La novela El hobbit, de JRR Tolkien

La novela El hobbit, una de las novelas más famosas, influyentes y determinantes de la literatura fantástica.

Esta novela fue escrita por un J.R.R Tolkien desconocido, a los pocos, desde finales de los años veinte hasta principios de los años treinta.

Su corte, juvenil y desenfadado, no se parece en nada a la personalidad de la que sería su sucesora, su continuación y, además, la obra de fantasía más famosa de todos los tiempos: El señor de los anillos.

El hobbit, la historia de Bilbo Bolsón, de Bolsón Cerrado.

Construyendo un mundo

En El hobbit se habla por primera vez de la Tierra Media y de sus razas. Se describe bastante bien La Comarca, la tierra en la que viven los hobbits, así como todas las tierras que separan esta de la Montaña Solitaria, una de las grandes protagonistas de la novela.

También se mencionan lugares importantes, como Gondor, aunque queda muy claro que el escritor aún no les había dado forma. Lo que sí deja muy bien asentado son las razas de los hobbits, los enanos, los elfos y los hombres, que después poblarán toda la magna obra que es El señor de los anillos y El silmarillion.

En definitiva, en El hobbit se perfila lo que más tarde sería el mundo de El Señor de los Anillos e incluoso alguno de sus principales protagonistas, como pueden ser Gandalf, Gollum e incluso Elrond y el mismo Bilbo.

El hobbit, historia de una ida y una vuelta

El argumento de El hobbit es sencillo y funcional. Narra la historia de Bilbo Bolsón, un hobbit sedentario y acomodado, y de la espectacular aventura que vive, aventura que marcará el transcurso del resto de su vida.

La vida del señor Bolsón da un vuelco cuando el poderoso mago Gandalf se fija en él y lo elige para participar en una peligrosa aventura. Pero el tal Gandalf ni siquiera es un ser mortal, si no que se trata de un maiar, una especie de dios de segunda categoría, y el cometido en el que embarca a Bilbo es extraordinariamente importante.

En la novela El hobbit, Bilbo Bolsón lleva una vida muy tranquila hasta que el mago Gandalf lo elije para una misión.

Junto con un grupo de trece enanos, Bilbo realiza un largo y peligroso viaje hasta la Montaña Solitaria, la mayor de las fortalezas enanas de la Tierra Media y el hogar de los enanos protagonistas.

Este baluarte se volvió tan rico en oro, piedras preciosas y otras riquezas fabulosas que se puso en el punto de mira de un poderoso y codicioso dragón rojo llamado Smaug. Este no tardó en llegar volando y aniquiló a todos los defensores del bastión enano. Después destruyó también Valle, la gran ciudad de los hombres que prosperaba a los pies de la Montaña Solitaria y convirtió esta última en su hogar.

El objetivo de la misión de los enanos, que son liderados por el famoso Thorin Escudo de Roble, es nada más y nada menos que deshacerse del dragón y recuperar su hogar y su tesoro.

La novela El hobbit, una obra mal entendida y muy subestimada

El Hobbit no es El señor de los Anillos. Ese es el problema.

Muchísima gente lee El señor de los anillos o visiona las extraordinarias, carísimas y muy taquilleras películas del mismo título. Entonces se quedan alucinados, comienzan a investigar y fijan su vista en El Hobbit. Craso error.

Como ya expliqué, esta novela es una obra de juventud, inocente y sin pretensiones, con un tono totalmente diferente al de su hermana mayor (o más bien, hija), El Señor de los anillos. Y debe ser leída bajo esa perspectiva.

Agujero hobbit de Bolsón Cerrado en la novela El Hobbit.

Porque El Hobbit es una gran novela. Es una novela magnífica que está muy bien escrita. Tiene su propia identidad y alma, es entretenida en la mayor parte de su recorrido y se vuelve épica en algunos momentos.

No es muy larga, pero sin embargo tiene mucho contenido. A lo largo de El Hobbit pasan muchas cosas. Esto es debido a la manera de describir que tiene JRR Tolkien:

Este era el puente que cruzaba el rio y llevaba a las puertas del rey. El agua se precipitaba oscura y violenta por debajo; y en el otro extremo había portones que cerraban una enorme caverna en la ladera de una pendiente abrupta cubierta de árboles. Allí las grandes hayas descendían hasta la misma rivera, y hundían los pies en el rio.

