Recuerda el fuego primero es un libro de relatos (cuentos, cantares) de fantasía épica escritos en verso. «¿Cómo puede ser posible?», os preguntaréis. Lo es, y vaya si lo es, si la mano que lo escribe es la de Carlos Pellín Sánchez, también conocido como Heriseus.

Este libro ha provocado en mí fuertes reacciones: primero me ha sorprendido, después me ha gustado y finalmente me ha impresionado profundamente. Tenía una idea preconcebida sobre él: la de un libro de poemas de ambientación épico fantástica. No lo es.
Para que os hagáis una idea más acertada de este libro, podéis pensar en un volumen compuesto por varios relatos de fantasía épica, pero narrados de una manera cantada, épica, ensalzada. También hay poemas, es cierto: uno, diminuto, entre cada cantar épico.
Heri ha logrado que eso enriquezca la visualización y la experiencia de lectura mediante un profundo conocimiento de los versos y las rimas, pero sobre todo gracias a diferentes recursos, valientes y novedosos, que dan su identidad a los cantares.
Un nuevo mundo de fantasía épica, pero en verso
Recuerda el fuego primero (Niña Loba, 2023) reúne siete cantares épicos y seis poemas. Cada uno de ellos bebe de un mundo ficticio diferente y genera una atmósfera distinta. Otra cosa que debéis saber es que el esfuerzo y el trabajo detrás de este libro es sinceramente impresionante. En serio. Heri ha escrito el equivalente a una novela, pero en verso.
Además, todos los cantares son muy diferentes entre sí, cambiando por completo su estilo en todos los aspectos.
Las losas de sal rocosa al punto se levantaron. Ascendió una efigie blanca delante del valle estagnado. Gigante como sesenta hombres, como sesenta hombres de ancho, recubre la garganta reseca desde que el Inmortal fue nuestro Amo. Innumerables cadáveres alberga su cuerpo inorgánico; momias informes, polvorientas: intrusos y fugados. Agarran el aire y claman a lo más alto lamentos inaudibles que causan gran espanto. Lagrimal lo llaman, guardián es del quebranto.
Como ya he dicho, es una labor titánica la que ha hecho el noveldense Carlos Pellín Sánchez, que no sólo emplea rimas y estrofas tradicionales, sino que innova mediante el uso de espacios, signos de puntuación, arcaísmos, neologismos y otros recursos que le dan una nueva vida a una antigua y maravillosa narrativa.
(Tal vez) una sorprendente revelación
En efecto, este libro nos narra historias magníficas ambientadas en mundos de fantasía perfectamente creados y conformados de una forma que nos resulta muy novedosa: el verso.
Pero en realidad no lo es. Como dice Darío Mendez Salcedo, el editor de Heri, la épica es el género literario más antiguo de occidente, y, antiguamente, su tratamiento tradicional era el verso. Sus palabras han sido:
Quizá gracias a la facilidad de la novela para absorber casi cualquier materia, así como al descuido de la métrica formal y las exploraciones libérrimas de la poesía contemporánea, el tratamiento de la épica en verso ha caído prácticamente en el olvido creativo, o, lo que es decir lo mismo, ha sido enclaustrada en los estudios de historia de la literatura.
Darío Mendez Salcedo.
Se nota que sabe de lo que habla.
Por estos motivos, Recuerda el fuego primero, de Carlos Pellín Sánchez, representa un retorno a la vieja manera de hacer las cosas, que es, a la vez, la buena manera de hacer las cosas. Solo si leéis este libro podréis comprender lo idóneo de la narración en verso, tan solemne y musical (en un sentido clásico y épico. Pensad en Carmina Burana y en La cabalgata de las valkirias), para presentar historias ambientadas en nuevos mundos fantásticos.
Recuerda el fuego primero
Dejemos de lado el alma de la obra y centrémonos en su cuerpo. En este libro se mezclan cantares largos en diversos estilos con poemas muy cortos. De estos últimos, solo comentaré la Rima rúnica del rey simétrico, por su profundo impacto sobre mí.
En este valle de sal (Recuerda el fuego primero, primer cuento)
El primero de los cantares es una maravillosa epopeya de fantasía épica llamada «En este valle de sal». Está protagonizada por dos personajes, permaneciendo uno de ellos oculto hasta el final del relato, cuando reclama la totalidad del protagonismo. Hasta ese momento es el narrador. El otro protagonista, Ane, la doncella de Adrestía, es la protagonista indiscutible de la práctica totalidad del relato. Es más: el foco se recrea en ella. Todo gira en torno a su aspecto, sus acciones y su figura.
Raquíticos de cuerpo, desnuda su pálida piel, un pelotón de doce seres se presentaba a la vez. Bien armados con cuchillos, rápidos como palabra cruel, en la vanguardia del Inmortal actúan como un solo ser; son remedos humanos, adoradores de un nuevo creer: querubes se llaman y portan deforme prez.
