El boggart es un ser mítico diferente. Avatar de lo desconocido, su figura abarca un espectro muy amplio de formas y comportamientos, escapando así a toda descripción.

Se trata de entidades amargadas y problemáticas (algunos dicen que traviesas) responsables de todo tipo de molestias, percances y desastres en la vida de pueblos y villas a lo largo y ancho de Gran Bretaña.
«Boggart» es un término genérico para describir a criaturas sobrenaturales solitarias que aterrorizaron el norte de Inglaterra y partes de su región central en la época victoriana (y en algunos casos, incluso después).
Sin embargo, a pesar de esa enorme variación en cuanto a tamaños y formas, los boggarts se han manifestado en numerosas ocasiones como seres pequeños con rasgos humanoides. Eso ha dado pie a la creencia (equivocada por completo) de que son duendes.
Como ser mítico, el boggart es uno de los más importantes y antiguos del folclore de Escocia e Inglaterra. De origen celta, su leyenda está ampliamente extendida por estas dos naciones.
Pero… ¿Qué es un boggart?
Los boggarts son espíritus que se han corrompido, se han vuelto malévolos, y han adoptado una forma u otra dependiendo de sus circunstancias. Vamos a coger perspectiva con algunos ejemplos externos.
La dialectóloga Elizabeth Wright ha descrito «boggart» como «un nombre genérico para una aparición». Simon Young, un notable folclorista, lo define como «cualquier espíritu sobrenatural solitario, ambivalente o maligno». Otra definición interesante en extremo es la siguiente:
Boggart podría haberse usado para referirse a cualquier cosa, desde un duendecillo en la cima de una colina hasta un hada doméstica, desde una aparición sin cabeza hasta un poltergeist prototípico.
Kai Roberts, folclorista
Tras estas definiciones, oficiales y aceptadas, podemos dejar claro que un boggart puede variar muchísimo. Puede ser un espíritu doméstico (adoptando la forma de un duende), o una entidad maligna o atormentada de algún tipo. De hecho, Harland y Wilkinson establecen, en su Lancashire Folklore de 1867, una clara distinción entre los «boggarts domésticos» y otros tipos de boggart.
¿Y cómo son los boggart?
Si nos basamos en las descripciones que se han ido recopilando acerca de los boggarts, debemos pensar que son entidades malignas en mayor o menor medida. Ahora bien, hay todo tipo de manifestaciones. Un ejemplo es el que se mete en la cama por la noche y arranca las sábanas de la persona que duerme, o bien la despierta poniendo una mano húmeda y fría en su cara.
Los boggarts se encuentran en los hogares, sí, pero también en cualquier rasgo geográfico del exterior, como un bosque, un paraje de montaña o un recóndito camino. Y es que, por lo general, son seres de oscuridad y miedo, responsables (según la mayor parte de sus leyendas), de muertes y desapariciones, sobre todo de niños.
Un dato importante: existe la creencia de que un boggart nunca debe ser nombrado. Nadie debe darle nombre, porque, si algún incauto lo llegase a hacer, el boggart se volvería violento e incontrolable y convertiría la vida de esa persona en un auténtico infierno.
Algunas formas adoptadas por los boggart
Buf. Hay muchas y muy diferentes. También es cierto que, en un gran número de ocasiones, se aparecen con formas que se asemejan a la humana, aunque siempre con rasgos desagradables o terroríficos.

Al final, me he decidido por una recopilación en forma de lista.
- «Hombre rechoncho y peludo, fuerte como un caballo de seis años, y con brazos casi tan largos como pértigas», recogida en Dialect and Folk-lore of Northhamptonshire, de T. Sternberg (1851).
- «Criatura temible del tamaño de un ternero, con pelo largo y desgreñado y ojos como platos. Arrastraba una larga cadena tras de sí, que producía un ruido similar al aullido de los sabuesos». Esta es la descripción del «Boggart de Longar Hede», en Yorkshire.
- El «Boggart de Hackensall Hall» en Lancashire es descrito con la apariencia de un enorme caballo.
- Se hablaba de un boggart de Lancashire que era capaz de adoptar muchas formas, la mayoría de animales, pero también algunas realmente terribles.
- También en Lancashire existía un boggart llamado «Owd Hob», que tenía cuernos, pezuñas hendidas y cola y lideraba a otros boggart. He ahí el peligro de darle un nombre a uno de estos seres: se vuelve muy poderoso.
- Otro boggart con nombre era el «Nut-Nan» de Lancashire, que revoloteaba entre los avellanos de Moston, cerca de Manchester.
El boggart doméstico
Mucha gente (gente que se equivoca) cree que los boggarts son duendes traviesos y problemáticos. Como he dicho, esto dista mucho de la verdad, ya que, aunque algunos boggarts adopten formas similares a las de un duende, no lo son.
