La Corte de los Espejos es una novela fresca y novedosa que reformula muchos de los mandamientos de la literatura fantástica. La autora huye de los patrones y clichés que se dan en este género. Igual que yo.

Con este libro, Concepción Perea construye una crítica absoluta y, a la vez, una carta de amor a las novelas de fantasía. Para hacerlo, reinventa los tópicos de la literatura fantástica y los rehace a su antojo reventando con clichés y convenciones.
La Corte de los Espejos
La Corte de los Espejos es una novela de fantasía, aventuras e investigación que transcurre en un mundo fantástico atípico, duro y muy elaborado, poblado por seres de las mitologías celta, griega y algunas pinceladas de otras. Para estos sluagh, centauros, phokas, leprechauns, dríades y sátiros, los humanos son seres legendarios que no existen. En efecto, los seres humanos no somos más que fantasías, rumores esparcidos por los pocos que han podido visitar nuestro mundo.
Lo demás: un worldbuilding espectacular y una magia sin limites dibujan una aventura en la que puede suceder de todo. La trama está bien elaborada y los protagonistas van descubriendo los secretos de esta trama a un ritmo muy adecuado, acorde con su soberbia evolución personal. Y todo ello con una ambientación magnífica a caballo entre lo medieval y lo steampunk.
Algo personal
Comencé a leer La Corte de los Espejos de casualidad y me sorprendió descubrir la mejor novela de fantasía que he leído en mucho, mucho tiempo. Hay escritores (Martin, Abercrombie, Sanderson) que ya son famosos. Concepción Perea no es tan conocida, pero sin embargo esta novela -su novela- me ha gustado más que muchos libros de esos escritores consagrados. Como mínimo, opino que está a la altura de cualquiera de ellos.
Mi opinión está muy influida por el hecho de que La Corte de los Espejos deja de lado la sobadísima interpretación de Tolkien de la mitología nórdica para utilizar la mitología celta. También me encanta que rompa con los canones y las costumbres de cientos de autores que solo han hecho copiar y perpetuar el patrón que las novelas de fantasía han seguido (salvo gloriosas excepciones) desde la Dragonlance.
El Bosque de las Luciérnagas era un sitio tranquilo. Se hallaba alejado de las rutas principales, y las copas de sus árboles estaban tan pegadas al viejo sendero que casi parecía que quisieran abrazarse. Todo el mundo prefería rodearlo porque las historias decían que se encontraba lleno de criaturas siniestras. Aquella mañana las que se llevaron un susto de muerte fueron las criaturas, además de todos los pájaros, una jabata con sus crías y un ciervo que se atragantó cuando pastaba. Por el sendero pasó a toda velocidad un extraño espécimen de estrella fugaz, que dejaba tras de sí un rastro de tierra quemada, olor a pólvora y gritos de terror. Al menos dos de los ocupantes del vehículo estaban dispuestos a enfrentarse a un dragón no muerto con tal de que aquello parase. La tercera ocupante estaba encantada y a la vez ocupada manejando tres palancas que permitían que el transporte esquivase árboles y ciervos.
La Corte de los Espejos. Concepción Perea.
El porqué de lo extraordinario (¿Qué tenemos aquí?)
Me parece que, en el caso de esta novela, este va a ser el apartado más importante. ¿Qué aporta La Corte de los Espejos? ¿En qué es innovadora? ¿En qué es diferente? Estas preguntas son la clave de todo.
No nos equivoquemos: la Corte de los Espejos mantiene el cuerpo y el alma de una novela de fantasía. Lo que sucede es que su autora extirpa, elimina, borra… todos aquellos «anquilosamientos literarios» que la repetición continua de un mismo modelo ha ido fijando y estratificando a lo largo de las décadas.
¿Por qué? Os preguntaréis. Pues porque la mayoría de los escritores de fantasía han sido MUY VAGOS. Mucho. Han estrujado a Tolkien y a su versión libre de la mitología nórdica hasta el absurdo y más allá. Y perdonad mi pasión en este punto.
