Los mundos celtas son muchos. Estos pueblos, unificados únicamente por unas lenguas y una manera de comprender la vida, tenían un folclore extraordinario. Muchísimos dioses, una infinidad de mitos y leyendas y una colección enorme de seres míticos fuertemente interrelacionados. Para comenzar a comprender esta gran riqueza, hay un concepto que tiene que quedar muy claro: hay dos mundos principales, que son el mundo en el que vivimos y aquel al que yo he llamado «el Otro Lado».

Comprender estos dos «lados» de la realidad de la mitología celta es importante para entender el universo en el que transcurren las novelas de la serie literaria Desde Iliddiam.
Pero… ¿Cómo son estos dos mundos celtas?
Como acabamos de decir, los dos mundos más importantes de la mitología celta son aquel en el que vivimos y otro muy cercano que tiene muchos parecidos, pero también bastantes diferencias. Este mundo fué llamado Tir inna n-Óc (Tierra de la juventud) en gaélico antiguo y también Annwn en la mitología galesa.
Yo lo he llamado «el Otro Lado» porque aquí, en Galicia y Asturias, se ha perdido la palabra utilizada para referirse a él.
De esta manera, en la serie literaria Desde Iliddiam, los dos mundos principales en los que tiene lugar la acción son estos dos. Por un lado, el mundo real que existía en el noroeste de la Península Ibérica durante la Edad de Hierro; por el otro, este mítico Otro lado.
Los dos mundos celtas: nuestro mundo
Nuestro mundo en el 500 aC. (más o menos) era una tierra de clanes que vivían en poblados fortificados llamados castros. Estos se caracterizaban, a lo largo de las naciones celtas del Arco Atlántico (Irlanda, Escocia, la Isla de man, Gales, Cornualles, la Bretaña francesa, Galicia y Asturias) por tener unas viviendas circulares con el techo de paja embreada.
Estos clanes pertenecían a una fusión de pueblos protoceltas (también llamados pueblos del Campo de Urnas), que a Avieno le dió por llamar Oestrimnios, con un pueblo celta muy posterior y de un celtismo perfectamente estructurado, conocido como celtas Sefes (o Serpes), cuyos animales simbólicos eran las serpientes.
Estos individuos, llamados castrexos (habitantes de los castros) en mi tierra, mantenían un fuerte contacto cultural y comercial por mar con las demás naciones celtas del arco Atlántico. También tenían contacto y mantenían relaciones comerciales con fenicios, griegos y tartesios.

Los dos mundos celtas: el Otro Lado
El Otro Lado es donde tiene lugar la mayor parte de los acontecimientos de La hija de la ayalga. Para crearlo he construido un mundo que, de alguna manera, es un reflejo especular del nuestro. Si cruzas de nuestro mundo al Otro Lado, por ejemplo, te vas a encontrar en un lugar que va a parecerse a grandes rasgos a aquel en el que estabas hace un momento, aunque también va a tener muchas diferencias.
Estas diferencias suelen radicar en que los paisajes son más variados y espectaculares, con una naturaleza desbordante y bellísima. No se debe pensar en que ambos mundos son idénticos. Solo los puntos de cruce son parecidos. Aparte de eso, todo: las costas, las cordilleras, los mares… Todo cambia mucho pero sigue recordando un poco a nuestro mundo.
Jardin de Antiguos
De esa manera, la acción de la serie literaria Desde Iliddiam va a tener lugar en un supercontinente que equivale a Europa, Asia y África unidas. Su contorno general puede parecerse muy lejanamente al de estas, pero si nos acercamos un poco más, ahí acaban las diferencias.
Este supercontinente se llama Jardín de Antiguos y en él viven sociedades formadas por las criaturas que pueblan las mitologías de origen indoeuropeo, africano y asiático. En el centro de todo este supercontinente se alza un descomunal, un ingente anillo montañoso. Es una cordillera circular cuyas montañas empequeñecen al Monte Olimpo de Marte. Se llama el Anillo de la Vieja y rodea un desierto inhabitable que oculta un terrible secreto.
El mayor imperio de Jardín de Antiguos se extiende bajo su superficie. La mourindade (de la que hablaremos en otro artículo) solo es una pequeña parte de este colosal imperio.
Dejamos el Otro lado para acercarnos a nuestra península
El pasado celta de Galicia y Asturias ha quedado enraizado en los mitos y las leyendas de su folclore y su mitología. Veinte siglos de historia de la península no han permitido que se conserve, sin embargo, el nombre que le daban los galaicos y los astures a estos mundos celtas. De ello se encargó una invasión musulmana, la formación de un reino suevo y muchas más cosas entre las que destaca la apisonadora cultural que supuso el cristianismo.
Sin embargo, en mi opinión, está claro que, al igual que sucedía en las demás naciones celtas, se creía en estos mundos. Una gran prueba de ello es que se celebrasen las fiestas de Samain y Beltanne. Estas estaban íntimamente relacionadas, como veremos después, con el «otro mundo» de las creencias de los celtas.
Además, ciertos seres miticos, como el urco o los cuélebres, se retiran a «reinos de otro mundo» situados más allá del mar o en sus profundidades, lo que podría ser un recuerdo de estos mundos. Las xanas y las mouras también son prueba de ello. Numerosas leyendas identifican los cursos de agua que ellas guardan como lugares a medio camino entre mundos.
Samaín y Beltanne, puertas entre estos dos mundos celtas
Los dos únicos momentos del año en los que resulta fácil pasar de un mundo al otro es durante estas dos importantes festividades.

