La furia de los dioses es una novela poderosa, una buena dosis de droga dura nórdica en la que la era vikinga histórica se entremezcla con la fantasía épica más contundente. Con esta novela, John Gwynne cierra su trilogía de los Hermanos de sangre.

Corrió por el caótico campo de batalla. La nieve se arremolinaba a su alrededor y el fragor de la lucha se arremolinaba en sus oídos. Los muertos y moribundos yacían diseminados por el suelo como hojas secas, mirando con ojos sin vida, con la mueca de la muerte dibujada en la boca abierta. Había sangre sobre la nieve, negra como la tinta, y el hedor de los intestinos vaciados y el olor metálico de la sangre flotaban como niebla en el aire.
Vio que dos troles volcaban un carro encima de un ulfheðnar y lo aplastaban. Oyó los rugidos y el estrépito de los metales de una nueva batalla cuando los guerreros que habían desembarcado de los drakkar arremetían contra lo que quedaba del muro de escudos. Vio la magia rúnica, que cobraba vida chisporroteando en el aire.
La furia de los dioses. John Gwynne.
La trilogía de los Hermanos de sangre
Pues sí, tras La sombra de los dioses y el hambre de los dioses, esta novela que hoy nos ocupa es la última entrega de la trilogía de los Hermanos de sangre, y lo cierto es que estos tres libros no han hecho más que mejorar.
En el 2022, de la mano de una premisa muy prometedora, llegó La sombra de los dioses, el primer libro. A pesar de ser entretenido estaba lleno de defectos muy graves y marcados. La segunda novela (El hambre de los dioses) llegó el año siguiente con una trama más elaborada y mucho mejor llevada. Dos años después ha llegado a nuestras manos La furia de los dioses, que concluye la saga y mejora todos los elementos de su predecesora de la misma manera que esta mejoraba a la primera entrega.
La furia de los dioses
Hablemos ahora de La furia de los dioses. De esta novela hay que decir que continúa de manera inmediata los sucesos de su predecesora. Nada de pausas o replanteamientos.
Es una lectura ágil y repleta de combates. Siguiendo la trayectoria de las anteriores novelas, La furia de los dioses mezcla la ficción histórica con la fantasía épica, pero decantándose del lado de esta última. Los personajes son muy buenos, aunque un tanto previsibles: en este libro tendremos pocas sorpresas (aunque alguna hay). Eso sí, el autor ha trabajado en el personaje de Orka (buena falta hacía) y lo ha hecho mucho más creíble.
En general, John Gwynne ha seguido esa dinámica, siendo consciente de los defectos de las anteriores novelas y trabajando sobre ellos para corregirlos.
Después del Ragnarok
Lo siguiente que hay que comentar es que La furia de los dioses nos sumerge en un mundo fuertemente basado en la mitología nórdica. Quiero decirles algo a aquellos lectores que conozcan esta mitología pero no se hayan leído las dos primeras novelas: la trama de esta saga tiene lugar después del Ragnarok.
El Ragnarök de la mitología nórdica es la apocalíptica batalla final en la que mueren los principales dioses Æsir (como Odín, Thor y Loki) y en la que el propio cosmos es destruido para renacer después.
De esta manera, en el mundo en el que transcurren estas tres novelas, los grandes dioses han luchado entre sí y han muerto, y en el transcurso de su batalla casi destruyen el mundo.

Algo parecido a una sinopsis
Varg, Orka y Elvar se unen a muchos otros grandes guerreros para afrontar el mayor de los desafíos: matar a una diosa dragón. No están solos: cuentan con la ayuda del terrible dios lobo Ulfrir y de todos sus descendientes, los temibles ulfheðnar.
Sin embargo, intrigas internas y poderosos enemigos (entre los que se cuentan enormes troles, arañas gigantes y terroríficos espectros) se lo van a poner muy difícil.
Se acerca la batalla final, en la que los dioses volverán a luchar y el mundo puede llegar a su fin.
Los que han disfrutado con las dos primeras novelas están de enhorabuena porque La furia de los dioses es el mejor libro de la trilogía. En efecto, mejora bastante a El hambre de los dioses, su predecesora, que a su vez era mucho mejor que La sombra de los dioses.
Vígríð: el mundo en el que transcurre La furia de los dioses
Todos los sucesos narrados no solo en La furia de los dioses, sino en toda la trilogía de los Hermanos de sangre, transcurren en Vígríð, un mundo basado en la mitología nórdica (donde, de hecho, existe una Vígríðr).
En esta mitología, el Ragnarök es desencadenado a partir de una batalla colosal entre las fuerzas del gigante Surtr y los ejércitos de los dioses Æsir. Este enfrentamiento tiene lugar en un campo de batalla llamado Vígríðr (o bien Óskópnir).
Las Eddas
Snorri Sturluson, un escaldo islandés del siglo XIII, compuso la Edda poética, una recopilación de fragmentos de folclore que ya eran antiguos para él en ese siglo, y también escribió la Edda prosaica. Vígríðr aparece mencionado en ambas obras.
La Edda poética cita este lugar, pero únicamente como el campo de batalla donde se enfrentan los ejércitos de los dioses. En la Edda prosaica aparece mucha más información, y nos dice que Vígríðr vera morir a muchos dioses y a muchos de sus enemigos y que después el mundo será engullido por el fuego y renacerá.