Los elfos empujaron a los prisioneros a través del puente, pero Bilbo vaciló en la retaguardia. No le gustaba nada el aspecto de la caverna, y solo a último momento se decidió a no abandonar a sus amigos, y se deslizó casi pisándole los talones al último de los elfos, antes de que los grandes portones del rey se cerrasen detrás con un golpe sordo.

Dentro los pasadizos estaban iluminados con antorchas de luz roja, y los guardias elfos cantaban marchando por los corredores retorcidos, entrecruzados y resonantes. No se parecían a los túneles de los trasgos: eran más pequeños, menos profundos y de un aire más puro. En un gran salón con pilares tallados en la roca viva, estaba sentado el rey elfo en una silla de madera labrada. Llevaba en la cabeza una corona de bayas y hojas rojizas, pues el otoño había llegado de nuevo. En la primavera se ceñía una corona de flores de los bosques. Sostenía en la mano un cetro de roble tallado.

Con esta impecable descripción, Tolkien se quita de encima la fortaleza y ciudadela de los elfos del Bosque Negro. No le vuelve a dedicar una línea. Ni falta le hace.

El Hobbit no busca ser realista. Es casi un cuento para niños, pero solo casi. Entra perfectamente en la etiqueta de novela juvenil… si eso existiese cuando JRR Tolkien lo escribió.

Una de las mayores virtudes del Hobbit es que es un libro extraordinariamente sencillo de leer. Te acuna. Es fluido, cariñoso, entrañable.

Personajes impresionantes de la novela El Hobbit

En esta novela, los mejores pasajes se deben a la creación de personajes magistrales, como Beorn, como Smaug y, por supuesto, como Gollum.

Las raíces no se ven,

Y es más alta que un árbol.

Arriba y arriba sube,

y sin embargo no crece.

Gollum.
Gollum, uno de los personajes de la novela El hobbit, ha alcanzado una fama extraordinaria.

Empezando por Beorn, debo decir que toda esa parte está llevada de una manera soberbia y se separa de cualquier cosa que he leído en otra novela fantástica. Se trata de una combinación de factores: humor, amor por la naturaleza y por la paz, soledad provocada por grandes penas del pasado, poder y comedimiento.

Ya hemos dicho que El Hobbit es una novela juvenil. Si, pero todo eso está ahí, por si lo quieres analizar. Beorn es desconfiado porque ha vivido mucho, y Gandalf necesita de una capacidad diplomática soberbia para salir del paso. Todo esto te lo sirven bien cocinado en toneladas de ese humor tan propio de esta novela, ese humor que la hace parecer un libro tonto para niños. Pero no…

Uno de los pasajes que mejor se quedan en la memoria del lector es el encuentro de Bilbo con Smaug. Por supuesto, no es el típico combate. En el momento en el que Smaug descubre al hobbit (en la segunda visita de este), comienza una entretenidísima conversación en la que el dragón busca a Bilbo y este intenta entretener y adular a Smaug para ganar tiempo.

―¡Bien, ladrón! Te huelo y te siento. Oigo como respiras. ¡Vamos!¡Sirvete de nuevo, hay mucho y de sobra!

Pero Bilbo no era tan ignorante en materia de dragones como para acercarse, y si Smaug esperaba conseguirlo con tanta facilidad, quedó decepcionado.

―¡No, gracias, oh Smaug el Tremendo! ―replicó el hobbit―. No vine a buscar presentes. Solo deseaba echarte un vistazo y ver si eras tan grande como en los cuentos. Yo no lo creía.

―¿Lo crees ahora? ―dijo el dragón, un tanto halagado, pero escéptico.

―En verdad, canciones y relatos quedan del todo cortos frente a la realidad, ¡oh, Smaug, la Más Importante, la Más Grande de las Calamidades! ―replicó Bilbo.

―Tienes buenos modales para un ladrón y un mentiroso ―dijo el dragón.

Smaug tumbado sobre su lecho de oro. En la novela El hobbit, el dragón es uno de los personajes más importantes.

Pero, en mi opinión, es el pasaje de Gollum el que se lleva el premio. Además, es extraordinariamente trascendente, no solamente para la historia de El Hobbit; también para la de El Señor de los Anillos, pues tanto Gollum como el anillo único tienen un peso tremendo en esa obra.

