La Marimanta es uno de los seres míticos más oscuros de la mitología de Galicia, en la que adopta la forma de una pordiosera fea y encorvada que va cubierta por una manta gruesa y carga sobre su joroba un enorme saco lleno con los niños que va robando. Pero que esta criatura no os engañe: no es una vieja. Es un monstruo.

La Marimanta también existe en Extremadura, en Andalucía y en Castilla, teniendo en estos lugares una connotación mucho menos siniestra e incluso bastante simpática
La Marimanta
Primero os voy a poner en contexto y después pasaremos a comentar las diferentes versiones de la Marimanta que hay en las mitologías de nuestra península.
Y es que el ser mítico que nos ocupa hoy no es un asustaniños local, ni se ha «colado» en nuestras mitologías en el siglo pasado. Es antigua e importante, como demuestra el hecho de que varios autores clásicos han escrito sobre ella. Uno de ellos fue el mismísimo Francisco de Quevedo, que hacía burlona referencia al dios Saturno llamándolo “dios Marimanta” por comerse a sus hijos.
Pareció después el Belerofonte literario, título altisonante, inscripción horrísona, que puede espantar los niños mejor que el Coco y la Marimanta.
Teatro Crítico Universal. Benito Jerónimo Feijoo.
La Marimanta en Galicia
En el folclore gallego, este ser mítico es considerado una meiga, además de ser un asustaniños equivalente y muy semejante al hombre del saco. Es decir: la marimanta es la meiga del saco, la que se lleva a tus hijos y no los vuelves a ver.
Aunque se le tilde de meiga, lo cierto es que presenta los atributos de una bruxa, es decir, aquellos rasgos que el cristianismo le atribuyó a las meigas en su incesante intento de demonizar lo pagano.
En cuanto a su manera de actuar, la Marimanta gallega tiene por costumbre pedir limosna, haciéndose pasar por una pordiosera vagabunda. Si un adulto se apiada de ella y va a buscar unas monedas, la Marimanta aprovecha para meter a los niños de la casa en el saco. Nunca se ha vuelto a ver a uno de esos niños y no se sabe qué hace con ellos.
En Galicia se cree que la Marimanta llegó desde muy lejos, seguramente por mar, en la época de los celtas. Si la vemos y lleva el saco anudado debemos zarandearla hasta que suelte a sus víctimas.
¿Y cómo es la Marimanta de Galicia?
El aspecto de la Marimanta gallega nos llega perfilado hasta los más mínimos detalles: es anciana, fea, encorvada y muy desagradable. También se caracteriza por tener un gran papo (en la mayor parte de Galicia significa «papada»).
Va tapada con una manta gruesa y sucia de un color muy oscuro y siempre carga con un saco a la espalda, sobre la chepa. Este saco está lleno de niños secuestrados.
Las marimantas de Extremadura
He encontrado testimonios acerca de tres variantes de marimanta en Extremadura. Dos de ellas guardan una cierta relación, mientras que la tercera se parece mucho a las marimantas de Andalucía y Castilla la Mancha (es decir, gente disfrazada).
El primer tipo de marimantas viene de la mano de P. Rubio, quien afirma lo siguiente de las marimantas de Magacela (Badajoz):
Las marimantas eran mujeres que, arrebujadas en una manta y con un faro y cencerro, en el más crudo invierno, vagaban por las empinadísimas calles rezando por las ánimas benditas en cumplimiento de un voto o promesa. La intención no era la de asustar, pero coño si asustaban, sobre todo a los niños. La tradición se ha perdido ya en esta generación.
P. Rubio

