El Cóiste Bodhar recorre los caminos y carreteras rurales de Irlanda como una exhalación, pero a la vez en completo silencio. El mismísimo Dullahan, el jinete sin cabeza, puede ser quien lo conduce, espoleando a los cuatro grandes sementales negros que tiran de este carro de la muerte. Y eso no es todo: el Cóiste Bodhar encuentra a sus objetivos gracias a los lamentos escalofriantes de las banshees.

Algo que es seguro es que, cuando aparece este carruaje negro, alguien va a morir. Sea conducido por el Dullahan o no, el Cóiste Bodhar ha venido a llevarse un alma.
Presagio de muerte
Exacto, el Cóiste Bodhar (que significa carruaje silencioso) es el presagio de una muerte inminente. De la misma manera que una persona está sentenciada si el Dullahan pronuncia su nombre, si el Cóiste Bodhar aparece, no podrá regresar al Otro Lado si no se lleva el alma de un mortal como pasajero.
Son los lamentos de las banshees los que guían a este carruaje de la muerte hasta el alma que debe reclamar. Estos populares espectros también se cuentan entre las criaturas más importantes de la mitología irlandesa.
De esa manera, cuando el aullido lastimero de la banshee corta la noche y hiela la sangre en las venas de quienes la escuchan, el Cóiste Bodhar recorre las calles y los caminos a toda velocidad. Sea cual sea el lugar en el se detenga, una persona morirá allí. Ese alma se subirá al carruaje negro para viajar de vuelta al Otro Lado.
El Cóiste Bodhar
El mito de este carruaje negro es importante y antiguo, por lo que existen muchas narraciones y leyendas sobre él. Sin embargo, no hay muchas descripciones detalladas y fiables, ya que las personas que ven de cerca el Cóiste Bodhar rara vez viven para contarlo.
La mayor parte de los relatos lo describen como un carruaje espectral muy oscuro y de aspecto antiguo. Va tirado por cuatro (o seis, en algunas historias) caballos negros grandes y antinaturales. Algunas fuentes aseguran que estos sementales no son de este mundo y que sus ojos son rojos y luminosos. Incluso hay algunas historias en las que estos caballos están decapitados, o que tienen ojos de fuego y llamaradas saliendo de sus fosas nasales.
También existen historias que describen este carruaje con un ataúd sobre su techo. Me pregunto si el carruaje negro de los Condes Vampiro de Warhammer está inspirado en el Cóiste Bodhar.

En lo que respecta al conductor, a veces no tiene y, si lo tiene, se dice que está envuelto en sombras y no se le ve el rostro. Pero también hay otra posibilidad, la más fantástica: el Cóiste Bodhar puede ir conducido por…
El Dullahan
Estén los caballos decapitados o no, el que seguro que no tiene la cabeza sobre sus hombros es el legendario Dullahan, el cochero de la Cóiste Bodhar. En efecto, el famoso jinete sin cabeza de la mitología irlandesa abandona a veces a su terrible corcel para conducir el carruaje negro que hoy nos ocupa.
Una vez que se pone en marcha, el Cóiste Bodhar no puede ser detenido por barreras, portones o puertas cerradas. Se mueve a una velocidad aterradora y, como el propio Dullahan, tiene el poder de atravesar objetos sólidos.
La leyenda sostiene que este carruaje recoge las almas de los muertos y los transporta al más allá (una vez más, igual que el Dullahan). Sin embargo, en algunas historias, se dice que el Cóiste Bodhar no solo recoge a los muertos, sino también las almas de aquellos que han negociado con lo sobrenatural o han vendido sus almas en vida.
El temor y la creencia en el Cóiste Bodhar
Los irlandeses creen en la existencia del Cóiste Bodhar de la misma manera en que los gallegos creemos en la Santa Compaña, es decir: antes se creía mucho y ahora se dice que ya no se cree, pero un poco de miedo sí que sigue dando.
En la vieja Irlanda los lugareños abrían las verjas que daban a las carreteras cuando creían que este carruaje de la muerte iba a llegar, para que pudiese seguir su camino sin detenerse. Y es que esa gente tenía miedo de llegar a ver el Cóiste Bodhar, ya que podía significar la muerte inminente de un ser querido… ¡O la suya propia!
También existía otra creencia, una escalofriante. ¡Los irlandeses creían que, si el carruaje negro se detenía delante de una persona y se abría la puerta, alguien le arrojaba un cuenco de sangre a la cara (como se menciona en Folk Tales of Ireland de WB Yeats). Esa sangre marcaba a ese individuo como la siguiente víctima del Cóiste Bodhar.
Otros carruajes negros
Por lo que he podido comprobar, hay carruajes de la muerte en la Europa Atlántica y también en Latinoamérica. Donde esta leyenda es más fuerte es en Irlanda, con nuestro cóiste bodhar, pero al carruaje negro también se lo puede encontrar en México (Carretero de la muerte o carroza de la muerte), Guatemala (Carruaje de la muerte) y, ya en nuestro país, en Asturias (Carru de la muerte).
En todos los casos mantiene los mismos rasgos que hemos descrito en este artículo menos, claro está, su cochero estrella, el Dullahan, que es un privilegio de los irlandeses y solo de ellos.
Cerca de allí, en Escocia, en la ciudad de Edimburgo, también existe el mito de la carroza de la muerte. Ha habido muchos avistamientos, y todos coinciden en lo mismo: han visto al carruaje espectral recorriendo la Royal Mile entre Holyrood y el castillo, cerca de la catedral de St Giles. Los avistamientos tienen lugar en tardes oscuras y húmedas, con poca gente por las calles.
Aunque los escoceses también creen que el carruaje negro recoge las almas de los muertos, no es esta su única función. Se dice que estos sucesos preceden a un desastre en la ciudad. Por ejemplo, hubo varios informes de avistamientos de la carroza de la muerte en las semanas anteriores al incendio de Cowgate en 2002.

