Abhartach. ¿Sabíais que Drácula era irlandés?

Abhartach fue, en vida, un caudillo brutal y tiránico, temido y odiado a partes iguales. Para él, la muerte solo fue un principio y se convirtió en un terrorífico neamh-mairbh, el más famoso todos ellos. Y es que este monstruo es un de los seres míticos de mayor renombre dentro de la mitología irlandesa.

Abhartach. Imagen creada por IA.

Abhartach

Muchos dicen que Abhartach era un conde vampiro. Esto no es cierto, pero no se aleja demasiado de la realidad, ya que esta criatura fue un poderoso neamh-mairbh, y a estos seres se les puede considerar los vampiros de la mitología irlandesa.

¿Por qué se le consideraba un conde vampiro? Pues porque era un caudillo local que, tras volver literalmente de la tumba convertido en un no muerto, comenzó a consumir la sangre de sus súbditos para sobrevivir. Supongo que son suficientes motivos para considerarlo un conde vampiro.

Pero Abhartach no era un vampiro, sino el más famoso de los neamh mairbh. Es preciso, pues, que sepamos qué son estas criaturas para así comprender bien quién fue este importante ser mítico que hoy nos ocupa.

Los neamh mairbh

La palabra neamh, del irlandés medio nem, nos llega desde el irlandés antiguo Neb, que significa «no». Esta negación denota una cualidad ausente. Mairbh, que proviene de un lenguaje proto-céltico, significa «muerto» (algo sin vida). Por lo tanto, neamh Mairbh significa «no muerto».

Esto define y concreta la naturaleza de estos no muertos, reduciéndola a su primera esencia y conectando a estos seres con los antiguos y prolíficos vampiros indoeuropeos.

Estos neamh mairbh son seres horribles, oscuros y peligrosos que acumulan los peores rasgos de los vampiros indoeuropeos. Comienzan siendo seres humanos, aunque no personas normales, ya que solo aquellos que profundicen en el estudio de la nigromancia y alcancen su dominio podrán convertirse en neamh mairbh.

Bien, pues… ¿Quién era Abhartach, entonces?

Viajemos en el tiempo y el espacio hasta el pueblo de Slaghtaverty, en el área de Glenullin, en Irlanda del Norte, durante los siglos V y VI. La verde Eire de aquellos tiempos era un mosaico de pequeños reinos, en cada uno de los cuales un caudillo o gobernante local ejercía un poder absoluto.

Abhartach era uno de ellos, un gobernante brutal y tiránico, ambas cosas en grado extremo. Por lo tanto, su reinado estaba marcado por el miedo y la violencia. Físicamente, es descrito como un enano (Abhartach significa precisamente eso), y en algunas versiones de su leyenda se le añaden otros rasgos desagradables.

Las gentes del lugar vivían aterrorizadas, odiándolo y también temiéndolo, ya que se decía que Abhartach estudiaba magia negra, tal vez nigromancia, y que por lo tanto tenía poderes oscuros. Esos rumores eran ciertos por completo.

Abhartach. Imagen creada por IA.

Abhartach, de gobernante a monstruo

Finalmente, las personas sometidas a Abhartach acudieron a un caudillo vecino para suplicarle que los librase del yugo del tirano. Se trataba del héroe celta Fionn Mac Cumhail, pero existen versiones de la leyenda en las que es llamado Cathain. Esto se debe a que, ya en la Edad Media, el héroe celta Fionn Mac Cumhail fue transformado por el cristianismo en la figura del caudillo Cathain.

Sea Fionn o Cathain, este héroe aceptó la petición y se enfrentó en combate singular a Abhartach, a quien derrotó y mató. Después, las gentes de Slaghtaverty enterraron a su difunto caudillo de pie, como mandaba la tradición celta.

Y ahora empieza lo interesante de la historia: al día siguiente, Abhartach emergió de la tierra y se dirigió a su castillo. Su derrota y su muerte lo habían enfadado, y se comportó con más crueldad que nunca. Se sentó en su trono y dio la orden a uno de sus súbditos de que se abriese las venas y lo alimentase con su sangre.

El caudillo, que ya había sido considerado un monstruo en vida, ahora lo era literalmente. Sus súbditos estaban aterrorizados.

De druidas y santos

Fionn Mac Cumhail aka Cathain se enteró de la resurrección del odiado tirano y regresó. Buscó a Abhartach, volvió a combatir con él y lo mató por segunda vez. Por último, las gentes del lugar lo enterraron, una vez más, como mandaba la tradición.

Pero todo eso no sirvió de nada: al día siguiente, Abhartach volvió a emerger desde su tumba, aún más enfadado y terrible, y exigió una mayor cantidad de sangre para continuar viviendo.

Aquí se vuelve a dividir en dos la leyenda, de la misma manera y por el mismo motivo que antes.

  • Si el protagonista es Fionn Mac Cumhail, este consulta a un druida, que le explica al héroe celta que Abhartach es un neamh-mairbh y que, si quiere acabar con él, deberá seguir una serie de pasos.
  • Si el protagonista de la historia es Cathain, a quien consulta es a san Eoghan, un santo cristiano, que le dice exactamente lo mismo que el druida a Fionn.

Cómo matar a Abhartach de una vez por todas

El druida / san Eoghan le dijo a nuestro héroe que, para acabar con Abhartach de una manera definitiva, debía seguir los siguientes pasos:

  1. Vencerlo en combate y darle el golpe de gracia atravesándole el corazón con una espada de madera, y no de cualquier madera. Tenía que ser de tejo (un árbol muy importante para los celtas).
  2. El segundo paso sería enterrarlo, pero boca abajo, no de pie, como venían haciendo hasta ahora.
  3. Después debía rodear su tumba de espino.
  4. Por último, se debía colocar sobre la sepultura un bloque de piedra enorme, para que el neamh mairbh, definitivamente, no pudiera volver a escapar.