Un boggart es una criatura feérica del folclore inglés, conocida por sus incesantes travesuras. Forma parte de un grupo de espíritus tipo «bugbear», que también incluye a los bogles, los boogies y los boogeymen. También se considera pariente de los brownies, pero se diferencia por ser menos servicial que un brownie y más malicioso que un boogie.
Como espíritus domésticos, los boggart son unos individuos muy tétricos. Acostumbran a esconderse en lugares oscuros, como debajo de las camas o en los armarios. También viven en los sótanos y bajo los tejados.
También son criaturas malintencionadas. Entre sus maldades favoritas se cuentan agriar la leche, romper las ollas y la vajilla, asustar a los perros y otros animales domésticos y hacer ruidos nocturnos que despiertan a los durmientes.
Un último dato sobre los boggart domésticos es que hay quien dice que comen madera, por lo que la elección de su lugar de residencia no solo les proporciona refugio y una oscura diversión, sino también sustento.
Los boggarts y los niños
Entre las facetas más oscuras de los boggarts está el hecho de que representan una amenaza para los niños pequeños de la casa. Estas entidades disfrutan molestando a los infantes, robándoles la comida y perturbando su sueño por la noche.
Las leyendas más terribles sobre los boggart llegan a narrar actos muy graves, como asfixiar a los bebés en sus cunas.
Él te espera, niña, bajo tu cama,
y, si te descuidas un solo instante,
¡te estrujará la cabeza!
Es el boggart, sí, y vive en la oscuridad.
Acecha a las niñas traviesas
y pone fin a sus locuras.
El cuento del Boggart Verde.

Algunos datos curiosos sobre boggarts y duendes
Después de todo lo dicho, os voy a decir algo curioso: cuando un boggart adopta la encarnación de un espíritu doméstico, aparecen en él algunos comportamientos típicos de los duendes de toda la vida. Ahora bien, todo esto parece más bien una burla o una «versión oscura» de las costumbres de un duende. Me explicaré con un ejemplo.
Cuando la familia a la que está vinculado un duende doméstico se muda de casa, este acostumbra a seguirlos, y se muda también (aunque se estén mudando, precisamente, a causa de él).
Sin embargo, es muy fácil «burlar» a un duende para que no se mude o deje de molestar. Para ello se utiliza ese agujero que tienen en la mano izquierda. Con dejarles un montoncito de cereal en la cocina ya está: los duendes son muy obsesivos y se empeñará en contar los granos, que se caerán por el agujero de su mano, con lo que no acabará nunca. Al final se enfadará y se irá.
Ahora expongamos el caso de un boggart doméstico. Él también siguen a la familia cuando se muda, pero no tiene agujero alguno en la mano, ni obsesión por contar. Cando la familia intenta deshacerse de él, esta tarea le resulta difícil en extremo. El boggart los seguirá sin importar a dónde vayan para arruinar sus vidas.
Y es que los boggart se consideran muy difíciles de eliminar, sobre todo si se les da un nombre. Una vez que se hacen lo suficientemente poderosos, no se conoce ningún método para apaciguarlos ni para razonar con ellos.
Origen, variantes y alguna curiosidad
Se cree que el origen de los boggart está situado en Escocia. De hecho, hoy en día su leyenda es fuerte en el norte de Inglaterra , particularmente el noroeste, lo que da peso a la afirmación de su origen escocés.
Este ser mítico es tan antiguo y está tan extendido que no solo se conoce como boggart (que es la denominación típica de Lancashire y también la más extendida). En otros lugares del norte de Inglaterra a estos duendes se les llama «boggard», «baggard», «bogerd», «boggat», «bogard», «boggerd», «boggert», «bugart», «buggard» y «buggart».
Sin embargo, se cree que todos estos nombres han evolucionado a partir de la palabra «bugge» (que refiere a un espíritu o monstruo) magnificada con un sufijo, lo que convierte a un boggart en un «gran espíritu o gran monstruo».
De bugge también se originan «bogle» (o su variante escocesa «boggle»), «bugaboo», «bugbear», «bug», «bogeyman» y «bogie». Por último, la raíz «bog», también podría indicar una relación con los ballybogs.
El boggart de Grizlehurst
Al respecto de una importante pieza de folclore sobre un boggart de Lancashire, publicada por primera vez en 1861, os traigo la conversación que Edwin Waugh tuvo una noche con una pareja de ancianos que sostenían que un boggart estaba enterrado en una curva cercana del camino, bajo un fresno, junto con un gallo con una estaca clavada. A pesar de estar enterrado, el boggart seguía causando problemas.
