Los leprechauns

Los leprechauns son solo una raza más entre todas las que pueblan la mitología celta, pero se han convertido en el símbolo más reconocible del folclore irlandés.

Los leprechauns están de moda, llevan mucho tiempo así y es difícil que dejen de gustarle a la gente. Ya iréis viendo el motivo.

Los leprechauns son simpáticos y van siempre vestidos de verde. Imagen generada por ordenador.

Los leprechauns son conocidos por ser los zapateros de las hadas y, además de su pipa, estos seres siempre llevan encima un pequeño y viejo martillo muy gastado por el uso. Crean unos zapatos maravillosos, muy bonitos y construidos con materiales de la naturaleza, como flores y gotas de rocío. Sin embargo, se dice que solo hacen un par al año.

Anatomía y costumbres de los leprechauns

Los leprechauns son seres feericos, y poseen una serie de características muy claras y definidas.

  • Son pequeños, 30 a 50 cm de altura.
  • Son increíblemente ágiles.
  • Guardan un enorme tesoro, la mayoría de las veces una olla llena de oro.
  • A parte de su tesoro, se dice que también tienen una moneda de plata mágica, que vuelve a su bolsa después de ser gastada.
  • Suelen ser viejos, arrugados y feos.
  • Suelen vestir de verde o de rojo, aunque a día de hoy ya es difícil verlos de rojo.
  • Suelen llevar una vistosa chistera y una pipa en la boca.
  • Les gusta fumarse sus pipas con toda la calma del mundo.
  • Es muy difícil engañarlos.
  • Adoran la música y el baile.
  • Nunca viven en comunidades, porque son solitarios, prefiriendo el aislamiento y la paz de sus pequeñas casas, construidas en las raíces de los grandes árboles irlandeses.
  • No les gustan los seres humanos y les tienen miedo.

Después de sus faenas diarias, a los leprechauns les gusta divertirse por la noche. Entre sus entretenimientos favoritos se cuentan tomar por asalto las bodegas de vino y cabalgar a toda velocidad por los campos irlandeses a lomos de carneros y de perros.

A veces, cuando un leprechaun está de buenas y se encuentra con un humano que no tiene malas intenciones, el leprechaun le regala un par de zapatos. Esto es extraordinario, pues, como hemos dicho, solo hacen un par al año.

Los leprechauns con todos sus atributos.

Actualmente, se representa a los leprechauns como duendes alegres e hiperactivos, pero no siempre han sido así, y la versión tradicional de este duende es más severa, sombría y de mal genio.

Feo y atrofiado, con una cara como una manzana seca, el duende puede ser queruloso, asustadizo y malhablado.

J. Mackillop. Historiador de la mitología celta.

La típica representación moderna del leprechaun, sentado en un taburete y dotado con poblada barba roja y sombrero de copa verde, no forma parte del carácter tradicional del duende irlandés. Podríamos considerarlo una exageración fruto de lo popular que se ha vuelto este ser.

Los leprechauns: Orígenes.

Estos duendes forman parte de la tradición oral irlandesa desde antiguo. De hecho, el nombre leprechaun procede del irlandés medieval «lurchopán«, que significa «cuerpo pequeño». Además, sus orígenes y características esenciales se remontan a figuras sobrenaturales indoeuropeas comunes a la mayoría de las culturas de Europa.

Los duendes y los gnomos forman parte de las mitologías de toda europa. Además del leprechaun irlandés que nos ocupa, tenemos el trasno gallego, el trasgu asturiano, el trastolillo cántabro, el iratxo vasco, el follet catalán, el lutin francés, el domovoi eslavo, el mazapégul italiano y un largo etcétera.

El hecho de que su apariencia sea similar en la mayor parte de esos casos (pequeño tamaño, carácter travieso, cabeza encapuchada) puede deberse a que tengan un origen común. De ser este el caso, entonces se remontan, como mínimo, a la Antigua Roma; a los genii cucullati.

Genus cucullatus significa genio o espíritu encapuchado, pues aparece representado en multitud de grabados, figuras e imágenes de la antigua Roma cubierto por una caperuza (cucullus, en latín). En la mayoría de las representaciones también lleva una especie de manto corto con capucha llamado bardocucullus.

Genii cucullati, espíritus encapuchados romanos. Duendes y gnomos forman parte de muchas mitologías, teniendo siempre características similares.
Genii cucullati, espíritus encapuchados romanos.

Los lupracán, los cluricán y los far darrig

Posibles variantes o antepasados comunes de los leprechaun son los terribles monstruos lupracán que aparecen en el Lebor Gabála Érenn, el «Libro de las Invasiones» irlandés, al que debemos tanto.