Rima rúnica del rey simétrico (Recuerda el fuego primero, primer poema)
Tan solo nueve versos componen un poema brutal. Me ha dejado impactado su capacidad para provocar una imagen clara, potente y concreta en la mente del lector.

Samuel Colman (1780–1845)
Bristol Museum & Art Gallery
Neocósmica (Recuerda el fuego primero, segundo cuento)
Neocósmica sí que es un cantar épico. Se parece nada a la prosa y lo justo al verso. Es el cantar de un aedo, que nos narra una historia fascinante.
En ella se nos retrata un universo en el que las figuras máximas y gloriosas de los dioses reinan en el plano terrenal, como dirigentes supremos de razas muy variopintas. En un determinado momento, una de estas diosas, Razón, mata a su padre y declara la guerra a sus hermanos, los demás dioses.
A su padre mató
con la daga Matadioses.
y se autoproclamó
reina del Cosmos.Pocos dioses acataron a la soberana autoimpuesta.
Razón declaró a sus hermanos
cataclísmica guerra.
Con la Matadioses rompió
su padre en siete partes
y con ellas fraguó
las siete armaduras sagradas:
capaces de otorgar a un mortal
poder del mismísimo Cosmos.
Fueron las armas
de la vasta legión
que arrasó el universo.
Tras mil centurias
con el Cosmos partido
bañado en las muertes
de dioses de nombre borrado
tan solo una dea resistió:
Aurora
la Madre de Todo
con su armada de almas estantes
blandidas por bravos soldados.
Esta otra diosa, Aurora, le planta cara a Razón y ambas libran una honorable guerra durante milenios. Pero no tardará en surgir la traición…
La última clase de esgrima (Recuerda el fuego primero, tercer cuento)
En un tiempo inconcreto que, avanzado este cantar, se revela, se desarrolla la imagen de un joven que lleva dentro la pasión por la espada. Su vida va derivando en la creación de una de ellas. Para ello, en un mundo donde están prohibidas las armas, debe hacerse son un libro muy difícil de conseguir. Tras forjar el arma compra un local ruinoso y comienza a dar clases de esgrima. Pero un secreto de su pasado y el amor se unen para abocar la vida de este joven al abismo.
La caída del dragón (Recuerda el fuego primero, cuarto cuento)
La caída del dragón es una historia de vampiros. Abierta, directa, fascinante, fiel a su condición desde el principio, es uno de los cantantes más extraordinarios de este libro. Con En este valle de sal, es uno de mis dos cantares favoritos. Narra la historia de Vlad, hijo del dragón. A muchos les sonará esto y, en efecto, las resonancias históricas son notables, aunque se quedan ahí.
Vlad es un dampiro, hijo de un poderoso vampiro que gobierna medio mundo y de una mujer humana. Este chaval es llevado en contra de su voluntad por cierta Dama, que lo anima a revelarse contra su padre.
Se encaminan hacia una villa de cipreses y campos floridos donde se reúnen gozosos los convidados vampiros de rostros tapados y afilados colmillos que asoman anhelantes por futuro enrojecido. Más allá de los árboles se divisa un castillo. Entre sus almenas asoma una bestia roja de lino que palpita al son del viento: la señal del Dragón bravío. La misma señal que Vlad, el por la Dama [prendido], tiene rota en su brazo y lo transforma en dampiro. La misma señal que lo [llama] y que aumenta sus latidos, y que rojo lo vuelve todo con la fiebre del maldito. Rojas son las flores, rojos los farolillos, rojas son las nubes que a la luna han obstruido, rojos son los [ojos] de la que [guía] su sino y el rojo brilla en sus atuendos como sangrientos zafiros.
Debo decir algo de este fascinante cantar: debe su ambiente, su melodía, la manera en la que te acuna, a sus rimas, a su lenguaje. No son casuales. Crean un elemento, un éter gótico que le da un alma propia a este cantar y lo convierte en una obra de arte. Otro detalle: puedes jugar a averiguar por qué motivo hay algunas palabras entre corchetes. Yo lo he hecho, y vale la pena.
Maríamaquia(Recuerda el fuego primero, quinto cuento)
Ambientado en la actualidad y reflejando una aburrida y triste realidad, este largo poema sin demasiada resonancia ni musicalidad nos hace creer que vamos a dejar la fantasía de lado durante un rato. No es el caso: nos espera una sorpresa.
El surco de las serpientes (Recuerda el fuego primero, sexto cuento)
Uno de los mejores cantares y también el más difícil de comprender, dado el misterio y la ambigüedad con la que están trenzados sus versos. Comienza como una historia de detectives en un oscuro mundo ficticio que tanto puede estar ambientado en nuestros días como en cualquiera de las últimas cuatro o cinco décadas (apostaría por unos años ochenta distópicos).
Pero no es una oscura historia de detectives: es mucho más. No os diré qué, sin embargo. Leedlo y lo sabréis.