Ahí va el segundo tipo: el marimanta: resulta que en la fiesta de la Candelaria de Badajoz se realiza un desfile por la barriada de Santa Marina. Al final tiene lugar la “quema del Marimanta”, que es una figura, un muñeco, y que es distinto cada año. Se le prende fuego como antesala de los carnavales.
El tercer tipo de marimantas extremeñas
Estas pueden dar miedo a veces, pero no tienen nada de sobrenatural. Ya por la zona de Cáceres existen muchos relatos sobre marimantas que recorren las calles de la ciudad al abrigo de la oscuridad de la noche. En fin. Solo eran personas que querían mantener su anonimato y lo hacían tapadas con una manta y alumbrándose con la luz de un candil. Son muy comunes las anécdotas de maridos infieles que se valían de esta artimaña.
Corría los años 50, y cerca del barrio de San Antonio, al anochecer, solía aparecerse una de esas marimantas provista de un sudario impolutamente blanco y ataviada de una vela. Asustaba de muerte a todo aquel que pululaba de madrugada por aquellas callejuelas.
Muchos fueron los trasnochadores asustados por esta marimanta, aunque cuentan que no se metía con nadie ni hacía daño alguno, que permanecía inmóvil cuando veía a alguien, pero el susto te lo llevabas igual.
Fue entonces cuando esta marimanta se le apareció a Antonio, un joven panadero de la localidad que caminaba hacia su trabajo. Quedó pálido del susto y salió escopetado, no sin antes soltar una retahíla de improperios a la vez que iba gritando: «Esta noche te libras porque no llevo conmigo la navaja, pero la próxima vez que nos crucemos aunque seas un alma en pena, con ella te rajo en dos…»
Tiempo después, cuando a Antonio ya se le había pasado el susto, se volvió a topar con la marimanta cerca de la plaza de los Pereros, Antonio abrió entonces su navaja y salió corriendo tras el fantasma, gritando: «Hoy no te salva ni Dios, no huyas».
De pronto, la marimanta se remangó la sábana y trató de escapar calle abajo corriendo, mas viendo que el joven panadero le daba alcance, se subió a una reja y gritó: “Antonio, hijo, no me hagas ná que soy yo la Tía Petra, la Churrera».
Antonio le preguntó entonces: «¿Pero que hace usted con su edad a estas horas de la madrugá dando sustos a las gente honrá?”, a lo que ella respondió» Ando a la cata del señó Joaquín, que me han dicho que me la pega con una furcia que vive por esta zona».
Jesús Sierra, para el articulo La última Marimanta cacereña.
Las marimantas de Castilla-La Mancha
Este último tipo de marimantas que hemos visto, mucho más mundanas, también existen en la ancha Castilla, por lo visto. Allí suelen ser jóvenes que rondan a las chicas de las que están prendados, a ver si tienen suerte. Cierta leyenda de Valdepeñas atestigua todo esto.
Las marimantas de Andalucía
Las marimantas son espectros muy conocidos en tierras andaluzas, siendo sobre todo muy populares en Granada y en la Sierra de Aracena. Se les utiliza a la manera de asustaniños, para amedrentar a los infantes.
Ya sabemos que a todos los niños de Europa se les asusta con el Coco de maneras diferentes. El Bute y la Marimanta andaluza también forman parte de ese raro mundo infantil.
Federico García Lorca
Sin embargo, una vez más, lo que hay tras estos supuestos fantasmas son esposos infieles que se han echado una manta por encima para acudir a una cita amorosa sin ser reconocidos.
Por las noches, cuando las calles no tenían luz o alumbrado público y la oscuridad reinaba, se tenía miedo a salir a la calle no fuera a que la “marimanta” se apareciera. Cuando veían a un vivo se solían interponer en su paso, cómo queriéndolo arrebatar de esta vida. Una noche una “marimanta” se interpuso en el camino de un labrador, este sacó la hoz y asestó un golpe fatal al espectro que, de forma incomprensible, cayó al suelo en un charco de sangre… Cuando quitaron la máscara a aquel ser descubrieron que bajo la sábana blanca se escondía el hijo del juez.
Leyenda recogida en Periana (Málaga)

Desde el fin de la tierra hasta las columnas de Melkart
La leyenda de la Marimanta está extendida por Galicia, Castilla-La Mancha, Extremadura y Andalucía, por lo que llega desde el punto más septentrional de la península hasta el más meridional. Es difícil encontrar algo así en mitologías tan diversas y tan distantes.
Si te interesa conocer estas mitologías, aquí puedes hacerlo:
Si te gustan las novelas de fantasía (al más puro estilo de El señor de los anillos), déjame informarte de que estoy escribiendo una serie literaria basada en nuestras mitologías, las de la Península Ibérica. Por lo tanto, son novelas repletas de nuestros seres míticos y leyendas. De momento, he escrito las siguientes:


Fuentes de documentación
- Seres míticos y personajes fantásticos españoles, de Manuel Martín Sánchez.
- La última Marimanta cacereña. Gran artículo del blog Norba Caesarina.
- Mitología y superstición en La mancha. Marcel Félix de San Andrés Sánchez y Araceli Monescillo Díaz (2014). Ediciónes Puertollano, S.L.
- Dicionario dos seres míticos galegos. Xoan Cuba, Xosé Miranda y Antonio Reigosa (2022). Edicións Xerais de Galicia.
- Cocos, fantasmas y otros mitos se Castilla-La Mancha. Blog de Marcel Félix de San Andrés Sánchez, autor de Brujas, duendes y otros mitos de Castilla-La Mancha y de Cocos, fantasmas y otros mitos de Castilla-La Mancha.
2 ideas sobre “La Marimanta: vieja del saco en el norte y fantasma en el sur”
Muy curioso el personaje de hoy, sobre todo por las diferentes características que presenta en cada zona de la península, que como bien decías, son muy dispares en lugar de ser similares como suele ser. ¡Una semana más, encantada de seguir descubriendo figuras curiosas de nuestra mitología!
¡Ni te imaginas la ilusión que me hace, cuando alguna de ellas “aparece” ante mí al descubrir un lugar nuevo o leer sobre algún lugar de Galicia, y en ese caso, ya me sonaba de leerlo aquí!
¡Todo ello, gracias a este maravilloso compendio que has creado! ¡Abrazos y hasta la próxima!
Como siempre, muchísimas gracias!
Haces que hacer estos artículos sea algo aún más maravilloso y gratificante de lo que ya es.
¡Eres genial!