La glaistig de la mitología escocesa es una criatura solitaria, mágica y muy, muy peligrosa. Se muestra ante los hombres con el aspecto de una mujer bellísima de largo cabello dorado. Pero su disfraz no es perfecto.

Las características que delatan su naturaleza sobrenatural son su piel gris y, sobre todo, sus pies, que son pezuñas de cabra. Para ocultar este último rasgo inhumano, la glaistig utiliza un vestido largo de color verde.
Esta criatura protagoniza muchos relatos a lo largo y ancho de Escocia y su figura cambia dependiendo de la leyenda. En algunas historias puede ser una vampiresa malvada y seductora, en otras, una especie de hada (sidhe) bienintencionada, y en otras incluso un fantasma que embruja castillos.
La glaistig en el folclore escocés
Glaistig (también glaestig, glastig, y glashtin (Manx)) se pronuncia «glash-tig» y significa, en gaélico, «diablillo de agua». A su faceta fantasmal también se la conoce como maighdean uaine (La Doncella Verde)
Sin embargo, la glaistig como figura mítica pura es una especie de vampiresa: una criatura muy bella, de apariencia humana, que oculta sus rasgos antinaturales con un vestido largo de color verde.
Como hemos mencionado, estos rasgos antinaturales son sus pies de cabra (en algunas leyendas las piernas enteras) y su piel, que es de color gris. En casi todas las historias posee una belleza extraordinaria y una larga cabellera de color rubio dorado. Siempre lleva puesto un vestido verde muy largo que cubre sus delatoras extremidades inferiores.
La glaistig utiliza su belleza y sus grandes dotes para el baile y la canción para seducir a los hombres y atraerlos hasta su guarida. Su intención no podría ser más oscura: matarlos y beberse su sangre.
Las otras glaistig
Pero ese solo es un aspecto, una cara, una visión de este ser. En otras muchas leyendas, la glaistig es un fantasma que encanta algunos castillos y parajes escoceses.
También existen historias que la dibujan como una entidad maliciosa a la que le gusta arrojar piedras y hacer que los viajeros se pierdan en los caminos.
Por último, hay versiones de la historia en las que la glaistig se comporta de una manera bondadosa. En ellas este ser mítico es cariñoso con los niños y los protege mientras sus progenitores realizan tareas domésticas o sacan a los animales. También se dice que protege de los ancianos.
La buena glaistig
Vamos a hablar de las leyendas en las que la glaistig muestra su faceta bondadosa. En ellas aparece como una entidad guardiana del ganado y los pastores. No sería descabellado pensar que esta criatura es la forma actual de lo que un día fue una diosa de la fertilidad y protectora de los rebaño.

En una de las múltiples leyendas de Escocia protagonizadas por la glaistig, esta se dedicaba a proteger el ganado de la población de Ach-na-Creige, en la isla de Mull. Lo único que pedía a cambio era que los lugareños le llenasen con leche una piedra ahuecada que existía sobre el redil del ganado, para poder saciar su sed.
Cierto día, a un joven local con cierta fama de bromista se le ocurrió hacer de las suyas. Entonces llenó la piedra con leche hirviendo y la glaistig se quemó gravemente la boca. Se enfadó tanto que abandonó la población y dejó de cuidar de los rebaños.
Otra leyenda de la glaistig protectora
Esta es otra narración oral, recogida por el escocés Graeme en su blog Scotland Stories.
La glaistig de Ardnadrochet
Esta glaistig en particular estaba vinculada con la familia Lamont, que vivía cerca del castillo de Duart, en la isla Mull. A cambio de un poco de leche, ella dedicaba su tiempo a cuidar del ganado y, bajo su cuidado, este prosperaba.
Así fue hasta que los asaltantes de Lorn desembarcaron en la isla. Habían venido para llevarse tantos animales como pudieran, pero la glaistig los estaba observando. Reunió al ganado de los Lamont y comenzó a guiarlo hacia un lugar seguro en las montañas.
Al poco tiempo quedó claro que no lo lograría, ya que los asaltantes no tardarían en alcanzarla. A la glaistig solo le quedó una opción: era mejor que nadie se quedase con el ganado antes de que se lo robaran bajo su vigilancia. Comenzó a golpear a las vacas una por una, convirtiéndolas en grandes rocas.
Los asaltantes de Lorn quedaron confundidos al no encontrar ganado para robar, sin fijarse demasiado en las grandes piedras que los rodeaban.
Frustrado, el líder de estos malhechores golpeó una roca con la espada y la partió en dos.
Fue más de lo que la glaistig pudo soportar: regresó a la casa de los Lamont y murió con el corazón roto. La familia sentía tanto cariño por la glaistig como ella por su ganado, por lo que le dieron un entierro digno en el borde del estrecho de Mull.
Vacas y ciervos
La leyenda de la glaistig está, como hemos dicho, estrechamente vinculada con el ganado. Sin embargo, también está relacionada y vinculada a los ciervos salvajes.
Cierto es: algunos cuentos escoceses, las vacas son reemplazadas por ciervos, de los cuales la glaistig es una feroz protectora. Asumiendo una función similar a una diosa escocesa de la caza, la glaistig favorecía u obstaculizaba a los cazadores de manera caprichosa, llegando a esconder mágicamente a los animales si estos cometían algún error o la afrentaban de alguna manera.
Los cazadores más avispados realizaban ofrendas a la glaistig para obtener su permiso cuando iban a cazar ciervos.
La Doncella Verde (Maighdean uaine)
Otra cara de la figura mítica de la glaistig es la conocida como Maighdean uaine (la Doncella Verde). En estas leyendas (que son muchas) se la identifica -por algún motivo- con diferentes fantasmas que llevan su nombre y que encantan un buen puñado de castillos escoceses.

