso un antes y un después en su vida. En este relato, que es la narración de una experiencia real, nos cuenta como logró algo que parecía imposible, demostrando un valor… extraordinario.
Cihuatltototl, la mujer pájaro
Ana nos narra una maravillosa aventura: cómo logró ser admitida en la danza ritual de los voladores cholultecas, un evento completamente mexicano, muy intimidante, y en el que solo se admiten hombres. Algo increíble. Una vivencia extraordinaria y un logro vital asombroso.

Una cosa que me encanta de este relato es la pasión y el cariño que imprime la autora a la hora de poner en palabras escritas sus recuerdos. Imprime el amor por México en el texto y se lo transmite al lector de una manera magnífica.
Otra cosa que me encanta es que, de camino a contarnos su vivencia, nos habla de Quetzalcoatl, la gran deidad de la mitología méxica, de las costumbres de esta gente y de dos maravillosas danzas que son tesoros para la humanidad. También de la maravillosa pirámide de Cholula o Tlachihualtépetl, y de otras cosas en extremo interesantes.
Patricia Mariño Rodríguez
Esta escritora es gallega, como yo. También compartimos el amor por la naturaleza, algo que se refleja en el relato que continúa. De un libro (este) lleno de auténticas joyas, Alba y Sara es una de las que más me ha deslumbrado.

Alba y Sara
Este relato en formato epistolar, imitando la correspondencia entre dos amigas me ha dejado, sencillamente, impresionado. Es mucho más que palabras sobre papel. Es una obra de arte. Emotivo hasta niveles increíbles, pero también muy real, duro y también reivindicativo. Nos hace reflexionar, y mucho, sobre cosas relativas al ser humano, a las diferentes personalidades y sensibilidades, a la manera de ver y enfocar la vida y, en otro plano, a lo que este sistema neoliberal y fanáticamente capitalista le está haciendo al mundo.
Los días se suceden extraños, rápidos, a veces más agitados, a veces más serenos. Los recuerdos hermosos seguro que no me abandonarán, como cuando la amamanto en la mecedora mientras el sol del atardecer baña de tonos anaranjados nuestro salón y yo contemplo sus deditos y los cubro de besos.
No sé por qué, este verano lo recordaré por el constante canto de los vencejos, desde los últimos momentos del embarazo, cuando el tiempo se deslizaba tranquilo, hasta los días en los que Irene ya estaba con nosotros. Estoy segura de que cuando piense en el comienzo de nuestra vida con ella, recordaré sus cantos alegres y sus vuelos infinitos por el cielo.
Patricia Mariño Rodriguez. Relatos salvajes.
El final del relato, la última carta, no tiene precio. Un aplauso, Patricia.
Catalina Gómez Parrado
Esta autora ya tiene publicados 13 cuentos infantiles y un libro de relatos. Le gusta escribir para los niños y eso se nota mucho en sus dos relatos: El silencio atronador y La asombrosa librería del señor torre.
El silencio atronador
Este es un relato basado en una vivencia de la madre de la autora durante la Guerra Civil. Esta vívida narración nos narra el horror de vivir un bombardeo, e incide en el hecho de que no hay lugar seguro. Solo hay terror y lo que te depare la suerte y el destino. Es un relato magnífico, sobrecogedor.

La asombrosa librería del señor torre
Este relato es muy especial. Es magia en estado puro y me ha tocado muy dentro. Varias veces he tenido ganas de transformar los pocos sueños de los que me acuerdo en relatos, pero nunca lo he llevado a cabo. Catalina, sin embargo, si lo ha hecho y ha trenzado un relato precioso, mágico hasta niveles increíbles y con un significado maravilloso que pueden comprender niños y adultos por igual.