Por último, y también en Escocia, algunos afirman haber visto un terrorífico carruaje espectral recorriendo el cielo nocturno.
Historias y leyendas del Cóiste Bodhar
En primer lugar, citemos una conocida historia del condado de Clare:
Un hombre se encontró con el Cóiste Bodhar mientras viajaba por el campo. Le habían advertido que no se aventurara a salir solo de noche, pero era un hombre sin miedo y no hizo caso de los consejos de sus supersticiosos vecinos.
Mientras avanzaba en la oscuridad, escuchó el sonido de unas ruedas sobre la grava, pero cuando se giró para mirar, allí no había nada. Continuó su camino, pero el sonido se hizo más fuerte, más cercano, hasta que de repente el carruaje negro se materializó de la nada, precipitándose hacia él a una velocidad aterradora.
Su cuerpo sin vida fue encontrado la mañana siguiente, sin rastro alguno de lo que había causado su muerte.
Otra narración popular, fechada a 11 de diciembre de 1876, es la siguiente:
La muerte del almirante Burton MacNamara
Un sirviente de la familia MacNamara de Ennistymon House, en el condado de Clare, estaba dando un paseo nocturno cuando escuchó el ruido de unas ruedas. Mientras pensaba qué vehículo estaría en la calle a esa hora tan tardía, descubrió de repente que era el Cóiste Bodhar.
Sin dudarlo, el sirviente corrió y abrió las tres puertas que conducían a la Casa Ennistymon y se arrojó boca abajo al suelo. El carruaje de la muerte pasó zumbando junto a él. No se detuvo en la Casa Ennistymon, sino que se alejó hasta perderse de vista y no volver a ser oido. Un día después, Sir Burton MacNamara murió en Londres.
La siguiente historia sobre el Cóiste Bodhar se remonta al año 1806.
Michael Noonan, residente de Ballyduff, al oeste de Irlanda, vio un carruaje negro, seis caballos negros y un conductor sin cabeza vestido de negro deslizándose silenciosamente por los caminos. El carruaje desapareció tan rápido como había aparecido. Para aumentar lo extraño de la escena, según Michael relató a sus vecinos, todos los caballos carecían de cabeza.
Michael se dirigió a casa con la vaga esperanza de que la escena hubiera sido fruto de su imaginación. Por la mañana temprano estaba en el campo, cuidando de su caballo, cuando recibió la visita de Madden, un vecino del pueblo. Estaba angustiado y decía que necesitaba asistencia médica para su patrón.
Michael corrió a la botica local en busca de provisiones y después galopó hacia la casa del patrón de Madden, con intención de curarlo. Llegó demasiado tarde; el carruaje de la muerte ya se había cobrado otra víctima.
Relato recogido del libro Mitología celta, de Billy Wellman.
Una conclusión, pero no una despedida
Como sucede con la leyenda del Dullahan, la figura del Cóiste Bodhar ha sobrevivido al paso del tiempo para reclamar su lugar en la cultura moderna.
Pronto llegará a este blog un nuevo artículo perteneciente a este pequeño ciclo de seres irlandeses interrelacionados en el que estamos: el que trata sobre las banshees. Por otro lado, aún tenemos pendiente un post sobre el dios Crom Dubh, que está fuertemente relacionado con el Dullahan.
Pero si tienes curiosidad acerca de los seres míticos de la maravillosa Irlanda, en este blog tenemos otros siete artículos que te pueden interesar. Estos son:
Las deargh due, vampiresas de la mitología celta.
Los leprechauns, esos locos tan bajitos.
Las Bean sidhe y bean nighe, las lavanderas de la noche de Irlanda y Escocia.
Los aes sídhe, o aos sí, también conocidos como la buena gente.
Los sluagh, las terroríficas hordas de los muertos no perdonados.
El clurichaun, ese gran juerguista.

La extraordinaria mitología de Irlanda
Con el tiempo, todas y cada una de las criaturas del folclore de Irlanda tendrán su post en este blog, donde aparecerán perfectamente retratadas.
Mientras tanto, si quieres echar un ojo a las demás criaturas fantásticas que ya he comentado, aquí las tienes: Criaturas fantásticas en Desde Iliddiam.
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Un abrazo enorme. Muchas gracias por leerme.
Sentid, vivid y no os rindáis nunca.
2 ideas sobre “Cóiste Bodhar, el carruaje negro de la mitología irlandesa”
¡Súper curiosa y escalofriante la leyenda del Cóiste Bodhar! ¡Me ha tenido pegada a la pantalla hasta terminar el post! Como siempre, los fragmentos ilustrando la información le dan un toque alucinante a todo lo que describes. ¡Me ha encantado! ¡Abrazos!
Como siempre y más que nunca… ¡Mil gracias por tu apoyo y tu cariño, amiga mía!