Aos sí, la buena gente

Los aos sí de las mitologías irlandesa y escocesa. Llevaba mucho tiempo queriendo hablar sobre ellos. Hay muchas cosas que decir, pues tienen una historia larga y compleja, pero primero los expondré de una manera sencilla.

Aos sí, imágen de fallfox
Imagen de FallFox

Aos sí significa, en irlandés antiguo, «la gente de los montículos». Estos montículos, conocidos como «los sídhe», son sus refugios, sus viviendas. En irlandés moderno, estas hadas, esta gente de los montículos, son llamados «aes sidhe» o «daoine sídhe».​

Se trata de las hadas de Irlanda y Escocia. Pero borrad de vuestra mente la imagen de campanilla. Disney ha hecho mucho daño a la imagen de las hadas. De momento, la versión de JRR Tolkien de los elfos de la mitología nórdica os dará una imagen mucho mejor acerca de los aes sídhe. Pero solo como referencia, eh. No son elfos.

Los aos sí son seres inmortales y muy poderosos, pues descienden de dioses. Su apariencia es algo discutible, pues puede variar de unos a otros, e incluso pueden cambiarla con su magia. De todas maneras, se les suele representar con una apariencia humanoide muy idealizada y mágica. Hermosos, bellos y terribles. Así son los aos sí.

Si queréis haceros una idea clara de a lo que me refiero, solo tenéis que haceros un favor a vosotros mismos y ver «El secreto del libro de Kells», una preciosa y magnífica película de dibujos animados, en la línea de «La canción del mar» y, de hecho, creada por la misma gente. Nominada al oscar. Es una pasada de peli.

He vivido muchas épocas. He visto a los hombres del norte invadir Irlanda y destruirlo todo en busca de oro.

Aes sídhe Aisling.

La «criatura» que comienza hablando e introduce la película (Y, de hecho, la que comienza hablando e introduce este trailer) es una aes sídhe y tiene el aspecto una niña de largo pelo blanco. Me quito el sombrero, porque es un personaje extraordinario y una representación intachable de una aes sídhe.

Aisling, la encantadora aos sí que aparece en la película El secreto del libro de Kells.
Aisling es una aos sí que os enamorará.

En la mitología escocesa, la imagen de estos seres se ha mantenido sin apenas transformación desde su origen como colonia irlandesa. Incluso el término se ha mantenido inalterado a la hora de pronunciarlo. A la hora de escribirlo, sin embargo, ha habido un pequeño cambio. En Irlanda se escribe «aes sídhe», mientras que en Escocia se escribe «aes sìth».

Aos sí en el folclore irlandés y escocés. La buena gente.

Existe respeto y temor en las creencias y prácticas populares hacia los aos sí, que son considerados poderosos, terribles… Y peligrosos. Por eso se les apacigua con ofrendas y se evita enojarlos o insultarlos.

Tampoco es costumbre mencionarlos directamente, y, en vez de aos sí o aes sídhe, se les llama doine maithe «la buena gente», o bien «los buenos vecinos».

Los aes sídhe son celosos de sus moradas, ya sea una colina de hadas, un anillo de hadas, un árbol especial (a menudo un espino) o un lago o bosque en particular (como es el caso en El secreto del libro de Kells).

Se cree que infringir estos espacios hará que los aos sí tomen represalias. Para evitar esto existe la Creideamh Sí. Es el término en irlandés para lo que se conoce cómo la «fé de las hadas».

Creideamh Sí

Se trata de una colección de creencias y prácticas que llevan a cabo aquellos que quieren estar en buena relación con los aos sí. Porque lo cierto es que a la buena gente no hay que tocarle las narices. Tienen muy mala leche.

Lo siguiente no pretende ser una lista completa, pero puede servirte cómo ejemplo y referencia.