Al caer la tarde, el anciano seguía divagando cuando, casualmente, señaló el lugar, en una pequeña hondonada junto a un recodo del camino donde había un fresno, donde estaba enterrado el boggart. Esto despertó repentinamente el interés menguante de Waug, que escribió más tarde su conversación en dialecto local, que traducida al inglés moderno decía algo así:
—¡Boggart de Grizlehurst! —dije, mirando hacia el lugar una vez más.
—¡Sí! —respondió él—. Ahí es donde lo enterraron; y vaya si fue un trabajo.
La anciana retomó la historia con más seriedad que su marido.
—Hace tiempo que lo pusieron ahí; y había un gallo enterrado con él, con una estaca clavada. No se asentó con poco esfuerzo, te lo aseguro.
—¿Y de verdad crees, entonces —dije— que este lugar ha estado embrujado por un boggart?
—¡Lo está, para ser justos! —respondió ella—. Tú también lo descubrirías pronto si vivieras aquí. Te pondría los pelos de punta, ya sea con alguna travesura o con otra. ¡Te aseguro que no hay mucha gente a la que le guste bajar allí sola, después del amanecer!
—Pero si ya está enterrado —respondí—. Seguro que ya no te preocupa.
—Bueno —dijo la anciana—. Si no, no, así que no hace falta más. Sé que hay gente que no cree en esas cosas. Hay quienes no creen en nada si no se les obliga a hacerlo, pero este es un caso diferente, ¿entiendes? Nunca lo menciones; quienes tienen que lidiar con ello saben lo que es…
—Bueno, bueno, pero basta —dijo el anciano—. Dices que ya no nos preocupa. Pero si no han pasado ni dos semanas desde que la granjera del final oyó algo en plena noche y casi fue arrojada de la cama… ¿Y entonces?
—Ay —dijo la anciana—, la granjera y yo lo estábamos comentando ayer; y dice que desde que ocurrió le entra mucho miedo en cuanto anochece, si no hay nadie más en casa que ella… Bueno, yo una noche ventosa, mientras estaba sentado junto al fuego, oí algo así como…
Aquí el anciano la interrumpió.
—De nada sirve que la gente me diga que no cree en esas cosas —dijo, sin parecer darse cuenta de la historia de su esposa—. ¡No sirve de nada decirme que no se lo creen! ¡Las bromas que hace asustarían a cualquiera que se las contaras! Soltar caballos, volcar carros y demás en plena noche, y mover cosas de arriba a abajo cuando la gente está en la cama… da bastante miedo, ¿sabes? Pero claro, ya sé que no tiene sentido perder el tiempo contándole esas cosas a alguien… No es peor que abonar con arena y drenar con cenizas.
—Y está enterrado allí —dije yo.
—Sí —respondió él—, justo en el hueco donde está el fresno. Ese era el viejo camino a Rochdale cuando yo era niño.
—¿Nunca piensas en excavar la tierra? —dije.
—¡Excavar! ¡No! —respondió él—. ¡Nunca excavaría allí!
Edwin Waugh
Un detalle adicional acerca de esta historia
Lo cierto es que se desconoce qué es lo que está enterrado en Gristlehurst en realidad. El historiador del folclore Charles Hardwick ha relacionado la práctica de enterrar un pájaro junto con un boggart con un «vestigio persistente de la antigua y casi universal superstición de que el alma se separa del cuerpo en forma de pájaro».
Hardwick escribió otro pasaje muy interesante sobre el enterramiento de otro boggart, el de Hothersall Hall. Es el siguiente.
Se cree que fue depositado bajo las raíces de un gran laurel, al fondo de la casa, y no podrá molestar a la familia mientras exista dicho árbol. Es opinión común en esa zona del país que las raíces deben humedecerse con leche en ciertas ocasiones para prolongar su existencia y también para preservar el poder del hechizo bajo el que se deposita el duende.

Boggart Hole Clough (y Puck)
Os voy a dar varios datos curiosos y muy reveladores acerca de topónimos y localizaciones que han recibido su nombre en honor al boggart. Es posible qué el más importante sea Boggart Hole Clough, un importante parque rural en Manchester. Una gran parte de este lugar está formada por valles empinados y boscosos que, según se cuenta, están atestados de boggarts.
De hecho, el Clough es el escenario de muchas historias de boggarts, incluyendo una sobre cómo un granjero local, George Cheetham, y su familia se vieron obligados a abandonar su hogar debido a las continuas molestias que les ocasionaba un boggart. Lo gracioso de la historia es que, mientras cargaban una carreta con sus pertenencias, se oyó la voz del boggart proveniente de una lechera en la carreta. Incapaces de escapar de él, regresaron a su granja.
En Puck, una luna de Urano que recibe su nombre por un personaje de Sueño de una noche de verano, hay un crater llamado Bogle, haciendo referencia, como antes mencionamos, a la denominación original de la que ha evolucionado nuestro boggart.
