El Nuberu asturiano, amo de las tempestades

El Nuberu es el señor de las borrascas, del granizo, de los temporales y de los aguaceros. En todo lo que abarca la nación astur, es él quien decide dónde caen las lluvias y cómo son de abundantes. Temperamental y, según algunos, malvado, este importante espíritu del clima disfruta creando tormentas en las que dirige los rayos a su antojo. También se divierte forjando tempestades que levantan grandes olas que azotan las costas y producen naufragios.

En las narraciones populares de transmisión oral, este importante ser mítico tiene nombre y apellido: Juan Cabrito. Además, en algunos ayuntamientos del suroeste de Asturias (como Teverga), donde el territorio de este individuo es limítrofe con el de los nubeiros gallegos y los renuberos leoneses, también es conocido como reñubeiru.

El Nuberu y los nuberos

Al preparar este post he descubierto algo que no sabía previamente: una gran diferencia entre el Nuberu de Asturias y sus equivalentes leoneses, cántabros y gallegos. Me refiero a lo siguiente:

Los nubeiros gallegos son muchos, e incluso de distintos tipos, y lo mismo pasa con los de otros lugares.

Por otro lado, el Nuberu de Asturias, así, con mayúsculas, es un solo individuo. Sobre él existen muchas leyendas que, como todas las narraciones de transmisión oral, cambian ligeramente de una zona a otra.

Juan Cabrito

Como estábamos diciendo, las leyendas, los dichos y, en general, las narraciones sobre el Nuberu se han ido conservando de manera oral a través de las décadas. Eso lo sabemos bien gracias a que Aurelio de llano recopiló una serie relatos populares a lo largo de muchas localidades asturianas. Estos retratan a un personaje muy interesante: el Nuberu. Alias: Juan Cabrito.

El Nuberu: alguien importante

Este individuo es una de las entidades más notables de la mitología asturiana. Como señor de lluvias y tormentas, se podría pensar en él como una especie de dios, pero sin embargo es un individuo relativamente normal, que vive en una casa y tiene familia. Su trabajo es provocar tempestades, tormentas, granizos y aguaceros. A veces los descarga sobre las cosechas de los campesinos o causa grandes daños en las aldeas. También, si tiene un mal día, puede llegar a lanzar rayos contra las personas y sus animales. En algunas leyendas, desciende o cae al suelo tras utilizar sus poderes.

El Nuberu es muy temido en Asturias a causa de los destrozos que produce en los pueblos y en los sembrados. Es por ello que los lugareños hacen tañer las campanas para ahuyentarlo. De hecho, hace apenas unas décadas el toque de campanas de «detente nubero» o «detente nublao» era bien conocido, como podéis comprobar en el documental «Un país en la mochila», del genial José Antonio Labordeta.

El Nuberu. Ilustración de Alberto Álvarez Peña.

¿Y qué aspecto tiene el Nuberu?

¿Qué como es? Pues parece un hombre viejo, pero uno que da miedo. Es alto, feo y lleva la cabeza cubierta por un sombrero de ala ancha. Sus orejas son grandes, sus ojos brillan y hay quien dice que su piel es muy oscura. Tiene una barba muy larga y desastrada y unos bigotes acordes con ella. Viste con pieles y suele ir sucio y andrajoso. Algunas leyendas le atribuyen un zurrón de pastor y un bastón.

Este aspecto se mantiene en toda Asturias, pero su tamaño, sin embargo, sufre grandes variaciones, desde el de un gigante hasta el de un enano.

Gracias, don Aurelio

Escribo este artículo muy impresionado por una de mis fuentes de documentación: los estudios de Aurelio de Llano Roza de Ampudia. Este recorrió Asturias recopilando leyendas y conocimiento. Después puso por escrito sus conclusiones y reflexiones, valiosos en extremo por su antigüedad y pureza. También, a la manera de un Estrabón de principios del siglo pasado, nos trae datos y pasajes de autores anteriores.

En su obra Del folclore asturiano, don Aurelio recopila muchas narraciones populares con Juan Cabrito, el Nuberu, como protagonista. Aquí tenéis una de ellas:

Nuberu, imagen generada por IA.

El origen del Nuberu

Tomando todas las narraciones orales sobre el Nuberu como un conjunto, podemos afirmar que la sabiduría popular nos dice dos cosas: la primera es que este poderoso ser vive en Egipto…

…y la segunda cosa es que…

La segunda es que el Nuberu vive en la cumbre de una gran montaña.

¿Por qué la cima de una montaña de Egipto? Esto es algo extraño en los seres de nuestras mitologías. Aurelio de Llano nos plantea la posibilidad de que Juan Cabrito descienda de una antigua deidad.

Y es cierto que Votan (hoy más reconocido en esta forma antigua como Wotan o como Woden) es a los germanos lo que Osiris a los egipcios. También es cierto que, en la antigüedad, la creencia en Isis y Osiris emigró a Byblos, una importante ciudad fenicia y de allí pudo llegar a la península…

Esta es una posibilidad, pero muchos estudiosos, como Alberto Álvarez Peña, autor de Mitología asturiana, la niegan con las siguientes palabras:

“Soy el Nuberu. Yo mando sobre la lluvia y los vientos. El relámpago es mi látigo y el trueno mi voz» DaBaAn @dabaan_art

Las campanas, némesis del Nuberu

Antaño la costumbre de tocar las campanas para detener a las tormentas y esconjurar a los nuberos estaba completamente extendida y normalizada en las tierras de Asturias, León y Galicia.