Marina Can
Esta mujer es muy valiente. Me da mucha envidia (de la sana) porque se ha atrevido a hacer lo que yo nunca me atreví a hacer. Os lo va a contar ella:
Marina Can (Talavera, 1985) se armó con una mochila allá en 2013 para recorrer mundo y no ha parado hasta la pandemia en 2020. En autoestop, furgo o barco, sus viajes se caracterizan por ser sin fecha de retorno y por usar dinero obtenido en el propio viaje, ya sea con trabajos puntuales, vendiendo artesanía o tocando música en la calle. Desde la pandemia se dedica por entero a la música y ahora se está iniciando en la escritura.
Marina Can. Relatos salvajes.
Click
En click, Marina nos cuenta una de sus experiencias vitales al viajar por el norte. En ella, durante una época muy interesante en la que se dedicó a hacer dumpster diving (buscar comida en los contenedores) fue dándose cuenta de la horrible manera en la que funciona el mundo.

Fernando G. Loaisa
Me resulta fácil comprender a este hombre. Nació el mismo año que yo y comparto con el la práctica totalidad de las pasiones y aficiones que menciona en su presentación. Entre ellas, ambos somos apasionados de la historia (y los wargames), aunque aquí viene una de las pequeñas diferencias: yo escoro hacia la historia antigua y el hacia la moderna. Su relato, En la línea, lo refleja a la perfección.
En la línea
En este relato, un hombre que ha sufrido un golpe terrible a nivel vital se alista y se ve en la primera línea de batalla de una guerra. Su vida allí tiene muy poco de bonito, pero lo peor está por llegar.
Lo peor es aguardar noticias, la tensión de la espera. Cuando las sirenas suenan y comienza la ofensiva, el corazón bombea con tal fuerza que uno se cree capaz de llegar hasta el horizonte, y el vertido de adrenalina en el torrente sanguíneo es tal que las proezas más aguerridas se tornan posibles, incluso ante aquellos monstruos de hierro y acero; te sientes invencible… Hasta que el primer compañero cae a tu lado con una expresión perdida, en una mezcla de miedo y sorpresa. Entonces, toda sensación semejante al valor se desvanece. Los leones se convierten en conejos. Conejos que buscan la cobertura de un nicho en el suelo, o bien de un carro de combate humeante inutilizado. Conejos que recuperan la consciencia y redescubren su verdadero propósito en aquella entropía: no son más que carne de cañón, desde el primero hasta el último. No debe quedarles la menor duda.
Fernando G. Loaisa. Relatos salvajes.
Los principales ingredientes del texto son lo negativa y terrible que es la guerra y como cambia esta la perspectiva de las personas.