  • No hacerle nada a los espinos. Tienen la consideración de sagrados para la buena gente. Además, es un árbol muy venerado en el folclore celta en general.
  • En ciertas partes de Irlanda y Escocia se conserva la sana costumbre de ofrecer leche y otros alimentos a los aos sí. 
  • Se deben dejar en paz sus lugares sagrados y protegerlos de los daños causados ​​por la construcción de carreteras o viviendas. A veces, en Irlanda, se señalizan las parcelas en las que se va a construir. Si los postes aparecen derribados, no se construye en ese lugar.
Aos sí, imagen de Fallfox.
Imagen de FallFox

Un poco de historia

El investigador escocés Robert Kirk describe el folklore y las creencias de las Irlanda y Escocia del siglo XVII en su libro La República Misteriosa: elfos, faunos, hadas y similares , publicado alrededor de 1692. En este libro, Kirk describe a los aes sídhe, así como las costumbres, testimonios y creencias de la gente con respecto a ellos.

Kirk describe a la buena gente como seres temibles y peligrosos, temidos por la población local, que respeta diferentes tabúes y realiza pequeños rituales diarios para protegerse de la maldad de estas hadas.

“Estos Siths o Hadas , a los que llaman Sleagh Maith o la Gente Buena , presumiblemente para evitar atraer sus nefastas atenciones (de acuerdo con la costumbre irlandesa de bendecir lo que temen). Se dice que son de naturaleza intermedia. Entre el hombre y los ángeles, idénticos a las viejas consideraciones sobre los demonios. Son espíritus inteligentes, con cuerpos luminosos cambiantes, como en la naturaleza una nube condensada, bastante visibles al anochecer. «

Robert Kirk

El antropólogo Evans-wentz realizó, en la primera década del siglo XX, una recopilación de narraciones populares sobre el folclore irlandés y escocés.

Determinó que la importancia de la creencia en la buena gente había sido extraordinaria para esta gente durante el siglo XIX y, muy probablemente, en siglos anteriores. La presencia de los aos sí en la mitología de Irlanda había sido muy superior a la de otras criaturas legendarias.

En Escocia, el recuerdo de estos seres permanece principalmente en las famosas Tierras Altas (las Highlands).  Las viejas tradiciones están olvidadas en el resto del país, donde, aunque se habla de hadas, nunca se menciona a los «Sith» o «Aos Sith».

La misma mujer de los Sidhe, la bruja de la montaña, la sombra insaciable.

Ella siempre está revoloteando sobre esta ladera de la montaña.

William Butler Yeats (1865-1939).

Tipos de aos sí

Esto puede que sorprenda a muchos, pero la figura de los aes sidhe se ha diversificado a lo largo de los años, de manera que muchas de las criaturas fantásticas de Irlanda y Escocia son, en realidad, diferentes tipos de aos sí.

Hay criaturas muy populares entre ellas, como las banshee (bean sidhe), los cat sith, los cú sith y las leanan sídhe o leannan sìth.

Imagen de una banshee, un tipo de aos si.
Las banshees son un tenebroso tipo de aos sí, aunque no tienen por que ser malvadas.
  • La leanan sídhe, la «amante de las hadas» puede hacer en extremo feliz a un mortal al precio de acortar terriblemente su vida. Es la musa de los poetas.
  • Las banshee o bean sídhe, que significa «mujer de los sídhe», son un tétrico tipo de aos sí. Anuncian las muertes con su lamento.
  • Las baobhan sith (Baobhan Sidhe, Bavanshee, Baavan Shee o «Mujeres Blancas de las Tierras Altas de Escocia») se aparecen como hermosas jóvenes. Suelen llevar largos vestidos verdes que oculta las pezuñas de ciervo que tienen en lugar de pies.
  • Las bean nighe de Escocia son lavanderas que aparece lavando la ropa ensangrentadas o la armadura de la persona que está condenada a morir.
  • Los cat sith toman la forma de gatos negros de gran tamaño con una gran mancha blanca en el pecho.
  • Los cú sith de la mitología escocesa adoptan la forma de perros enormes, del tamaño de toros. Son muy temidos, pues aparecen para llevarse el alma de una persona a la otra vida.
  • Los sluagh sídhe se representan a veces como una multitud de espíritus voladores.