Samaín
El samhain celta, la festividad que acabó transformándose en la actual fiesta de halloween, es una de las cuatro grandes fiestas del calendario celta. Además, junto con beltanne, se puede considerar la más importante.
Ambas celebraciones son momentos de transición, en los que la luz da paso a la oscuridad y viceversa, pero también son momentos en los que la barrera entre los dos mundos celtas de los que trata este artículo desaparece.
De esa manera, durante Samaín y Beltanne, nuestro mundo y el Otro Lado se acercan hasta superponerse. Es el momento en el que los seres míticos, e incluso los espíritus de los muertos, pueden entrar en nuestro mundo. Y nosotros en el de ellos.
Beltanne
Beltane significa «Fuego brillante» o «El buen fuego» y es, junto con Samaín, una de las dos fiestas más importantes para los celtas. También es uno de los tres festivales del fuego que hay en su calendario y con él nace, de forma oficial, la parte luminosa del año. En Beltanne se celebra, pues, el renacimiento de la vida a través del fuego
Para los antiguos habitantes de las naciones celtas del norte, el mayor peligro durante la fiesta de Beltane eran los sídhe: las criaturas que viven en el Otro Lado. Estas eran consideradas peligrosas y problemáticas. La gente pequeña, como los leprechauns, cluricauns y otros duendes, y la buena gente, también conocidos cómo aos si o aes sidhe, eran perfectamente capaces de robar el ganado o maldecirlo con una plaga. Por ese motivo, los druidas realizaban rituales con una doble finalidad: por un lado, servía para proteger a los animales, los cultivos y a la gente. Por otro lograban apaciguar a todas estas criaturas míticas. Las grandes hogueras eran un componente imprescindible en estos rituales.
Otras maneras de cruzar entre estos dos mundos celtas
Tanto en la mitología celta como en el mundo que he creado para Desde Iliddiam, los cursos de agua son elementos naturales de transición entre los dos mundos. Eso sí, fuera de las celebraciones de Samaín y Beltanne, solo unos pocos puntos muy concretos pueden ser utilizados para cruzar entre nuestro mundo y el Otro Lado.
La hija de la ayalga
En la primera novela de Desde Iliddiam, La hija de la ayalga, la acción transcurre en estos dos mundos: el nuestro (pero en el 500 a.C.) y el Otro Lado. En este artículo hablo de ambos, pero los demás mundos, que aparecerán en novelas siguientes, tendrán sus propios posts más adelante.

Este artículo sobre los mundos celtas es la primera piedra de un gran castillo
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4 ideas sobre “Desde Iliddiam y sus mundos celtas: conozcamos el mítico «Otro lado»”
¡Sin duda será una sección apasionante de tu blog! ¡Y empieza con una base maravillosa! ¡Me ha encantado! ¡¡Deseando leer más!!
Muchísimas gracias, querida amiga 😊
Muy buenas, recientemente acabo de descubrir tu blog, y todo en él me maravilla: es justo lo que andaba buscando desde hacía tiempo.
Respecto al tema de esta entrada, comentar que, en alguna ocasión, he leído que a los dos mundos o realidades de la cosmovisión galaica se las llama Alén (que significa Más Allá, y sería la parte sobrenatural) y Aquén (el mundo material en el que vivimos, y expresión que no es tan oída como Alén, pero supongo que se traduciría como ¿más acá? … Suena un poco raro, pero imagino que debe ser algo así)
Ignoro si estas denominaciones son un añadido posterior o más moderno. Simplemente, quería preguntarlo, porque me picaba la curiosidad de saber algo acerca de este tema y qué de cierto hay en torno a esos dos términos.
Muy buenas, Pablo.
He de decirte que tu comentario es toda una alegría para mí, por lo que te lo agradezco un montón.
En efecto, «alén» y «aquén» se utilizan para «más allá de» o «el más allá» y «este lado» o «esta parte». También te diré, en respuesta a tu pregunta, a qué son conceptos modernos. No sabemos cómo se referían los antiguos moradores de estas tierras a este mundo y al otro mundo de si mitología. De hecho, no sabemos como se referían a la mayoría de las cosas, dado que no escribían.
Podría seguir desarrollando este tema durante muchas páginas y, de hecho, me apetece mucho, pero no es lo que debo hacer.
Sin embargo, si que te diré que le estaba dando vueltas a como llamar a este mundo de manera oficial en mis novelas y ahora, gracias a tí, ya lo sé.
Muchas gracias y un abrazo.