T.H. Sutherland
Este hombre, hijo de madre colombiana y de padre estadounidense, ha pasado su vida en mil y una partes del mundo, disfrutando (porque le encanta) de un continuo choque cultural, que lo ha enriquecido sobremanera. No podría ser de otra forma.
La manera de narrar de Thomas es muy diferente, imagino que debido a su extraordinaria trayectoria vital (tú también me das un poco más que un poco de envidia sana, compañero). Es refrescante, extraña, vital y muy positiva. Tiene, de alguna manera, la frescura y la fuerza de la visión de un niño.
¡Bah, duendes!
Este relato es la despreocupada, alegre y maravillosa historia de dos amigos que llevan mucho tiempo esperando una fiesta del verano, para beber y bailar con las chicas. Sin embargo, cuando esta llega, les dura lo justo para emborracharse, pues todo el mundo menos ellos sale en estampida, dejando el local vacío. El motivo: alguien cree haber visto unos duendes… ¡Bah, duendes!
Llegaron a un punto del bosque donde las hierbas les llegaban por la cabeza. En las ramas de los eucaliptos aún dormían acurrucadas las hadas, con sus alas bien recogidas. Al exhalar sus sueños, las luciérnagas se iluminaban y la noche se tornaba en un sonido plácido, relajante y armonioso.
Algún animal aulló a lo lejos, y prosiguieron el camino sumergidos en su anhelo de estar donde ya no se puede. Como aquellas personas que viven al lado de una playa, pero que nunca van a bañarse por estar demasiado ocupadas.
—¿Sabes, Santiaguito? Cuando vea al tipo que gritó «¡Duendes!», le voy a esconder el caballo donde no pueda encontrarlo.
T.H. Sutherland. Relatos salvajes.
Oh, mierda, leprechauns
La verdad es que me ha encantado ver a Paco, a Curro y a Don Gonzalo, los paisanos de Olivarillo de Llanomar saliendo a cazar leprechauns en contra de los deseos del señor cura y del alcalde. Para mí, que me tomo tan en serio la mitología, ha sido bastante liberador ver otro enfoque, uno fresco y despreocupado, y es que Thomas enfoca los mitos de una manera libre y alocada que nos hace relajarnos y disfrutar. Tengo mucho que aprender de él.
Marta Fernández Martín
Esta escritora, redactora y apasionada de la música, ha dedicado su vida entera al estudio y la defensa de la igualdad de género. Su relato, Enterrada viva, es una demostración impresionante (impresionante, de verdad) de la fuerza con la que arde el fuego del feminismo en el interior de esta mujer).
Enterrada viva
En menos de dos páginas, Marta nos narra un relato estremecedor, brutal, magnífico, cargado de contenido y significado. Trata temas como la catalepsia, el vampirismo y también otros, porque el significado de este texto depende mucho de cómo lo interprete la persona que lo lea. Puede significar muchas cosas, pues. Desde una historia de vampiros, pasando por un acto horrible de degeneración humana, hasta llegar al propósito original de la autora: la reinterpretación de un cuento.
Juan P. Forti
Lo cierto es que me siento bastante identificado con este hombre. Los dos tenemos una manera de ser pasional, impulsiva y dispersa que nos ha llevado a aventurarnos en aficiones y actividades de lo más diversas. Activista, rebelde y ecologista, también es un gran escritor. Su relato, El repartidor, da mucho que pensar. Sobre lo que pudo haber sido y lo que puede llegar a ser.
El repartidor
El relato más largo de este libro que nos ocupa trata sobre una guerra que no existió, pero que podría haber existido. De hecho, es algo que puede suceder aún, en muchos lugares del mundo. Incluso en nuestro país. Es más, si los españoles no estuviésemos dormidos, aborregados, ablandados y asqueados, nuestra nación sería una de las más adecuadas para que sucediese esto.

El relato tiene lugar en un estado centralizado en el que existen diferentes identidades nacionales con sus propias historias, culturas y lenguas. Este estado prohibe, ilegaliza y persigue el uso de estas lenguas diferentes de la «oficial». Estalla una guerra. Comienzan los reclutamientos obligatorios. Unos hombres aparecen delante de la casa del protagonista y lo meten en una furgoneta: bienvenido al ejército.
V. Delegido
Este autor valenciano me ha sorprendido con una prosa que te introduce en la narración y te lleva suavemente, de una manera fluida y agradable, tranquilizándote y dejándote en un estado maravilloso. Y eso a pesar de narrar, en algunos casos, las más tristes y aburridas miserias de la vida. A lo mejor este hombre tiene algo de magia dentro. Eso explicaría lo de aquel día que nevó en Valencia.
La instrucción
Este soberbio relato trata de cómo la vida de un hombre normal, ni joven ni viejo, ni listo ni tonto, se va al garete. Según el autor, es una crítica a esta sociedad. Para mí, además, es una obra de arte.
Las claves son las siguientes: este hombre se hunde y echa a perder su vida voluntariamente. De hecho, lo hace muy a propósito. Existe una dejadez existencial, si, pero son todo decisiones conscientes que buscan un fin. Otra clave es que V. Delegido narra y describe el ambiente de un bar de mala muerte y sus clientes habituales, casos perdidos de la humanidad, de tal manera que hace que resulte interesante. Cómo si te describiese fascinantes animales exóticos.
La última de las claves para el éxito es que, si te paras a pensar un poco, el protagonista del relato nos es tan cercano e inteligible porque podríamos ser cualquiera de nosotros. Una última reflexión: cuando vemos a alguien así, como esos casos perdidos del bar, esos seres humanos que han logrado autodestruirse, podemos acordarnos de este relato, que nos enseña que, aunque parezcan completamente diferentes de nosotros, no lo son. Son muy, muy parecidos.
¿Cómo lo hace? No lo sé, pero alucino con este hombre y lo seguiré de cerca.
La penúltima oportunidad
En menos de seis páginas y partiendo del Génesis, Victor hace una reflexión sobre la historia del ser humano y ofrece un acercamiento muy interesante al camino que nos ha llevado, como especie, al momento actual. Un momento que no nos gusta nada.
Me encanta la parte en el que el ser humano crea a Dios para «trasladarle la responsabilidad de las leyes naturales que rigen el mundo». Es breve, concreto y perfecto.
Laura G. Loaisa
Conozco personalmente a Laura, y debo decir que es una persona fascinante, diferente y muy buena. Un ser humano que suma, que enriquece a quien la rodea. Aunque unos más que otros, todos los seres humanos somos complejos. La maravillosa complejidad de Laura impregna el espíritu de la propia alma de la editorial e impregna, también, el texto de este relato.
Podréis ver a la autora a través de la narración. Es el relato que mejor muestra los motivos de la creación de este libro, y por diferencia. Todo un canto a la naturaleza y a la realidad interior del ser humano: esa bestia temible y aborrecible. Tanto mezquina y cobarde como peligrosa. Muchas veces autodestructiva.
Laura ha creado este texto, según sus propias palabras, para reconectar con la escritura. Vaya si lo ha hecho.