Concepción Perea no ha tropezado con esta piedra y ha escrito una novela elegante, estilosa y refrescante. Cada vez que se ha encontrado con algo rancio, lo ha sustituido por una alternativa novedosa y bien llevada. ¡Bravo!

No-si-no-psis
Comencemos por el principio: el primer centenar de páginas de esta novela están dedicadas a presentar a Nicasia, Dujal y Marsias, los personajes principales, y también a hacer que los lectores se familiaricen con el mundo. La historia principal no arranca hasta la página 114, momento en el que estos protagonistas encuentran el cadaver de Manx, una phoka que había sido su tutora y mucho más que su tutora.
En ese momento, todo estalla y los acontecimientos se precipitan. La historia se vuelve épica y fascinante, atrapando al lector cada vez más, y más, y más.
No os voy a contar lo que sucede en la novela, pero sí os diré que es un viaje de descubrimiento, tanto de los extraordinarios personajes principales, como de la trama, que se irá desvelando poco a poco, capa a capa.
Ah, se me olvidaba: la novela tiene guiños muy agradables a otras obras como, por ejemplo, La Historia Interminable. Seguramente la autora, como la mayoría de las personas (por no decir todas) que nos dedicamos a escribir, le tiene cariño a esa magna obra.
No todo puede ser bueno
La Corte de los Espejos es una novela muy larga que me fascinó y me tuvo atrapado hasta un poco después de su mitad. Después de eso, el ritmo bajó mucho y su atractivo decayó. Personajes que a mí me han parecido poco interesantes, como Hyarmen e Ismail, sustituyeron a personajazos como Nicasia, Dujal y Yirkash. El tono general de la novela se resiente en este punto.
Otra cosa a señalar: La Corte de los Espejos tiene una magia facilona, no explicada, sin reglas y con la que se puede conseguir cualquier cosa. Muchas veces a lo largo de la novela les sirve de deux ex machina a los personajes. Bueno, «nadie es perfecto», como dijo Billy Wilder en «Con faldas y a lo loco».
Las razas de La Corte de los Espejos
TerraLinde es un universo fantástico que bebe de diferentes folklores y en el que coexisten una gran cantidad de razas. La mayoría de ellas proceden de la mitología celta, como los aes sidhe, los sluagh, los phoka, los gorrorojos, los leprechaun, los knockers y los cluricaun. El lector también encontrará razas muy conocidas de la mitología griega, como los faunos, los sátiros y los centauros. Por último, hay un puñado de razas de otras mitologías (como los trolls de la nórdica).
La autora respeta a alguna de estas razas y las muestra tal y como son descritas en su mitología (los sátiros por ejemplo), pero a otras las cambia bastante (como los phokas). Además, hay un par de razas a las que les da tres vueltas de tuerca, dejando poco de lo que dice su folclore (ejemplos de esto son los sluagh y los gorrorojos).
Pero de manera independiente a lo respetuosa que sea con el folclore, Concepción Perea perfila a todas estas razas utilizando mucho realismo y, algunas veces, también oscuridad y perversión. Crea un paralelismo con actitudes y defectos que podemos ver en nuestro propio mundo.
El techo era una cúpula natural erizada de estalactitas que goteaban agua. Olía a musgo; las paredes desprendían una pálida luz fungosa. Yirkash apagó la luz. A lo lejos podía oírse un soniquete metálico. Antes de ver nada, distinguieron el sonido de los cascos de un caballo. Dujal comprendió al momento quienes eran los aliados del herrero. El centauro que asomó en la gruta era un gigante forjado en acero. No tenía la fina apostura de los que habitaban el Bosque de las luciérnagas, ágiles y ligeros como nubes. Éste era pesado; sus músculos parecían capaces de arrancar la montaña de sus raíces, y su lomo era tan ancho como una mesa de roble. Llevaba la cabeza rapada, y al hombro cargaba con un pico similar a un ariete de batalla. Grilletes y cadenas trababan sus patas obligándolo a caminar con pasos ridículamente cortos.
La corte de los espejos. Concepción Perea.
