La reescritura de la realidad: el poder definitivo

La reescritura de la realidad es una capacidad extraordinaria que poseen algunos individuos del universo de Desde Iliddiam. Cuando la dominan, se convierte en un poder de tal magnitud que les permite hacer prácticamente cualquier cosa que deseen.

Imagen que ilustra la reescritura de la realidad.

Poniéndonos en contexto

Los mundos que componen el universo de Desde Iliddiam son realidades alternativas físicamente coincidentes. Todo está unido por una energía, por unas leyes a las que alguna gente puede acceder. Esas personas son los reescritores de la realidad. Ellos son los únicos capaces de reescribir la realidad, modificando así las leyes de la naturaleza.

Si esto sucede de una manera muy radical, hay ecos en los otros planos de la existencia, y si se pasa de castaño oscuro se forma una grieta momentánea entre estos mundos que puede tener efectos catastróficos sobre esa zona y dejar cicatrices espectaculares después.

La reescritura de la realidad

La reescritura de la realidad, que también se conoce como irrealización, como ha y como reprogramación de la realidad, es el arte de modificar cualquier cosa que te rodea, desde tu propio peso hasta la dirección y la fuerza con la que se mueve un objeto. Se puede incluso fijar una idea en la mente de una persona. Es un poder terrible y muy, muy peligroso.

Todos los reescritores de la realidad de la poderosa organización conocida popularmente como Doble R tienen un libro conocido como leabhar. En él apuntan los rituales que van aprendiendo, pero, sobre todo, los comandos de reescritura de la realidad que logran dominar.

Estos toman la forma de una concatenación de varias frases que los gisen deben pronunciar, pero no es tan sencillo. La duración de cada palabra, el tono de cada letra, la rapidez con la que se pronuncia, los acentos, las inflexiones. Todo cuenta. Se trata de un arte difícil en extremo.

Sin embargo, aquellas personas que logran dominarlo consiguen, con la práctica, realizar aquellos comandos que más utilizan sin pronunciarlos siquiera, solo con pensar en ellos.

El leabhar, mucho más que un libro

Los leabhar son libros normales que, sin embargo, tienen una importancia enorme. Cada reescritor de la realidad tiene uno, y en él anota todos los comandos de reescritura de la realidad que domina. Solo está permitido tener una hoja en blanco en el leabhar, por lo que su tamaño y su grosor son directamente proporcionales al poder y a los conocimientos del reescritor de la realidad.

El leabhar, uno de los utensilios más importantes de la Reescritura de la realidad.
El leabhar, un elemento esencial en la reescritura de la realidad

Maestros de la reescritura de la realidad: los gisen y los reescritores de la realidad

Un reescritor (o reescritora) de la realidad y un gisen no son exactamente lo mismo. Os lo explico: un reescritor o una reescritora de la realidad es cualquiera que pertenezca a esa minoría que ha nacido con el poder de alterar los patrones de la realidad misma.

Sin embargo, un gisen es aquel que pertenezca a la Sociedad para la Reescritura de la Realidad (popularmente conocida como Doble R). Si esta sociedad no lo ha reclutado o admitido como miembro, entonces no es un gisen.

En cualquier caso, cualquier irrealizador (que es un término que engloba tanto a gisen como a reescritores de la realidad) tiene la capacidad de alterar el tejido mismo del universo para beneficio propio (o para lo que quiera).

La Luna

En el Otro lado, la luna es tres veces más grande que en nuestro mundo, y muestra un gran colorido también: enormes zonas muy claras, que pueden ser de un blanco puro o de un tono más azulado, algunas de estas últimas rodeadas de un reborde de un azul de mayor intensidad. También tiene grandes zonas cuyo colorido va desde un bonito castaño claro a un no menos agradable castaño rojizo.

La Luna, donde se encuentra la única ciudad habitada por aquellos que practican la reescritura de la realidad.

Otra característica extraordinaria de esta Luna es que en ella hay vida, muchos tipos de vida, a pesar de que apenas hay atmósfera. El único lugar en que sí la hay, además de una temperatura muy agradable, es en Civitatem Imbrium, la única ciudad de la Luna y, también, la única ciudad creada y habitada únicamente por reescritores de la realidad.

El último dato extraordinario del que os voy a hablar aquí es la existencia de un ser vivo único en el universo: un árbol extraordinario de un tamaño gargantuesco conocido como El Eterno.

El Eterno

El Eterno, también conocido como el Árbol del conocimiento es único en el universo. Se trata de un árbol descomunal e inmortal de madera completamente transparente y hojas azules cuya savia, roja cómo la sangre, se ve a través de la madera. Al árbol no se le conoce edad y mide 27 km de altura, cómo el monte Olimpo de marte.

