El color de la magia

Ha llegado el momento de hablar de El color de la magia, la primera, la primerísima de las 41 novelas que componen Mundodisco.

«¿Y que es Mundodisco?», preguntarán algunos. Pues es ni más ni menos que una magnífica saga literaria de fantasía cómica, también llamada fantasía absurda.

Es una saga tan extensa y ha ganado tanta profundidad narrativa que tiene, en su interior, ramas argumentales propias e independientes, cada una con su propio estilo narrativo, ritmo e incluso sentido del humor.

Si he logrado picarte la curiosidad y quieres saber más sobre este hilarante y absorbente universo, aquí tienes un super post que te puede interesar: Tres razones por las que leer al maestro Pratchett y tres veces tres motivos para engancharte a Mundodisco.

El color de la magia

El color de la magia es el primer libro de la «saga de los magos», una de las cuatro ramas más grandes del hermoso y poderoso roble que es el Mundodisco. Pero también es la primera novela de toda esta gran saga, una saga que Pratchett estuvo escribiendo durante toda su vida.

Como dato curioso te diré que, cuando la escribió, Terry ni siquiera quería escribir fantasía. Aún estaba enamorado de Strata, una novela de ciencia ficción que él consideraba su obra más completa.

De hecho, El color de la magia ni siquiera es una novela. Se trata de cuatro relatos.

Eso sí, son cuatro relatos que se suceden cronológicamente y se desarrollan en el mismo mundo (un Mundodisco recién estrenado y nada pulido). También es cierto que se trata de cuatro relatos protagonizados por los mismos individuos. Y vaya individuos…

Hablemos de ellos.

Rincewind

Rincewind es el personaje más famoso y popular de Mundodisco. Y todo esto sin tratarse del personaje más carismático, ni del más trabajado.

Pero rompamos una lanza a su favor. Es un personaje muy original. Se escapa de todos los cánones del héroe y del protagonista de la novela fantástica. O de cualquier novela, en realidad.

Lo cierto es que yo comencé mis andaduras en el Mundodisco gracias a un videojuego (uno muy bueno, el Discworld de psx) protagonizado por él.

Yo flipaba con Rincewind y creía que toda la saga iba a ser así. Gracias a los dioses, me equivocaba. Mundodisco resultó ser aún mucho, muchísimo más.

Rincewind es un mago. Más o menos. En esta novela, es un estudiante en la famosa Universidad Invisible, el mayor centro de enseñanza de la magia en todo el Mundodisco.

Como mago, Rincewind es un completo desastre. Como persona, también. El pobre ha resultado ser un hechicero casi completamente incapaz de hacer magia. También es irónico, cínico y un cobarde recalcitrante. Sus únicas dos cualidades, las dos únicas cosas que se le dan bien (y, eso sí, las tiene desarrolladas hasta límites sobrehumanos) son los idiomas y huir.

Este tipo, aun siendo un protagonista improbable para cualquier novela, resulta ser el individuo ideál para esta saga, pues está compuesta por libros frenéticos, cómicos e irónicos hasta decir basta.

Son novelas absurdas, pero con una absurdez muy estudiada, fruto de darle un par de vueltas de tuerca a elementos, hechos y situaciones presentes en el día a día de nuestro mundo real.

En esta primera novela Rincewind no viaja solo, como hará prácticamente siempre a lo largo de su andadura por la saga. Va acompañado del primer turista del Mundodisco y de su equipaje, un enorme baúl con patitas y tendencias homicidas.

Dosflores

Dosflores es un individuo bueno, cándido y soñador que causa un fuerte contraste con Rincewind. Es el típico turista. Resulta extraordinariamente estereotipico, de hecho, pues todo en él responde a los tópicos y clichés sobre turistas. Desde su indumentaria hasta su actitud, pasando por sus accesorios.

Pero ahí está el truco. A lo mejor ya os habéis dado cuenta. Mundodisco es un universo fantástico y, digamos, pre-industrial. Lo de medieval está demasiado sobado y aburre.

¿Entonces?¿Que sucede con este tipo?

Pues sucede que Dosflores es un turista típico en un mundo en el que jamás ha habido ninguno. Tiene una cámara de fotos, con su trípode y su flash en un mundo en el que no existen ninguno de estos elementos, e incluso tiene una aparatosa maleta (el citado baúl) en la que lleva todas sus pertenencias.

De este último elemento hablaremos ahora, pues se trata nada más y nada menos que de el tercer protagonista de la novela.

El equipaje, un baúl de peral sabio

El equipaje es un enorme baúl con vida propia y decenas de patitas que siempre seguirá a su amo, sea adonde sea, aunque sea a otra dimensión.

Tiene vida propia porque está enteramente construido con madera de peral sabio, un material de una rareza y un valor extraordinarios. De hecho, el equipaje es único, indestructible y su valor es incalculable.

Este objeto es tan mágico que alberga en su interior un serio conflicto dimensional.

Tanto puede abrirse para mostrarle a su propietario su ropa seca, doblada y perfumada como abrirse para mostrarle a sus enemigos unos terribles dientes y una enorme lengua de color caoba.