Los protas de La Corte de los Espejos
Los personajes protagonistas de La Corte de los Espejos son complejos y creíbles. El lector se encuentra cómodo con ellos en cuanto a que son muy cercanos al ser humano en sus actitudes y defectos. Esto se refleja muy bien en sus profesiones: Nicasia es una ingeniera, por ejemplo. Otro buen ejemplo son Marsias y Mesalina, que regentan un burdel.
Los protagonistas más importantes son Nicasia, una knocker del gremio de ingenieros, y Dujal, un phoka muy gamberro. Ambos tienen una extraña relación definida por la propia Nicasia como: «…dos seres que no se atrevían a ser amigos del todo ni habían sido nunca capaces de llevarse realmente mal». El phoka, sin embargo, siempre está intentando fastidiar y vacilar a la ingeniera porque la considera la única persona con el nivel suficiente como para plantearle un desafío
El tercer personaje en importancia es Marsias, un sátiro extraordinario que regenta uno de los burdeles más famosos de la Corte de los Espejos. Guarda una relación muy estrecha con Nicasia y con Dujal y siempre se preocupa de solucionar las cosas entre ellos.

Nanyalín aka Nicasia
Nicasia es una knocker (medio knocker en realidad). También es una mujer extraordinaria que ha sufrido mucho a lo largo de su vida. Es malhumorada y refunfuñona, pero también muy buena persona. Lo cierto es que a Nicasia le cuesta mostrar sus verdaderos sentimientos a los demás, por lo que se oculta tras una fachada arisca y malencarada.
Nanyalín es el nombre original de Nicasia, mientras que Dama RecorreTúneles es su terrible alterego. A lo largo de la novela vamos descubriendo que esta knocker tiene una resiliencia y una fortaleza personal increíbles. Ha sufrido lo indecible varias veces a lo largo de su vida y ha seguido adelante. Calamidades capaces de volver loca a cualquier persona no la han doblegado.
Nicasia es la dueña de una de las posadas más notables de la capital: la Carbonería. Esta es su faceta más oficial, la que ella quiere que vean los demás. Por otro lado, Nicasia es una heroína de guerra, ya que fué una pieza clave en la defensa de la Corte de los Espejos durante la guerra de la Reina Durmiente, un conflicto al que la autora se refiere en numerosas ocasiones a lo largo de la novela.
También es una integrante notable del gemio de ingenieros y, a lo largo de la novela, los lectores podrán comprobar su pericia como constructora de los más extraordinarios aparatos.
La Dama RecorreTúneles
En penúltimo lugar, tenemos la identidad secreta de Nicasia, que no es otra que la Dama RecorreTúneles: una criatura terrible, temida y respetada a partes iguales por los integrantes de la Hueste Invernal que lidera.
He dejado para el final la última faceta de Nicasia, la más impactante y extraordinaria. Es aquella en la que se llama Nanyalín. Me estoy refiriendo a quién fué Nicasia antes de llamarse Nicasia. Pero no os lo voy a contar. Tendréis que leer la novela.
Los cazadores miraron a la Dama, demasiado inquietos para permanecer parados mucho tiempo. Cuando llegara el momento de atacar sería como soltar una jauría de perros rabiosos sobre una liebre, solo que esta liebre estaba más que preparada para defenderse. Bajo aquella luna de otoño iban a pasar cosas muy feas. Nicasia se ajustó las correas del baúl que llevaba a la espalda y se preguntó si alguna vez en su vida dejaría de ser el centro de una tempestad de rabia y sangre. Se sentía cansada y le dolía cada hueso del cuerpo. Sabía que para algunos de aquellos desgraciados aquél era un camino hacia la muerte, y que ella los estaba arrastrando con engaños. Pero no se planteó abandonar. Tenía muy presente la carta de Manx y los males que auguraba. Unas cuantas vidas a cambio de salvar a un reino entero le parecía un buen balance, y ella estaba dispuesta a ser la primera en caer si era necesario.
La corte de los espejos. Concepción Perea.

Dujal: un canalla encantador en la Corte de los Espejos
Todos los personajes principales de esta novela evolucionan a lo largo de sus páginas, pero Dujal es el que más lo hace. Comienza siendo un canalla muy carismático y egoísta que disfruta mucho fastidiando a Nicasia. Sin embargo, a lo largo de la novela veremos un viaje de autodescubrimiento que operará un cambio notable en el.
