El cuegle es una criatura extraña y abominable. Terrorífica. Dentro de la mitología cántabra, en la que abundan seres estrambóticos y peligrosos (como el ojáncano, o los caballucos), esta abominación los supera a todos.

El cuegle es una criatura de lo más extraño, ya que no es un individuo único ni una raza de criaturas. Es una abominación. Hijos de anjanas y grandes amigos de los ojáncanos, estos seres son una auténtica rareza. Vamos a desarrollar este asunto.
El cuegle: génesis e infancia
Hay quien dice que, una vez cada treinta años, una anjana es afectada por una maldición que la trastorna y la impulsa a aparearse con un oso. Unos veinte meses después nace el fruto de esta unión: el cuegle.
Ya desde pequeños son malos, crueles, salvajes y voraces. Tienen gran apetito y sus madres los alimentan con hojas de roble y de acebo. También les llevan otras cosas, pero jamás les dan leche, que es venenosa para ellos.
El cuegle: la madurez de un monstruo
Cuando crecen se vuelven carnívoros y su apetito aumenta hasta convertirse en insaciable. Lo cierto es que tienen cinco estómagos y el deseo compulsivo de llenarlos, de manera que comienzan a devorar todo lo que se pone a su alcance, sobre todo animales. Las garduñas y los zorros son muy de su agrado. Los matan con su cuerno cuando tienen la oportunidad y, cuando no, los estrangulan haciendo uso de su enorme fuerza física. También entran en las casas de los lugareños y secuestran a recién nacidos y niños muy pequeños, pues su carne les parece un manjar.
A veces, si se dan un buen atracón, les duelen los estómagos. Entonces se dice que comen vainas y pan de culebra para ponerse bien. La leche, como hemos dicho, es lo único que no pueden ingerir, pues es mortal para ellos.
Los gusanos de la buena suerte
A pesar de su mal carácter y su salvajismo, los aldeanos no suelen matar a los cuegles. Eso se debe a que, cuando mueren de viejos y su cuerpo se descompone, de sus estómagos salen unos gusanos blancos y encarnados que parecen babosas. Se dice que el que encuentre uno, lo guarde en una cajita y lo lleve encima, estará bendecido por la buena suerte durante toda su vida, que será muy larga. Además, estará protegido contra los ojáncanos, que no podrán hacerle mal alguno.

¿Pero… que aspecto tiene el cuegle?
Aún siendo bípedo, su forma se aleja mucho de la humana. Es gordo, achaparrado y bestial, con anchas piernas y tres fuertes brazos. Estos últimos acaban en muñones sin dedos y uno de ellos tiene manchas verdosas. La piel de su rostro es oscura y podría parecer lejanamente humanoide si no fuese por sus tres ojos, uno de los cuales es rojo, otro verde y el último azul. Su pelaje es áspero y lleva una barba larga y enmarañada, repleta de hojas y trozos de ramas.
De su frente surge una excrecencia semejante a un cuerno, que utiliza como arma y también para escarbar en la tierra en busca de su alimento favorito, que son las orugas.
Entre sus rasgos físicos más estrambóticos están las cinco filas de dientes que posee dentro de la boca y una especie de collar rojo que tiene en torno al cuello y que reluce en la oscuridad. También se rumorea que su sangre es de color blanco.
Además, Manuel Llano nos relata que los cuegles son muy amigos de los ojáncanos, de la misma manera que lo son los cuervos.
Remedios tradicionales anti-cuegles
El mejor talismán contra estos estrambóticos seres es una rama de acebo o roblecillo. Por otro lado, se puede evitar que los cuegles rapten niños muy pequeños para devorarlos colocando un poco de acebo y un trozo de rama de roble sobre la cuna de los infantes. Los cuegles aborrecen estos vegetales porque sus madres (las anjanas malditas) les han dado de comer tal cantidad de ellos que estos monstruos, ya de adultos, los odian con toda su alma.
El cuegle en la literatura
Los cuegles aparecen en mi segunda novela: La marca del Urco. No tengo noticia de la aparición de esta criatura en ninguna otra obra literaria, aunque sí aparecen mencionados en algunos bestiarios de mitología de la Península Ibérica.
Aquí os dejo un fragmento de texto de mi novela.
Me giré para comprobar que ya tenía encima a otro enemigo. Este era un ser muy desagradable: bajo, ancho, gordo, peludo y achaparrado. Era bípedo, pero su cuerpo era bestial y estrambótico. Poseía tres brazos y una especie de cuerno le sobresalía de la frente. En su cara, que era vagamente humanoide y en extremo desagradable, había tres ojos: uno verde, otro azul y otro rojo. Todo su pelaje estaba empapado y se le pegaba al cuerpo. También tenía una barba muy larga de la que goteaba el agua de la lluvia. Su olor corporal era tan penetrante que, aun en estas circunstancias extremas, me causó nauseas. En ese momento, comenzó a abrir una boca demasiado grande para su cabeza y pude ver que disponía nada menos que de cinco hileras de dientes puntiagudos.
Se lanzó sobre mí con una velocidad y un salvajismo sorprendentes. Solo me dio tiempo a colocar mis martillos en posición de defensa.
La marca del Urco. David das Tebras.
El cuegle en la pantalla
«El Cuegle» es el título del cuarto episodio de la sexta temporada de la serie Grimm. Se estrenó el 27 de Enero del 2017 y está centrado en la figura de este ser mitológico de Cantabria.

He tenido la suerte de no haberme topado nunca con este Wesen personalmente. Sin embargo, conocía a una mujer que no tuvo tanta suerte. Fue presa de la salvaje bestia de tres ojos y tres brazos en la región montañosa de Cantabria, una parte de España donde este famoso Wesen es conocido como El Cuegle. El malvado El Cuegle acecha a las madres y secuestra a sus bebés recién nacidos. Los conserva durante las Horas del Terror.
Extracto de los diarios de los hermanos Grimm.
La extraordinaria mitología de Cantabria
Ha resultado ser rica, espectacular y, sobre todo, diferente.
Cierto que el ojáncano y las anjanas son los dos pilares de esta mitología, pero no están solos. Siete (ahora ocho) seres de la mitología cántabra tienen un artículo propio en este blog. Ellos son:
Además, si quieres conocer a los seres legendarios que pueblan el resto de las mitologías de la península, puedes hacerlo aquí: Seres míticos de la Península Ibérica.
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Un abrazo enorme. Muchas gracias por leerme.
Sentid, vivid y no os rindáis nunca.
2 ideas sobre “El cuegle, una abominación horrible, cruel, salvaje y voraz”
¡Que maravilla regresar y volver a sumergirme en los mitos cántabros esta vez! Menudo personaje curioso, con todas sus características y aterradoras costumbres. ¡Me ha encantado también ese pequeño fragmento de la nueva novela! ¡Promete ser alucinante como la primera! ¡¡Abrazos, querido amigo!!
Mil abrazos de vuelta para tí, querida amiga mía 😊.