Las lunas de Urano y sus accidentes geográficos siguen la convención de recibir el nombre de varios espíritus traviesos procedentes de obras de Shakespeare o Alexander Pope.
El boggart en la literatura
Como ser mítico antiguo y extendido, muy importante dentro del folclore, el boggart aparece en varias novelas de fantasía populares, como El Boggart y El Boggart y el Monstruo, ambas de Susan Cooper. También tenemos al boggart de la serie literaria Septimus Heap, a los boggarts de la serie Spook’s de Joseph Delaney y al boggart de Earthfasts de William Mayne.
Continuemos: el boggart que aparece en la novela Tamsin de Peter S. Beagle es descrito como una criatura humanoide de aproximadamente un metro de altura que no está contento con que los humanos se muden a su casa y los castiga con bromas y robos.
En algunas obras y películas fantásticas contemporáneas, como Las Crónicas de Spiderwick , los libros de Mundo Convergente de Mark Del Franco y los escritos fantásticos de Juliana Horatio Ewing, los boggarts son duendes que se han enfadado o se han vuelto malévolos. Esta afirmación, como no me canso de repetir, no es acorde con las fuentes del folclore tradicional.
Bien, y tras estos ejemplos, todos sabemos que los boggart literarios más conocidos son los…
Boggarts de Harry Potter
Los boggarts creados por J.K. Rowling son una versión libre, irrespetuosos por completo con el folclore. Se trata de polimorfos que adoptan la forma del peor miedo de quien los observa (los boggarts del folclore británico tienen una apariencia fija. La única excepción, el único boggart capaz de cambiar de forma a voluntad, es un boggart de Lancashire al que se hace referencia en el libro Lancashire Folklore de 1867.

De vuelta en el mundo de Harry Potter, el único conocedor de la verdadera forma de los boggarts es Ojo-Loco Moody, de la orden del Fénix. Recordemos que estos adoptan la forma física del mayor temor de la persona que tienen enfrente. La primera vez que aparece uno es en Harry Potter y el prisionero de Azkaban. Remus Lupin es quien se lo enseña a Harry. En el resto de la saga, se dan los siguientes ejemplos.
- Neville, que ve al Profesor Snape.
- Ron, que ve Acromántulas.
- Harry, que ve a un Dementor.
- Lupin, que ve la Luna.
Los seres miticos de Escocia
Como en el caso de Irlanda, existen multitud de leyendas de las gentes de Escocia que son casi idénticas a algunas de Galicia, Asturias y Portugal. Las iremos descubriendo.
De momento, tenemos los siguientes fragmentos de la mitología escocesa. Aún no son muchos, pero son eslabones importantes del tejido de esta cota de malla. Se trata de:
- Las selkies
- La carroza de la muerte, el Coiste Boadhar escocés.
- Los aos sí, también conocidos como «la buena gente»
- Las Bean sidhe y bean nighe, las lavanderas de la noche.
- Los kelpies
- Las glaistig
Con el tiempo, todas y cada una de las criaturas del folclore de Irlanda, Escocia, la Isla de Man, Bretaña, Cornualles y Gales, tendrán su post en este blog, donde aparecerán perfectamente retratadas.
Son naciones hermanas de Galicia y de Asturias, que han perdido lo celta en el idioma, pero no en el alma. Para mí son tan cercanas a nosotros como las demás mitologías de nuestra península. Y todas tienen su espacio en este blog.
Mientras tanto, si quieres echar un ojo a las demás criaturas fantásticas que ya he comentado, aquí las tienes: Criaturas fantásticas en Desde Iliddiam.
Si quieres conocer a todas las criaturas fantásticas de la Península Ibérica, y no solamente a las que hay en este blog, te regalo un libro con, entre otros apartados, un extenso bestiario, compuesto por nada menos que 147 criaturas fantásticas de la Península Ibérica, a las que describo y ubico geográficamente. Solamente tienes que suscribirte a este blog. De esta manera, si quieres, te mantendré informado de las novedades con un breve correo electrónico que te llegará el viernes o el sábado. Y si no quieres, puedes darte de baja cuando quieras. ¡Pero el libro nadie te lo quita! No lo dudes. Hazlo. Me harás un poco más feliz.
Un abrazo enorme. Muchas gracias por leerme.
Sentid, vivid y no os rindáis nunca.
2 ideas sobre “Nunca le pongas nombre a un boggart”
¡¡Que curiosos estos boggarts!! Me ha encantado este post con multitud de detalles, curiosidades y leyendas. ¡Y desmantelando por supuesto la falsa idea q Harry potter nos había dejado sobre ellos! ¡Una semana más, un placer leerte, amigo!
Una semana más, me siento muy afortunado de tenerte como amiga. 😊