No puedes verla ni sentirla,

y ocupa todos los huecos;

no puedes olerla ni oírla,

está detrás de lo astros,

y está al pie de las colinas,

llega primero y se queda;

mata risas y acaba vidas.

Bilbo Bolsón.

Tras huir de los trasgos, Bilbo encuentra el anillo único y también a su anterior propietario en un pasaje extraordinario. Durante su lectura, te sumerges irremisiblemente en la novela con todos tus sentidos. Además, está muy bien recreado en la primera de las películas.

La novela El hobbit vs las películas equivalentes

Estas tres películas, con mas de nueve horas de visionado entre las tres, son un complemento espectacular a la lectura de El hobbit. Pero es altísimamente recomendable que os leáis el libro primero.

Lo primero que debéis tener en cuenta es la diferencia radical y primordial entre la novela y las películas: en la primera, los trece enanos de la compañía de Thorin Escudo de roble NO SON guerreros, mientras que en las películas SÍ LO SON, siendo además unos luchadores extraordinarios.

Cartel de la película en el que se ven las sombras de los 15 integrantes de la compañía de Thorin.

Esto provoca que en el libro apenas haya escenas de lucha. La novela es una narración fantástica de aventuras muy agradable. Las películas, sin embargo, son frenéticas y están llenas de espectaculares combates, sobre todo desde que, en el segundo film, un Legolas que no aparece en el libro se une a la trama de las películas.

Estas superproducciones cargadas de efectos especiales son muy visuales. Espectaculares. Pero no se quedan en eso, si no que hay que agradecerles ciertas cosas; como que intenten meter siempre, en la medida de lo posible, las frases y los diálogos del libro, aún en escenas completamente cambiadas.

También es de agradecer es que la enorme cantidad de metraje que en el libro no existe tenga una coherencia con este, cubriendo partes que en el libro que se dejan «al aire».

Pongamos por ejemplo todas las escenas de las pelis en las que Radagast y Gandalf visitan la fortaleza abandonada del Bosque Negro para ver que pasa allí. Además sumemos todas las escenas del padre de Thorin y de Gandalf cuando es hecho prisionero y torturado.

Por último, añadamos la aparición de Galadriel y Saruman y la lucha contra los nueve nazgûl y la siguiente lucha contra el propio Sauron. No me he parado a medir cuanto tiempo de metraje son todas esas escenas a lo largo de las películas, pero es mucho. Pues en el libro son cuatro líneas que os pongo ahora mismo.

Como ya he dicho, tengo un asunto que resolver, lejos, al sur; y no puedo perder tiempo con todos vosotros.

Gandalf el Gris

Después la narración sigue sin Gandalf y, al final del libro, se nos revela lo siguiente:

Fue así como supo dónde había estado Gandalf; pues alcanzó a oír las palabras del mago a Elrond. Parecía que Gandalf había asistido a un gran concilio de los magos blancos, señores del saber tradicional y la magia buena; y que se había expulsado al fin al Nigromante de su oscuro dominio al sur del Bosque Negro.

Otro buen ejemplo: toda la escena de la batalla de los gigantes de piedra fue sacada da aquí:

Cuando miró fuera, vio a la luz de los relámpagos los gigantes de piedra abajo en el valle; habían salido y ahora estaban jugando, tirándose piedras los unos a los otros; las recogían y las arrojaban en la oscuridad, y allá abajo se rompían o desmenuzaban entre los árboles.

Por otro lado, todo hay que decirlo, hay muchísimas escenas maravillosas y muy fieles al libro.

Trailer de la primera de las tres películas de El Hobbit. Absolutamente espectaculares.

Adiós, por ahora…

Y con esto terminamos con El Hobbit. Pero no os preocupéis. Habrá más. Al igual que hago con la saga de Mundodisco y que haré con otras, cada cierto tiempo comentaré otro libro, el siguiente por orden de publicación.

En este caso, la siguiente novela en ser comentada será La comunidad del Anillo, el primer libro de la trilogía de El señor de los Anillos.

Y si os habéis quedado con ganas de más y queréis leer la reseña de una novela de fantasía AÚN MÁS trascendente, famosa e importante que esta que acabamos de comentar, aquí la tenéis: La historia interminable.

Y sin más…

Un abrazo. Muchas gracias por leerme.

Sentid, vivid y no os rindáis nunca.

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