Me tragó el enorme hall, su universo blanco de mármoles etéreos de sangre manchados. Delante había una escalera de deje espiralado de cristal y sólida viga, que subía hasta el Hado. Entre columnas, hombres trajeados pronto me contuvieron con fusiles cargados. "—¡Déjenle pasar —dijo el masacrado sargento desde el suelo—: Es un soldado." Subí, corrí por la escalera, el aire se puso raro; me lancé a los escalones, los cristales explotaron; los pitidos cayeron sobre mis oídos destemplados; el polvo se levantó, me llené todo de blanco. Me alcé deprisa y dolorido, por la cal cegado moviéndome a trompicones entre toses y espasmos; huía de los sonidos que a mis piés ya estaban llegando.
El corazón del temido (Recuerda el fuego primero, séptimo cuento)
Un excelente cantar épico que nos trae recuerdos de varias cosas: la Canción del pirata de Espronceda, el universo de Piratas del caribe y algunas tonadas irlandesas antiguas.
Nos narra la historia de Diego, un valiente español embarcado en una búsqueda peligrosa y sobrenatural, enfrentado a fuerzas que lo superan mucho. Su camino y su destino se cruzan con el de Molly, una extraordinaria mujer pirata que ha capturado un barco legendario que es mucho más de lo que parece.
El hombre abrió la puerta, con óxido gemía. Entró a una habitación iluminada por lámparas ardidas en óleo maloliente de grasa de ballena hervida. Una docena de borrachos en la peste se entretenían, con blasfemos y retorcidos cánticos al compás de una viola maldecida. A sus piés, olvidados, oro, rubíes, perlas, amatistas: un botín sanguinario producto de sus cuentas fechorías. Si algún lugar del ancho mundo debe llamarse infierno, así se llamaría ese antro de serpientes do piratas bebían.
Es una historia épica de pies a cabeza y, por supuesto, tiene un épico desenlace.

Y ya está
En el mismo final del libro, el autor nos relata qué tipo de versos y de rimas utiliza para cada uno de los cantares y de los poemas, así como de que recursos especiales hace uso para lograr los efectos que, en efecto, logra.
Sin embargo, lo que más me gusta de esta conclusión es la explicación del título que, además, sirve de canto introductorio a esta obra: «Se invoca al fuego primero de las historias cantadas para que vuelva a arder.»
Os diré una cosa: os va a hacer falta el diccionario. Soy escritor, y he hecho uso de la RAE muchas veces al leer esta obra. Admito haber aprendido mucho vocabulario. Y es que Heri no solo domina el arte de los versos, sino que utiliza un vocabulario excepcional, con frecuentes palabras en desuso y arcaísmos, pero siempre creando algo bello, bien traído y bien enhebrado.
En los versos que le he robado a Heri para embellecer este post podréis encontrar algunos ejemplos. Yo no tengo vergüenza de admitir que me voy a valer de estas formulas para enriquecer mi propia escritura.
Carlos Pellín (Heri)
Carlos Pellín es Licenciado en Matemáticas y ha sido profesor de secundaria en diversos colegios de la provincia de Alicante. También hubo un tiempo en que fue instructor de espada larga.
Con alma de escritor de fantasía, se estrenó con la novela El lenguaje de la Magia, publicada en la app de relatos «Tentacle Pulp». En Twitter tiene un proyecto de #Fanpoesía y poesía fantástica como el usuario @heriseus, con la esperanza de ganar más visionado de su obra.
Y eso es todo… por ahora
Esta es la primera obra de Heri que comento en el blog, pero os aseguro que no será la última, porque, y hablo muy en serio, me ha impresionado profundamente esta antigua y a la vez nueva manera de narrar.
Ahora, preso de una gran curiosidad, voy a estar atento a los siguientes pasos de este escritor.
Sin embargo, por ahora, eso es todo. Un último regalo:
El violinista, al punto, detuvo su tocar. Un antiguo cantar ya se estaba gestando. Uno de hierro y sangre, de agria pólvora prendida por el túmulo dorado que desde el suelo susurraba: "Mata por mi caricia... y muere por mi mano."
Un abrazo enorme y muchas gracias por leerme.
Si queréis continuar con las reseñas literarias de grandes novelas de fantasía, aquí las tenéis:
Y si no, ya sabéis:
Sentid, vivid y no os rindáis nunca.
2 ideas sobre “Recuerda el fuego primero. Cantares de fantasía épica”
Wow! ¡Un post súper rico y muy muy curioso, a la altura de una obra tan original! ¡Me ha encantado descubrir esta nueva forma, para mi, de narrar aventuras, fantasías y mitos! Los fragmentos, ilustran de maravilla tu descripción y demuestran la maestría del autor, despertando la curiosidad y dejándonos con ganas de más. ¡¡Una maravilla!! Gracias
Muchísimas gracias a tí,amiga mía 🤗
¡Eres genial!