A lo largo de las novelas desaparecen, de hecho, una infinidad de enemigos en su interior, devorados vivos.

Y es que el equipaje no se anda con bromas. Ya normalmente es muy traidor y agresivo, pero cuando le pierde la pista a su amo se convierte en una imparable fuerza de la naturaleza y se dedica a arrasar con todo hasta encontrar a su propietario, como podréis comprobar en la recta final de esta novela

¿Qué sucede en el color de la magia?

Mucha gente comenta con dureza El color de la magia , pero lo cierto es que no se lo merece. Es una gran lectura y hay de disfrutarla como lo que es.

Esta novela no tiene nada que ver con sus sucesoras y no merece ser comparada con ellas porque, sencillamente, no es ni mejor ni peor. Es distinta.

Esta novela no tiene una unidad argumental completa, sino que el mundo plano que viaja por el universo sobre el descomunal caparazón de la gran A’Tuin se va mostrando al lector poco a poco y de una manera magistral a lo largo de cuatro relatos muy distintos entre si.

Por lo demás, es una lectura muy sencilla. Me recuerda mucho a una «road movie», en la que los protagonistas se meten en un coche y se lanzan a la carretera. Este libro es un poco así.

El color de la magia

En este primer relato, que comparte título con la novela, Terry Pratchett nos presenta a los protagonistas principales; esto es, a Rincewind, a Dosflores, al equipaje y a Ankh-Morpork.

Si, amigos, la inmensa y en muchos sentidos desagradable urbe en la que se desarrolla la acción tiene tanta importancia y presencia que se convierte en un protagonista más, no solamente de esta, sino de numerosas novelas de esta saga.

Este relato comienza con Rincewind y Dosflores saliendo disparados de una Ankh-Morpork en llamas y siendo asaltados por dos famosos bandidos.

Al poco tiempo, la extraña pareja acaba despertando la curiosidad de los atacantes y la escena termina con una amistosa cena alrededor de la hoguera.

En ella, Rincewind relata la llegada de Dosflores a la ciudad y los hechos que desencadenaron el terrible incendio, del que el turista es el responsable indirecto.

La emisión de ocho

Una vez en el camino, Rincewind y Dosflores se encuentran con problemas y se ven separados repentinamente.

Mientras Rincewind se las compone para escapar de unas driades, dosflores se dirige directamente y haciendo gala de una enorme ingenuidad hacia una antigua construccion, el templo de Bel-Shamharoth, en lo más profundo del cual mora el «devorador de almas», un monstruo horrible y peligrosisimo.

Durante todo este relato, Terry Pratchett se recrea utilizando alegremente elementos del universo creado por Howard Phillip Lovecraft. El templo, el monstruo, las descripciones, el ambiente. Lo hace de una manera fluida y abierta. Yo creo que es un homenaje, un tributo. Juzgado vosotros mismos.

También se introduce en este relato a un nuevo personaje, Hrun el Bárbaro, un «Conan» que compartirá el protagonismo con Rincewind y Dosflores a lo largo de esta historia y de la siguiente, «El señuelo del wirm».

El señuelo del wirm

Esta es una historia de dragones. Hay vuelos sobre dragones, combates sobre dragones y huidas de dragones. También hay una señora de los dragones muy atractiva cuya única ropa es una especie de arnés de cuero. Vaya. Todo muy original. ¿No?

Como veis, este no es el mejor relato del libro y lo único que yo mencionaría como aprovechable es que se sienta tímidamente una base que luego va a tener una gran importancia en la saga.

Se trata del hecho de que, en el Mundodisco, ciertas cosas solamente existen si crees en ellas.

Cerca del borde

En este último relato nuestros protagonistas son atrapados por la corriente periférica, que es, ni más ni menos, la fuerza del agua que se cae por el borde del mundo.

Por supuesto, no se llegan a caer y son rescatados por un troll marino llamado Tetis, tras lo que comienza su aventura en el Reino de Krull.

Este relato me parece magnífico. Es el que más me gusta, y eso que el primero me gusta mucho y el homenaje a Lovecraft que hay tejido con el segundo me encanta también.

Pero este relato es el mejor. A Pratchett se le ve con ganas. Es un derroche de imaginación y creatividad. Se crea mas Mundodisco aquí que en muchas novelas posteriores. Y además se crea bien, sólidamente. Todo está muy pensado y la trama es interesante y amable pero, a la vez, emocionante y ágil. Una maravilla.

Además, por si fuese poco, es el relato en el que mejor desarrolladas están las personalidades de los protagonistas y la relación entre ellos. Hablo de Rincewind y Dosflores. El equipaje, por otro lado… Sin palabras. ¡Impresionante!

Y el final

Y el final es magnífico. ¿Que más se puede pedir?

No, no les doy la razón a aquellos que valoran a El color de la magia como una novela mediocre o indigna de esta saga.

Si quieres continuar leyendo la reseña de la segunda parte de esta novela, aquí la tienes: La luz fantástica.

Y, sin más…

Eso es todo. Un abrazo. Sentid, pensad y no os rindáis nunca. 

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