Como ya hemos mencionado y habéis podido comprobar, hay mucha variación entre los individuos. De todas maneras, con excepciones como los puca o las merrow, todos suelen tener una apariencia más o menos humana.

Los únicos rasgos comunes entre todos ellos son sus poderes sobrenaturales y su temperamento. Si son insultadas, maltratadas o no respetados, reaccionarán con cruel contundencia para con sus ofensores.

Los aos sí en la literatura fantástica

Esta raza ha sido muy recurrente en la literatura fantástica. Yo mismo los utilizo y uno de los protagonistas principales de mis novela es un aes sídhe llamado Exién.

Y, por último, estaba nuestro nuevo compañero. Era de la buena gente, criaturas legendarias aún entre nosotros. Un aos sí, o aés sidhe, como se llaman a sí mismos. Decía llamarse Exién Aldradien y parecía ser un gisen. Yo nunca había visto a un reescritor de la realidad antes, pero había oído historias sobre ellos. Historias que hablaban de cómo algunos individuos tenían poderes que alteraban las leyes de la naturaleza, creando fuego de la nada y cosas así.

A pesar de que era estirado y arrogante, este individuo me daba buena espina. Era alto, fibroso y había nobleza en él a pesar de ese porte orgulloso, de esa presencia irreal y, sobre todo, de esos ojos, que eran auténticos orbes de luz púrpura.

Khan Kshur del Clan de la Roca Eterna (Mouro)

Hay algo que no me gusta mucho en la manera en la que los autores de literatura fantástica han usado a los aes sídhe. No se han complicado nada la vida, la verdad. La pauta común es colgarle el nombre de aes sídhe o aos sí (o una nada sutil y muy ligera modificación) a los elfos de Tolkien. Y listos. Via.

En la Saga de Geralt de Rivia, de Andrzej Sapkowski, aparecen los Aen Seidhe o «gente de las colinas». Son seres de gran belleza y orejas puntiagudas que habitan en el continente y comparten ascendencia con los que decidieron irse a otro mundo.

Aos sí, imagen de FallFox
Imagen de FallFox

En la saga La Rueda del Tiempo, Robert Jordan ha retratado a las Aes Sidhe, o en el caso de sus libros, las Aes Sedai, como una raza íntegramente conformada por mujeres, grandes hechiceras todas ellas. Son seres inmortales y perpetuamente bellos.

Solo son los dos ejemplos más reelevantes que se me ocurren, pues estos seres aparecen en multitud de novelas y sagas literarias. Siempre es lo mismo: aes sídhe de nombre y elfos de Tolkien de forma.

Debe ser que yo tengo ganas de complicarme la vida, pero he estudiado a los aes sídhe de la mitología irlandesa y mi personaje es un aes sídhe de la mitología irlandesa que respeta todos los rasgos tradicionales de los aes sídhe de la mitología irlandesa. Hago esto con todos mis personajes. Soy así de cabeza cuadrada.

Podemos seguir hablando de la buena gente. Podemos profundizar todo lo que queramos. Tienen una historia larga, compleja y apasionante. Pero no, no nos pasemos. Solo arañemos la superficie con dos detalles, uno de ellos relacionado con Irlanda y el otro relacionado con mi tierra, Galicia.

Aos sí, descendientes de los Tuatha Dé Dannan, los antiguos dioses de Irlanda.

En el «Libro de las Invasiones de Irlanda» o «Lebor Gabála Érenn», los aos sí son los herederos o descendientes de los míticos Tuatha Dé Dannan, los «Hijos de la diosa Danu». Estos no son otros que los ancestros ​​deificados de la mitología irlandesa. Son los antiguos dioses de Irlanda que, conquistados por los hombres, han tenido que dar un paso atrás y ocultarse entre las sombras.

Son retratados en las leyendas irlandesas cómo una raza gloriosa, anterior a la llegada de los celtas, vencedores y verdugos de los terribles míticos fomorianos, una raza de gigantes deformes y monstruosos.

Hermosa imagen de los aos sí.