Estas apariciones de la llamada Dama Verde se dan en varios lugares de esta nación celta, entre ellos el castillo de Fyvie, el castillo de Ballindalloch en Aberdeenshire, Ardnacallich , el castillo de Ashintully, el castillo de Dunollie, Loch Fyne , el castillo de Muchalls , el castillo de Tulloch y, en Gales , Caerphilly y el castillo de Crathes.
La glaistig del castillo de Dunollie
Antes de que el castillo de Dunollie, en Oban, fuera abandonado para construir una mansión, se sabía encantado por una maighdean uaine: una glaistig escocesa lo visitaba.
A pesar de toda la violencia que habían presenciado esas piedras, esta Glaistig era una presencia tranquila y trabajadora. Llegaba todas las tardes al anochecer y pasaba la noche barriendo y limpiando el castillo. Cuando estaba en este estado de humor, trabajaba duro.
Sin embargo, este humor podía cambiar en cualquier momento. La maighdean uaine del castillo de Dunollie podía volverse irascible y gruñona. En esos momentos, para asegurarse de que a sus anfitriones les quedase claro su descontento, ella llenaba de polvo la comida de los platos. Sin embargo, esta glaistig tenía sentido del humor: siempre dejaba la comida del tonto del castillo en paz.
Cuando los MacDougall abandonaron el castillo, en el siglo XVIII, esta doncella verde dejó de aparecer.
Otras versiónes de la leyenda de la glaistig
Según una leyenda, la glaistig fue una vez una mujer mortal perteneciente a la nobleza. A causa de una maldición, fue transformada en un ser mítico: sus piernas se convirtieron en patas de cabra y se volvió inmortal. Desde entonces, se la conoce como La Dama Verde .
Veamos ahora una última versión de la leyenda: una mujer que vivía en una isla cerca al estuario de Clyde se enamoró de las criaturas míticas que allí habitaban y estas le concedieron un deseo: convertirse en una de ellas. Después, ya transformada en glaistig, se ocupó en cuidar el ganado de la isla.
Un día, un granjero la trató con mucha brusquedad y poca educación. Eso ofendió a la glaistig, que abandonó la isla y se dirigió hacia el continente saltando de un islote rocoso en otro. Según el relato, se enganchó la pezuña en el aparejo de pesca de un barco que faenaba allí. Cayó al océano y nunca más fue vista.
Los seres miticos de Escocia
La glaistig es la última incorporación al grupo de seres míticos escoceses que poseen un artículo propio en este blog. De momento, tenemos los siguientes fragmentos de la mitología de Escocia. Aún no son muchos, pero son eslabones importantes del tejido de esta cota de malla. Se trata de:
- Las selkies
- Los aos sí, también conocidos como «la buena gente»
- Las Bean sidhe y bean nighe, las lavanderas de la noche.
- Los kelpies
Con el tiempo, todas y cada una de las criaturas del folclore de Irlanda, Escocia, la Isla de Man, Bretaña, Cornualles y Gales, tendrán su post en este blog, donde aparecerán perfectamente retratadas.
Son naciones hermanas de Galicia y de Asturias, que han perdido lo celta en el idioma, pero no en el alma. Para mí son tan cercanas a nosotros como las demás mitologías de nuestra península. Y todas tienen su espacio en este blog.

Mientras tanto, si quieres echar un ojo a las demás criaturas fantásticas que ya he comentado, aquí las tienes: Criaturas fantásticas en Desde Iliddiam.
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Un abrazo enorme. Muchas gracias por leerme.
Sentid, vivid y no os rindáis nunca.
2 ideas sobre “Glaistig: la peligrosa criatura conocida como Doncella Verde”
¡Preciosa, esta leyenda de glaistig! Me encanta descubrir más seres de otras culturas y sus semejanzas con los más cercanos a nosotros. ¡Una maravilla para los sentidos, descubrir más criaturas y leyendas, de tu mano!
Muchísimas gracias, amiga mía 😊 ¡Eres la mejor! No cambies nunca.