Algo a reseñar de este personaje es que puede realizar «trucos» mágicos muy útiles e imaginativos, como pintar una puerta en una pared que lo lleva a un lugar completamente diferente. Además, también es capaz de usar una magia muy poderosa y peligrosa. Por último, os voy a contar un secreto: Dujal puede viajar a nuestro mundo, en el que ha vivido varios años.
—¡Ayúdame! —gritó a Dujal.
La corte de los espejos. Concepción Perea.
Éste sacó un trozo de carbón y dibujó en la pared círculos concéntricos a la mayor velocidad que le permitieron sus dedos. La presión del momento y el esfuerzo de la magia lo hicieron sudar. «Oscuridad —farfullaba—. Oscuridad.» Manx le enseñó aquel hechizo advirtiéndole sobre sus peligros. Nunca pensó que llegaría a usarlo. Casi lo había olvidado, de hecho, pero de pronto había saltado a su memoria como si estuviera vivo. El pánico favorecía aquel tipo de magia. Los trazos de carbón le subieron por la mano. Dujal sintió un frío que lo hizo gritar, que penetró en sus entrañas y se extendió por todo su cuerpo. Sus ojos se volvieron negros, como llenos de tinta. Si hubiera podido, habría visto que Yirkash y los soldados ya no peleaban, sino que lo miraban horrorizados. El phoka se elevó ante ellos con un torbellino de sombras. El frío, cada vez más intenso, inundó su pecho. Un puño gélido paralizó su corazón. Abrió los labios, aunque en lugar de un grito escapó de su boca un espeso humo negro que lo cubrió todo a su alrededor.
Otros personajazos de la Corte de los Espejos
Hay muchos y muy buenos: Marsias, Mesalina, la Dama Mirlo, Urakarnate, Costurina, Boros, Yirkash… y muchos más. Comenzando por los que tienen capítulos desde su punto de vista, tenemos a:
- Marsias, el dueño de uno de los burdeles más famosos de la capital (y un personaje importantísimo para la trama).
- Eleazar Ibn Bahar, canciller de la reina Silvania.
- Isma’il Ibn Bahar, que es sobrino se Eleazar y un poderoso nigromante. Se convierte en personaje principal en la segunda mitad de la novela.
- Hyarmen, un arrogante aen sidhe. Al igual que Isma’il, también es un personaje muy importante a partir de la mitad del libro.
- Yirkash, un goblin de la Ciudad de Piedra. Nicasia lo considera su hermano y tiene mucho peso en la parte central se la novela.
Vamos con los secundarios potentes sin capítulos propios:
- Mesalina: Importantísima. La sobrina de Marsias es una sátiro con un atractivo físico extraordinario.
- Urakarnake es un gorrorrojo enorme y peligroso en extremo que luchó a muerte contra Nicasia por la jefatura de la Hueste Invernal. Le destrozó la pierna de un mordisco y la dejó lisiada de por vida.
- Boros. Es un Ancestral-serpiente, una criatura tan poderosa y peligrosa que es capaz de enfrentarse a un ejército.
He dejado para el final el personaje que más me ha gustado de la novela. Sí, me refiero a por encima de Nicasia y de Dujal. Ella es DamaMirlo y es una sluagh. Su profesión (o, mejor dicho, su título y rango): camarera mayor de su majestad, que significa «mano derecha de la reina». Esta misteriosa, elegante y bella mujer puede ver el futuro, siendo esta una sola de sus capacidades. DamaMirlo, ni que decir tiene, es muy relevante en la trama.
—Cierra la puerta —susurró DamaMirlo.
Dujal obedeció. Mesalina le contó en una ocasión que el telar estaba hecho con los huesos de un dragón dorado, sabias criaturas que ven el futuro. DamaMirlo tejía sin prestarle atención, sus ojos sin pupilas fijos en el patrón de los hilos, aunque era difícil saber dónde miraba exactamente. Ella siempre parecía observar el infinito. Vestía un sobrio vestido de color burdeos. Recogía su larguísimo pelo negro con un pasador que simulaba diminutas hojas de laurel de color bronce. DamaMirlo poseía una belleza fría y distante; a Dujal siempre le evocaba esas interminables tardes de invierno en las que no te apetece hacer nada.