Con la llegada de los Hijos de Mil, celtas llegados desde el noroeste de la Península Ibérica, los Tuatha Dé Dannan fueron vencidos y desplazados. Con el tiempo, se refugiaron en los «sidhe», fortines subterráneos, refugios para hadas. Ya sabes de cuales hablo.

Algunas historias dicen que ahora viven en una isla, viajando por el océano hacia el oeste. Otras fuentes narran que se han ido a vivir a otro mundo, a un plano feerico muy cercano a nuestra realidad (sobre todo durante Samaín y Beltaine). Este mundo es mencionado y descrito en el Lebor Gabála Érenn.

Todo esto me recuerda a lo que sucedió en el noroeste de la Península Ibérica con los legendarios mouros, pues fue exactamente lo mismo. Y, hablando del noroeste de la Y-spn-y de los fenicios, los invasores celtas que hicieron que los Tuatha Dé Danann se retirasen a otro mundo provenían de aquí, de Brigantia, en el norte de Galicia.

Eran conocidos como los Hijos de Mil Espáine.

Míl Espáine y los celtas de Galicia que conquistaron Irlanda

El nombre de este ancestro mitológico de los irlandeses era Golam y fué el progenitor de los milesios, el último de los seis pueblos que, según el Lebor Gabála Érenn, invadieron y colonizaron la isla de Irlanda. Según las genealogías tradicionales irlandesas, los gaélicos modernos (la mayoría de los irlandeses) descienden de este Golam, más conocido como Míl Espáine (soldado de España).

Golam nació en Brigantia, en las Rias Altas de Galicia, siendo nieto del legendario Breogán, que es mencionado en el Himno de Galicia. Viajó mucho y luchó en Escitia y en Egipto, antes de regresar a la Península Ibérica. Nunca llegó a ver Irlanda él mismo, pero su tío Ith la divisó en un sueño, desde una torre construida por su padre, Breogán. (Aún existe. Se trata de la Torre de Hércules en la actual ciudad de La Coruña).

Aos sí, imagen de Fallfox
Imagen de FallFox

Los ocho hijos de Golam y los nueve hermanos de Íth viajaron hasta Irlanda y derrotaron a los Tuatha Dé Danann. Como parte de los términos de su rendición a los hijos de Mil, los Tuatha Dé Danann acordaron retirarse y vivir bajo tierra. O en una isla. O en otro mundo. A mi me gusta mucho lo del otro mundo.

Y se transformaron en los aos sí, también conocidos como «la buena gente».

Y, para terminar, un abrazo para nuestras naciones hermanas

Irlanda es hermana de sangre de Galicia y Asturias. De sangre y de espíritu. Para mí, su mitología es igual de cercana que las mitologías de esta península que la que vivimos. Y, por lo tanto, tiene su espacio en este blog. Y Escocia es a Irlanda lo que Asturias a Galicia. Y viceversa. Así que es de la familia, también.

De momento, solo tenemos otros dos fragmentos de las mitologías de Irlanda y Escocia en el blog, pero, eso sí, son eslabones extraordinariamente importantes del tejido de esta cota de malla. Se trata de:

Mientras tanto, si quieres echar un ojo a las demás criaturas fantásticas que ya he comentado, aquí las tienes: Criaturas fantásticas en Desde Iliddiam.

Importante, si queréis que entre en más profundidad en cualquier tema mencionado en este post, podéis decírmelo en un comentario. Me encantaría que me dieseis la disculpa para documentarme y escribir más sobre esto.

Y, si quieres conocerlas a todas, y no solamente a las que hay en este blog, te regalo un libro con, entre otros apartados, un extenso bestiario, compuesto por nada menos que 147 criaturas fantásticas de la Península Ibérica, a las que describo y ubico geográficamente. Solamente tienes que suscribirte a este blog. De esta manera, si quieres, te mantendré informado de las novedades con un breve correo electrónico que te llegará el viernes o el sábado. Y si no quieres, puedes darte de baja cuando quieras. ¡Pero el libro nadie te lo quita! No lo dudes. Hazlo. Me harás un poco más feliz.

Un abrazo enorme. Muchas gracias por leerme.

Sentid, vivid y no os rindáis nunca.

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