Crece en lo más alto del Mont Blanc de los Alpes lunares. Estos rodean la Gran Cuenca del Mare Imbrium, o Mar de las Lluvias, una vasta llanura de lava en la superficie lunar creada por un impacto masivo desde el espacio hace casi cuatro mil millones de años.

A su alrededor, bajo sus ramas, ha sido levantada la ciudad de Civitatem Imbrium, que es la sede de la Sociedad para la Reescritura de la Realidad.

El Eterno y, bajo el, Civitatem Imbrium.

La Sociedad para la Reescritura de la Realidad

La Sociedad para la Reescritura de la Realidad tiene su sede y sus organismos oficiales en Civitatem Imbrium, en la Luna, y esta ciudad está enteramente bajo las ramas del Eterno. Sus hojas azules pasan por encima de los edificios a alturas imposibles.

Por otro lado, aunque el corazón de la doble R esté en Civitatem Imbrium, su cuerpo son los cerca de tres millares de gisen que hay por el mundo.

El sistema es el siguiente: un aprendiz estudia reescritura de la realidad en la Seara Ansanarea hasta que logra convertirse en gisen. En ese momento es enviado a una ciudad o a una villa de cierta relevancia. Allí será conocido como el Gal-zu Giskigti-gisen de esa localidad y recibirá el tratamiento de maestro. Será, a todos los efectos, una de las personas más importantes de ese lugar.

El símbolo distintivo de los gisen es su báculo del Eterno. Todos ellos poseen uno. Está hecho con una astilla, un pequeño trozo de madera del Eterno. Cortar la madera de este árbol por cualquier otro motivo es un crimen gravísimo.

Los báculos del Eterno

Alguien con la capacidad de manejar el ha puede nacer de cualquier raza, pero también es cierto que, para reescribir la realidad sin peligro, hace falta un intelecto brillante, una mente aguda e inquisitiva, formación académica e, igual de importante, un báculo del Eterno.

Estos largos bastones hechos con un fragmento de madera del Eterno, ayudan enormemente a los gisen a controlar el ha. Sin ellos, cualquier intento de reescribir la realidad es peligroso en extremo, incluso para el propio gisen.

El báculo del eterno se enlaza con su propietario en el momento en que este es admitido en la Doble R. Para ello se utiliza un ritual. A partir de ese momento, es algo gravísimo perderlo…, y aún peor que se lo quiten… A no ser que el Guisen en cuestión pueda recuperarlo y castigar de manera adecuada a los ladrones.

Ha habido guerras y exterminios masivos como consecuencia del robo de un báculo del Eterno.

Un gisen paseando por un pueblo.

Civitatem Imbrium, la ciudad de los reescritores de la realidad

Civitatem Imbrium es el nombre de la gran urbe que rodea al Eterno, desparramándose por las laderas del Mont Blanc de la Luna. En el límite de la ciudad, donde terminan sus calles y comienzan los jardines del Eterno, se encuentra la Seara Ansanarea, un descomunal centro de enseñanza. En el lado opuesto de Civitatem Imbrium, también al lado de los jardines del Eterno, se alza la Trial Anseara, donde se encuentra toda la maquinaria burocrática que mueve la Doble R y toda su jerarquía también.

Se podría decir que la Seara Ansanarea es el corazón de la Sociedad para la Reescritura de la Realidad y la Trial Anseara es su cerebro.

Esta urbe, la única creada y habitada únicamente por reescritores de la realidad, es también la única ciudad que existe en la Luna. Sus calles son de piedra y están bellamente pavimentadas, limpias y cuidadas. Los edificios están construidos con piedra también, imitando con muy buen gusto los estilos arquitectónicos de algunas culturas terrestres.

El clima en toda la zona de influencia de la ciudad es controlado de manera artificial por la Doble R, mediante un minúsculo sol creado con reescritura de la realidad, que gira con mucha lentitud alrededor del Mont Blanc lunar, la montaña en la que se encuentra tanto el Eterno como Civitatem Imbrium, donde siempre hace un día magnífico.

Máximas instituciones de la reescritura de la realidad: la Seara Ansanarea

En el límite de Civitatem Imbrium, donde sus calles dan paso a los jardines del Eterno, se alza la Seara Ansanarea, un descomunal centro de enseñanza.

Su sistema de funcionamiento es el siguiente: una persona con la capacidad para reescribir la realidad entra por sus puertas. En ese momento se le regala una astilla del Eterno en una cadenita de plata, para que lleve colgada al cuello, con la astilla en contacto con la piel del pecho.

Debe vivir y estudiar en el centro un número de años que varía para cada individuo, pero que nunca es inferior a siete. Cuando sus maestros consideren que es apto para convertirse en gisen, es sometido a unas pruebas y, si las supera, se le concederá un báculo del Eterno y se convertirá en un gisen de pleno derecho.