John Gwynne.
Los protas de La furia de los dioses
El peso del argumento de este libro vuelve a recaer sobre los hombros de los tres mismos personajes que lo han llevado en las dos novelas anteriores (Orka, Elvar y Varg). Sin embargo, y como también sucedía en su predecesora, otros dos personajes de menor importancia se van intercalando con ellos. Estos son Biór y Gudvarr.
Estos dos últimos personajes, muy bien pensado por el autor, nos muestran los acontecimientos desde el punto de vista de los «malvados» de «La sombra de los dioses» y eso nos permite comprenderlos mejor.
Pero en esta novela sucede algo que los lectores llevábamos mucho tiempo esperando: todos los protagonistas se acaban uniendo y luchando juntos. De esa manera, los Hermanos de sangre, el grupo de mercenarios en el que luchan tanto Varg como Orka, luchan codo con codo con Elvar y con lo que queda de sus temibles Terrores de la batalla.
Elvar
Elvar comienza la novela como la poderosa dirigente de Snakavik. Se dedica en cuerpo y alma a consolidar el gran poder que heredó de su padre, más semejante al de los reyes que al de los jarls.
Lo tiene difícil, la verdad, con un dios lobo esclavizado y obligado a seguir sus órdenes, con todos sus furiosos descendientes rondando por el lugar y, por último, con una maldición que la obliga a desafiar y matar a Lik-Rifa, la poderosa diosa dragón.
Las cosas están muy negras, pero Elvar crecerá para enfrentarse a sus desafíos.
Orka aka Machacacráneos
Orka pasa por ser el personaje con más peso en La sombra de los dioses y también en El hambre de los dioses. En esta novela que nos ocupa, sin embargo, tanto Varg como Elvar tienen más importancia y más peso argumental que ella.
Eso es algo que me llama la atención, porque el autor ha sido consciente de los problemas que aquejaban a este personaje (plano y en absoluto creíble) y ha trabajado mucho en ellos hasta casi eliminarlos.
De esta manera, Orka Machacacráneos, la guerrera más renombrada y poderosa del mundo entero, se muestra en La furia de los dioses de manera magnífica y, lo mejor de todo, creíble.
Varg
A lo largo de esta novela, Varg consigue todo aquello por lo que ha estado luchando. En primer lugar, se ha convertido en un miembro de pleno derecho de los Hermanos de Sangre. En segundo, ha superado el hecho de haber sido thrall y ha dejado atrás el sufrimiento de su pasado. Y por último, lo más importante: por fin consigue saber qué es lo que le sucedió a su hermana.
Sin embargo, nuevos peligros y desafíos surgen , y sus compañeros y él deben enfrentarse al mayor de todos ellos: matar a un dragón.
Varg abrió el baúl de remo y revisó su equipo, que consistía en la cota de malla, el casco, el cinturón de armas y la capa de piel de foca cuidadosamente doblada. Sacó la cota de malla, la levantó para introducir los brazos en las mangas, y luego metió la cabeza y se retorció y contorsionó para ayudar a la cota a deslizarse por su cuerpo.
A continuación cogió el cinturón de armas y se lo abrochó alrededor de la cintura, bien apretado para aliviar a sus hombros de una parte del peso de la cota de malla. Sacó el gorro de lana y se lo encasquetó en la cabeza. Se puso el yelmo encima del gorro, tiró de las correas del barboquejo para ajustarlo, y se lo abrochó debajo del mentón, con cuidado de que no se le enganchase la barba en la hebilla.
Los sonidos se atenuaron y su campo visual se redujo un poco por culpa del antifaz del casco. Acto seguido se ajustó la malla del casco que le protegía el cuello y la dejó caer sobre la nuca y los hombros.
—Hmm. Pareces un guerrero de verdad —dijo Svik a su lado, radiante en su cota de malla y con la barba roja recogida en una gruesa trenza y atada con hilo de plata—. ¿Quién habría imaginado que vivirías tanto?
—Yo no —terció Rokia con una voz aguda mientras se apretaba las vendas alrededor de las piernas y las sujetaba con un broche de hierro, lo que provocó las risas de los Hermanos de Sangre que los rodeaban.
—Esperemos que viva un día más —murmuró Varg, que sentía en las tripas el temblor del inminente estallido de violencia mientras miraba fijamente los drakkar que estaban acercándose por el espumoso mar.
—¡Ja! ¡La esperanza nunca se pierde! —exclamó riendo Svik mientras se abrochaba el cinturón.
La furia de los dioses. John Gwynne.

Con La furia de los dioses finaliza la trilogía de los Hermanos de sangre
Hace un tiempo he hecho un artículo sobre La sombra de los dioses y, un tiempo después, he escrito otro acerca de El hambre de los dioses. Hoy he reseñado La Furia de los Dioses, el tercer y último volumen de la trilogía de fantasía épica conocida como Hermanos de sangre. Y por lo tanto…, se acabó.
Pero no pasa nada. ¡Aquí tenéis las reseñas literarias de otras grandes novelas de fantasía!
Si te gustan las novelas de fantasía (al más puro estilo de El señor de los anillos), déjame informarte de que estoy escribiendo una serie literaria basada en nuestras mitologías, las de la Península Ibérica. Por lo tanto, son novelas repletas de nuestros seres míticos y leyendas. De momento, he escrito las siguientes:


Un abrazo enorme y muchas gracias por leerme.
Sentid, vivid y no os rindáis nunca.
2 ideas sobre “La furia de los dioses. El Ragnarok llega a Vígríð”
¡Que fantástica reseña de una novela con una temática interesantísima a mi parecer! Me atrae muchísimo su hilo conductor y como describes personajes, desarrollo y nos aclaras los puntos importantes para los que no controlamos tanto de la mitología nórdica. ¡Siempre descubriéndonos novelas y trilogías de lo más increíbles! ¡¡Mil gracias!!
Mil gracias a tí por seguir ahí, por todo tu apoyo, amiga mía 🙂🤗