El cubil
Jara está cansada de la forma de vida de una sociedad neoliberal y se va a vivir a la naturaleza, sola. Desde su cabaña, cada vez hace incursiones más agresivas en la floresta. Por último, hace los preparativos para perderse en ella durante dias. Su objetivo: ver lobos.
Imaginó un mundo donde los humanos abrazaban los principios de cooperación, comunicación y respeto mutuo de los lobos, y al igual que ellos se apoyaban en proyectos y metas comunes, aprovechando las fortalezas para lograr resultados extraordinarios.
Laura G. Loaisa. Relatos salvajes.
Y esos son nuestros relatos salvajes… pero habrá más
Esta es la primera recopilación de relatos que creamos en Los libros del salvaje, pero no será la última. Mis compañeras y yo vamos a luchar por que esta iniciativa salga adelante.
Frente a los relatos hegemónicos, relatos salvajes.
Porque todos los relatos nuevos nacen salvajes. Cuando los autores de la Ilustración comenzaron a hablar del predominio de la razón y a oponerse a la tiranía de los reyes absolutos, sus relatos fueron considerados salvajes. Cuando los jóvenes del Mayo del 68 comenzaron a hablar de derechos civiles, ecologismo, antinuclearismo, antibelicismo o revolución sexual, fueron considerados salvajes.
Fran Zabaleta. Relatos salvajes.
Esto solo es el principio de algo muy grande, y tengo la suerte de formar parte de ello.
Sin embargo, por ahora, eso es todo.
Un abrazo enorme y muchas gracias por leerme.
Si queréis continuar con las reseñas literarias de grandes novelas de fantasía, aquí las tenéis:
Y si no, ya sabéis:
Sentid, vivid y no os rindáis nunca.
2 ideas sobre “Relatos salvajes, una recopilación para despertar las conciencias dormidas”
Wow! ¡Que tremenda recopilación de relatos tan fantásticos! ¡¡Súper atractivos de leer y con temáticas tan dispares que no sabría cuál elegir primero!! (Bueno, no soy objetiva si elijo el de mi escritor favorito 🙂 )
¡¡Que sea la primera de muchas, y le acompañen muchos más éxitos!!
¡Muchísimas graciaaas! 😃😃😃
Me das mucha energía con tu apoyo y maravillosas palabras.
Si te hacen más bonita rompen el molde. 😊