Máximas instituciones de la reescritura de la realidad: la Trial Anseara

Trial Anseara es como se conoce a la edificación que alberga las máximas instituciones de la Doble R, como es conocida popularmente la Sociedad para la Reescritura de la Realidad. Se alza en Civitatem Imbrium, en la Luna, muy cerca de los Jardines del Eterno, y es, junto a la Seara Ansanarea, uno de los dos edificios más grandes e importantes de la Luna.

Se trata de una edificación impresionante, construida por los gisen más poderosos de la época utilizando única y exclusivamente la Reescritura de la realidad. De esa manera levantaron una torre doble en la que dos espirales, una de mármol blanco y otra de mármol gris, se retuercen una en torno a la otra y se fusionan y se vuelven a separar a medida que se alzan hacia el cielo.

La Trial Anseara, una de las dos mayores instituciones de la reescritura de la realidad.
Trial Anseara

Las leyes de la reescritura de la realidad

Estas son las leyes principales que rigen la Sociedad para la Reescritura de la Realidad. Su premisa, que los gisen deben conocer tan bien como las propias leyes, es la siguiente:

Primera ley de la Reescritura de la Realidad

No se reprogramará la realidad en nada relativo a la muerte ni se revertirá ningún aspecto de esta de ninguna manera. No se animará un cadáver bajo ningún concepto o propósito. Se informará sobre el incumplimiento de esta ley a la Trial Anseara. No se investigará ni se tomarán medidas individuales mientras no lleguen ordenes al respecto.

Segunda ley de la Reescritura de la Realidad

No se divulgarán de ninguna manera las enseñanzas obtenidas en la Seara Ansanarea fuera de esta institución sin el consentimiento expreso de la Sociedad para la Reescritura de la Realidad.

Tercera ley de la Reescritura de la Realidad

A ningún gisen le está permitido apropiarse del leabhar de otro reescritor de la realidad, sea gisen o no y sean cuales sean las circunstancias. Si un gisen tiene la oportunidad de rescatar el leabhar de otro reescritor de la realidad que haya muerto, debe hacerlo y entregarlo después en la Trial Anseara junto con un informe de los hechos. No está permitido leer el leabhar en ningún momento. Tampoco está permitido hacer copias de ningún tipo utilizando la reescritura de la realidad.

Si la muerte se produce en un duelo entre dos gisen permitido por la Sociedad para la Reescritura de la Realidad, el leabhar del difunto pertenecerá al gisen vencedor. Se hará una copia para la biblioteca de la Seara Ansanarea y otra para los archivos de la Trial Anseara.

Un gisen que le robe su leabhar a otro gisen estará incurriendo en un delito penado con la muerte y además su nombre y el de su lugar de procedencia se anotarán en el Muro de la Vergüenza de la Trial Anseara.

Cuarta ley de la Reescritura de la Realidad

Los gisen asignados a villas o ciudades no tomarán partido en caso de que haya bandos en conflicto, a no ser que haya sido ordenado por la Trial Anseara.

Quinta ley de la Reescritura de la Realidad

Se obedecerán las órdenes procedentes de la Trial Anseara de inmediato y siempre, sean cuales sean y aunque contradigan otras leyes, incluso a las propias Leyes de la Reescritura de la Realidad.

Sexta ley de la Reescritura de la Realidad

No se utilizará la reescritura de la realidad para obtener poder material o político a no ser que haya sido ordenado por la Trial Anseara.

Séptima ley de la Reescritura de la Realidad

Ningún gisen puede matar a otro gisen a no ser que esto haya sido ordenado por la Trial Anseara. Un gisen que mate a otro gisen sin orden de la Trial Anseara estará incurriendo en un delito penado con la muerte y además su nombre y el de su lugar de procedencia se anotarán en el Muro de la Vergüenza de la Trial Anseara.

Cualquier tipo de acción contra reescritores de la realidad que no formen parte de la Sociedad para la Reescritura de la Realidad está permitida con excepción de lo concerniente a la Tercera ley de la Reescritura de la Realidad.

Y esta ha sido la reescritura de la realidad del universo de Desde Iliddiam

Este es el segundo de una serie de artículos que describen el mundo de mi serie literaria Desde Iliddiam. El primero es Desde Iliddiam y sus mundos: el mítico Otro Lado. Y habrá muchos, muchos más.

Sin embargo, si queréis conocer estos mundos, aquí tenéis las dos primeras novelas de Desde Iliddiam:

Si te gustan las novelas de fantasía (al más puro estilo de El señor de los anillos), déjame informarte de que estoy escribiendo una serie literaria basada en nuestras mitologías, las de la Península Ibérica. Por lo tanto, son novelas repletas de nuestros seres míticos y leyendas. De momento, he escrito las siguientes:

Y si aún queréis saber más, aquí tenéis.

Desde Iliddiam, cómo un juego de rol desembocó en la creación de un mundo.

Y ya sabéis.

Sentid, luchad…

Y no os rindáis nunca.

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