Como afirma Patrick Joyce, nuestro héroe siguió las instrucciones al pie de la letra y Abhartach no fue capaz de salir de su tumba. De hecho, allí sigue a día de hoy. Se llama Dolmen de Slaghtaverty y la gente susurra que en él ocurren cosas extrañas.

Tumba de Abhartach.

El Dolmen de Slaghtaverty: la tumba de Abhartach

Como hemos mencionado, se conoce el paradero de la tumba de Abhartach. Se trata del Dolmen de Slaghtaverty o, como se lo conoce localmente, «La Tumba del Gigante». Está situado en los antiguos dominios del neamh mairb, en la zona de Glenullin, en el condado de Derry, en el norte de Irlanda

Este lugar está compuesto por una roca grande y alargada (bajo la que, en teoría, yace Abhartach) y dos rocas más pequeñas, todo ello amparado por un espino.

Ahora, una anécdota curiosa e inquietante que sin duda os gustará: en 1997 se hizo un intento de despejar la zona. Los operarios que intentaron cortar el espino que protege la tumba de Abhartach no fueron capaces. La sierra mecánica que utilizaban falló las tres veces que intentaron hacerlo. Después de eso se estropeó y dejó de funcionar.

Al utilizar una grúa para intentar levantar la roca, una de las cadenas de acero se rompió y le arrancó la mano a uno de los operarios. Lo más perturbador es que la sangre de la herida cayó sobre la tierra encima de la tumba…

Abhartach: descubriendo al mito

Ya hemos comentado que la mención más extensa hecha a la leyenda de Abhartach es del historiador y escritor irlandés Patrick Weston Joyce y se haya en su obra «The Origin and History of Irish Names of Places» de 1875. No era la primera vez, sin embargo, que Abhartach había sido documentado por escrito. Geoffrey Keating, un historiador irlandés que además era sacerdote católico (¡Y poeta!) dejó constancia de Abhartach en el siglo XVII. Además, dato interesante, escribió sobre él dando por hecho que había sido un individuo real.

Bram Stoker y Abhartach

Hoy en día se da por hecho que el conde Drácula, el vampiro literario creado por Bram Stoker, está basado en Vlad Drakul II, o Vlad Tepes (Vlad el empalador). Sin embargo, gracias a evidencias cada vez más numerosas, estoy seguro de que la asociación entre Abhartach y el príncipe de Valaquia quedará descartada tarde o temprano. Expongamos los hechos:

  • La leyenda de Abhartach es anterior (muchos siglos más antigua) que la novela Drácula, de Bram Stoker.
  • En 1990, la profesora Elizabeth Miller estudió las notas de Stoker como documentación para sus obras y descubrió que el autor de Drácula tenía muy pocos datos sobre Vlad III. Ella fue la primera en defender la hipótesis de que el conde Drácula está basado en Abhartach.
  • Bram Stoker nació en Dublin, Irlanda, en 1847, en la cúspide de la Gran Hambruna, en la que cientos de miles de personas murieron de hambre y enfermedades. Muchos intentaban huir en barco y perecían por el camino (eran llamados «barcos ataúd»). Los que hayan leído Drácula sabrán relacionar todos estos datos con el texto de la novela.
  • Cuando Stoker era niño, pasaba muchas horas jugando en un cementerio en el que se enterraban a los suicidas. Existía la costumbre de atravesarles el pecho con una estaca de madera.
  • La familia de Stoker tenía un panteón en la Iglesia de St. Michan’s. Debido a la calcificación especial del terreno y los gases que emite, los cuerpos se conservaban momificados de manera natural en esas tierras, por lo que el joven Bram puede haber vistos esos cuerpos difuntos e incorruptos.
  • La madre de Stoker, que, por supuesto, era irlandesa, acostumbraba a contarle historias a su hijo. Puede haberle contado la leyenda de Abhartach.
  • Lo que sí es seguro es que le habló de la epidemia de cólera de 1832, en la que ella misma vio a un gran número de personas atravesadas por estacas, algunas aún vivas, enterradas en enormes fosas.

Bob Curran, autor de Vampiros: una Guía de Campo de las Criaturas que Pululan en la Noche (2005), es conferenciante de Historia Celta y Folclore de la Universidad de Ulster. El también sugiere que Bram Stoker se inspiró en la leyenda de Abhartach.

Droch Ola: mala sangre

Sin alejarnos de lo que estamos hablando, otro argumento que esgrimen los estudiosos de la obra de Stoker para apuntalar el origen irlandés de Drácula es la existencia de unas palabras celtas que quieren decir «sangre contaminada» y que, al ser pronunciadas, suenan muy parecido a «Drácula». Estas palabras son «dreach-fhuola» o «Droch Ola». Se pronuncian «Drockola«.

Bueno, pues ya tenéis todos los argumentos que parecen indicar que el vampiro más famoso de todos los tiempos está inspirado en Abhartach, nuestro neamh mairb enano. Ahí os queda eso.

Ilustración extraida de ‘‘The Natural History of Two Species of Irish Vampire’’
Ilustración extraída de ‘‘The Natural History of Two Species of Irish Vampire’’

Irlanda, una nación extraordinaria

La escalofriante historia de esta aterradora criatura sirve como un duro recordatorio del rico folclore que Irlanda tiene para ofrecer, donde los cuentos de terror y lo sobrenatural a menudo se entretejen en la estructura misma de la identidad cultural.

Si tenéis curiosidad acerca de sus compañeros mitológicos, los seres míticos de la maravillosa Irlanda, en este blog tenemos otros nueve artículos que te pueden interesar. Estos son:

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Un abrazo enorme. Muchas gracias por leerme.

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