—Supongo que sabes a lo que vengo —dijo Dujal.
La dama dejó caer el huso sobre su regazo y lo miró; lo miró hasta el fondo de sus pensamientos con aquellos ojos terribles.
La corte de los espejos. Concepción Perea.
Terralinde, un mundo bello y peligroso
TerraLinde es un mundo fantástico, sí, pero no medieval. Ni renacentista. Ni futurista. Tal vez sea un mundo en el que coexisten elementos del medievo con otros más tipicos de una revolución industrial, y todo ello aderezado con toques steampunk.

Estoy hablando de una realidad llena de una increíble variedad de elementos vibrantes. También estoy hablando de un mundo cruel y duro que recuerda mucho al nuestro. Decenas de razas viven en TerraLinde. Muchas de la mitología celta, algunas de la griega y un puñado de otros folclores. Pero humanos no. En este mundo los humanos son un mito, una leyenda.
Los aen sidhe: la más poderosa y bella de todas estas razas, ejerce cómo la aristocracia del reino. Se han vuelto prepotentes, orgullosos y vanidosos. Desprecian a las otras razas; las consideran inferiores. Injusticias, lucha de clases, ardides, engaños, rencillas. Todos estos ingredientes son el pan de cada día en la capital de Terralinde: la Corte de los Espejos.
Estas han sido las aventuras de Nicasia pero… Habrá más
La Corte de los Espejos fue el estreno en 2013 del sello de fantasía de Penguin Random House, Fantascy. Apostaron fuerte por Concepción Perea, que en aquel momento era una desconocida. Hoy en día, los hechos han demostrado que fue todo un acierto. Con La última primavera, publicada cuatro años más tarde, Concha cierra la historia de Nicasia y Dujal cuatro años más tarde. Esa es la novela en la que podremos disfrutar del final de esta historia extraordinaria.

Sin embargo, por ahora, eso es todo.
Un abrazo enorme y muchas gracias por leerme.
Si queréis continuar con las reseñas literarias de otras grandes novelas de fantasía, aquí las tenéis:
Y si no, ya sabéis:
Sentid, vivid y no os rindáis nunca.
—Va a ser una noche muy fea —auguró Nebel.
Nicasia repartió los cuencos rebosantes de licor entre los que regresaban de su macabra cacería. La propia Dama bajó de su montura y recogió uno de los cuencos, lleno hasta el borde. Lo vació de un trago entre vítores.
—¡Esta noche caeremos sobre TiemblaSauces! —gritó entre sus invernales—. ¡Teñiremos de sangre las aguas del pantano y colgaremos las cabezas de esos malditos en las murallas de la Corte! ¡Somos la Cacería Salvaje! ¡El miedo es nuestra ley!
Las hadas bebieron y se tiñeron de pintura y barro. El Tinte de Trasgo era espeso, mareaba y los hacía creerse invencibles, los escondía en las sombras.
La Dama subió de nuevo a su montura.
—¡Hermanos de Cacería! —aulló la sombra sangrienta—. ¡Muerte y gloria!
El gaitero sacó un cuerno y lanzó al cielo nocturno un gemido ronco. La Cacería Salvaje retornaba. Magia antigua y viejos terrores.
La corte de los espejos. Concepción Perea.

2 ideas sobre “La Corte de los Espejos: fantasía poderosa que rompe moldes”
¡Maravillosa reseña! Siempre descubriéndonos nuevos mundos y autores tan interesantes como ella, aunque no sean tan «conocidos». ¡Mucha suerte en esta nueva etapa del blog, que presumo igual de interesante que la anterior ya que van de la mano, amenizándonos y culturizándonos a partes iguales!
¡Muchísimas gracias, amiga mía!
¡Claro que sí, con gente como tú por aquí seguirá siendo igual de interesante!
¡O incluso más!