En lo que a Asturias se refiere, a principios del siglo pasado esas prácticas había quedado reducidas a Celón, concejo de Pola de Allande; Taladrid, concejo de San Antolín de Ibias; Aguinos y Saliencia, concejo de Pola de Somiedo; La Piñera, concejo de Morcín; Murias, concejo de Aller; Llueves, concejo de Cangas de Onís, y a algunos otros pueblos.

En el Bierzo, las campanas se deben hacer sonar con el toque llamado de «tente trona», toque muy extendido y que se acompaña con diferentes variaciones del siguiente conjuro:

También era costumbre tocar las campanas a las doce de la noche del primer viernes de marzo para guardarse de las tormentas en época de cosecha. Ya en la propia Galicia «tocan las campanas de las iglesias parroquiales cuando truena.». Y «en Portugal voltean una campanita bendita, y el rayo no cae en los lugares a que llega el sonido.»

Otros remedios contra el Nuberu y otros nuberos

Con igual propósito, es aconsejable hacer hogueras con ramos de laurel bendecido el Domingo de Ramos o encender velas, aunque a veces hay que arrojarle una prenda del que efectúa el exorcismo, generalmente el cura.

Otros métodos para protegerse del Nuberu asturianos son: rezar la oración dedicada a Santa Bárbara, poner en la corralada la pala y el rodallu del pan (Tineo); la pala de dientes y de enfornar (Navia), volcar un carro del país volcado o poner del revés las patas de las trébedes. En otros lugares colocan hachas con el filo apuntando hacia arriba en los tejados.

Cinco curiosidades sobre el Nuberu

  1. Los pescadores temen al Nuberu, pues les culpan de las terribles galernas del Cantábrico, que les hacen regresar apresuradamente a puerto.
  2. En realidad, es muy peligroso tocar las campanas cuando está encima de la iglesia una nube cargada de electricidad, porque el campanario hace las veces de pararrayos y la cadena de la campana es un excelente conductor. Dice el P. Feijóo en Teatro Crítico, tom. V. pág. 122, que, «en 1718 cayó una furiosísima tempestad en parte de la costa de Bretaña, y 25 Iglesias fueron heridas de rayos por haber pulsado las campanas.»
  3. Aunque el Nuberu es no es un ser mítico que utilice habitualmente su fuerza física, se dice que esta es descomunal.
  4. Dependiendo de la leyenda, la casa del Nuberu estaría situada simplemente en «Efitu», o en los montes de Tudela, o en la ciudad de Brita, o en la de Oritu, o en la del Gritu o en la de Exitu.
  5. Es tan importante la figura del Nuberu en el folclore y la cultura de Asturias que se ha filtrado en el lenguaje popular. De esa manera:
Nuberu, imagen generada por IA.

Una última leyenda del nuberu

Tanto esta leyenda como las dos que ya han aparecido a lo largo del post son parte de las muchas recopiladas por Aurelio de Llano Roza de Ampudia a lo largo de los años y publicadas en 1922 en su Del folclore asturiano.

Si un día vas a Egito…

El Nuberu, los nubeiros, el ñubero, el renuberu, el odei y el Entiznau

Nuberos, nuberus, ñuberus y nubeiros son personajes de las mitologías asturiana, cántabra y gallega. A estos hay que añadirles tronantes, escoleres y, por supuesto, el Entiznau.

Todos ellos forman parte de una pequeña familia de seres distribuidos por muchas de las mitologías de la península. Todos ellos son criaturas mitológicas que habitan en las nubes, viajan en ellas y las controlan a voluntad. Controlan la climatología y se divierten provocando lluvias, granizos, tormentas y aguaceros que destrozan las cosechas.

Jesús Callejo nos dice que, además de todo esto, también pueden encrespar el mar, convocar tempestades y precipitar el granizo.

Están muy extendidos por el noroeste de España, especialmente por la Cornisa Cantábrica, donde recibe diversos nombres según la región. Así, se les conoce como Nuberu en Asturias, nubeiros en Galicia, ñuberos en Cantabria, renuberus en las zonas al norte de León y odei en el PaísVasco.
Además, en el folklore de Extremadura existe el Entiznau, que tiene muchas características en común con todos los anteriores.

Nuberu, imagen generada por IA.

La rica mitología asturiana

Si lo que te interesa es seguir descubriendo las criaturas de la mitología de Asturias, en este blog puedes conocer a bastantes más. Son las siguientes:

Además, si quieres conocer a los seres legendarios que pueblan el resto de las mitologías de la península, puedes hacerlo aquí: Seres míticos de la Península Ibérica.

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Un abrazo enorme. Muchas gracias por leerme.

Sentid, vivid y no os rindáis nunca.

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