Después están los cluracán, unos primos hermanos del leprechaun, también muy amigos de las bodegas de vino, pero mucho más hoscos y malintencionados. Viven solos, a menudo visten ropas rojas y llevan un bolso lleno de monedas de plata.

Los cluracán solo piensan en dos cosas: fumar y beber. Son muy perezosos y su hábitat favorito son las bodegas bien surtidas. Son criaturas malvadas y, si se sienten insultados, pueden romper objetos de la casa, como la vajilla, o bien derramar la leche.

Otra criatura parecida es el far darrig, un ser viejo y arrugado, siempre vestido de rojo. Es muy aficionado a las bromas pesadas, tanto que llegan a ser mortales, por lo que se le puede considerar malvado.

En algunas regiones de Irlanda, los far darrig son muy altos, mientras que en otras son pequeños, pero pueden cambiar su tamaño a voluntad.

El único rasgo bueno del far darrig es que puede, si así lo desea, liberar a las personas que quedan atrapadas en el mundo feerico.

Finalmente, en el folclore de Galicia y Asturias, los mouros también custodian grandes tesoros escondidos. Sin embargo, en estas mitologías, los más parecidos físicamente a los leprechauns serían los trasnos y los tardos.

los leprechauns irlandeses y los tardos gallegos tienen claras similitudes.
Tardo del folclore gallego

Cómo capturar a un leprechaun

Es muy difícil capturar a uno de estos duendes, pues son muy inteligentes, muy ágiles y muy desconfiados (con razón). Sin embargo, capturar uno puede ser terriblemente provechoso. He aquí como se hace.

En el improbable caso de poder echarle el guante, se le debe agarrar por la mano con firmeza, sin desviar los ojos de él ni siquiera un instante. Si parpadeas siquiera, él desaparecerá. Pero, si logras mantenerlo aprisionado con la mano y la mirada, este ser acabará por revelarte, a cambio de su libertad, dónde esconde su olla llena de oro.

¡Pero cuidado! Aún no te has salido con la tuya, pues el pequeño duende intentará engañarte o distraerte. Siendo tan inteligentes, son buenos en estas lides. Una de sus tretas favoritas consiste en jugar con la codicia del hombre que lo ha capturado.

Los leprechauns actuales

Después del período medieval, los leprechaun se convirtieron en los favoritos de muchos escritores. Entonces, la literatura los elevó a una posición de popularidad completamente por encima de las demás criaturas de la mitología irlandesa.

Fairy Legends and Traditions of the South of Ireland (de T. Crofton Croker) y otras obras, aseguraron que los duendes eclipsaran a todas las demás figuras mitológicas del folclore irlandés. La pelota siguió rodando con autores como William Allingham con su célebre poema Lepracaun alrededor de 1870.

Pero fueron la gran y la pequeña pantalla las que terminaron de encumbrar al leprechaun a la cima en la que se encuentra hoy en día. Comenzando con el musical de CE de 1968 Finian’s Rainbow, protagonizado por Fred Astaire, y siguiendo por multitud de películas y series de televisión, estos duendes son conocidos hoy en dia incluso por los más legos en el área de las mitologías.

Imagen de American Gods, donde los leprechauns pueden medir casi dos metros.
Sweeney el loco, de American Gods, es, tal vez, el leprechaun más atípico que haya existido jamás.

La leyenda mágica de los leprechauns

La leyenda mágica de los Leprechauns (The magical legend of the Leprechauns) es una película para televisión de 1999 dirigida por John Henderson y protagonizada por Randy Quaid.

Cuando le di una oportunidad a esta película, tan antigua y poco valorada, me quedé alucinado y la volví a ver una segunda vez. Es extraordinariamente agradable y entretenida, además de transmitir muy buen rollo.

No es totalmente fiel a la figura de los leprechauns, como lo es menos aún a la figura de las banshees y de los dullahan, pero hay que tener en cuenta que esta película se mueve en una delgada línea entre ser una trama agradable y juvenil y ser, directamente, una película cómica.

Pero la recomiendo encarecidamente. Deberíais verla, en serio.

Imagen de La leyenda mágica de los Leprechauns
Algunos de los leprechauns protagonistas.

Vamos cerrando…

Irlanda es nación hermana de Galicia y Asturias, que han perdido lo celta en el idioma, pero no en el alma. Para mí, su mitología es igual de cercana que las mitologías de esta península que la que vivimos. Y, por lo tanto, tiene su espacio en este blog.

Mientras tanto, si quieres echar un ojo a las demás criaturas fantásticas que ya he comentado, aquí las tienes: Criaturas fantásticas en Desde Iliddiam.

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Un abrazo enorme. Muchas gracias por leerme.

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