La importancia de las xanas dentro de la mitología de Asturias es extraordinaria. En el folclore de esta hermosa nación son bien conocidas por su belleza deslumbrante, sus poderes mágicos y sus grandes tesoros.

También tienen otros nombres: en el concejo de Llanes son conocidas como injanas; en Ponga se las llama xianas y en Mua de Prana y en Cudillero reciben el nombre de xanias.
Hermosas ninfas que, en el río metidas,
contentas habitáis en las moradas
de relucientes piedras fabricadas
y en columnas de vidrio sostenidas.
Garcilaso de la Vega
Bellas y seductoras habitantes de las aguas puras
Las xanas suelen habitar en medio de la naturaleza, donde las aguas fluyen puras y cristalinas, como en fuentes, arroyos y cascadas. También habitan en ríos, en regatos y, en general, en cualquier cuerpo de agua situado en un entorno natural y boscoso. Sus leyendas, además, nos revelan que tienen preferencia por los cursos de agua que se dan en cuevas y grutas.
Estos relatos populares asturianos las describen como mujeres jóvenes y extraordinariamente hermosas que, a menudo, están ligadas a estos cuerpos de agua por medio de un hechizo. Se las puede encontrar metidas dentro de su elemento acuático o justo al lado de él.
Poniéndonos en situación: ¿Quiénes son las xanas?
Aurelio de Llano y Roza de Ampudia, un folclorista de extrema importancia y toda una autoridad en lo que respecta a la mitología de Asturias, dice lo siguiente sobre las xanas:
- Son un tipo de ninfas relacionadas con el agua.
- Son menudas y su belleza es extraordinaria.
- Van ataviadas con una túnica.
- Se entretienen en peinar su larga cabellera con peines de oro.
Según los relatos orales que este hombre recogió por toda Asturias al principio del siglo pasado, las xanas están sujetas a encantamientos que las ligan a los elementos acuáticos en los que viven.
También nos dice que, entre sus pasatiempos se cuentan divertirse cantando y bailando, y también peinar sus hermosas cabelleras con sus característicos peines de oro. Esta imagen pura e idílica se ve empañada por actos menos inocentes, como seducir a los hombres y tener hijos con ellos.
To madre te espera,
To padre te llama;
los ñeños tan solos
y tú con la xana.
Cancioncilla popular asturiana.
Otra actividad recrimibable que realizan las xanas es cambiar a sus bebés (llamados xanines) por los de mujeres humanas para que estas se los cuiden. Este fenómeno, llamado «changeling» o «de los niños cambiados» es común a una gran cantidad de seres miticos muy similares a las xanas a lo largo de toda Europa. Después veremos todo esto en profundidad.
De oro
Parece ser que las xanas poseen grandes tesoros. Acostumbran a hilar con madejas de oro en una rueca del mismo material. También les encanta peinarse sus largos cabellos con peines de oro. Y de oro son, también, los pollos y las gallinas que poseen. Por último, los bolos con que juegan sobre la hierba mojada por el rocío en la mañana de San Juan… son de oro.

En algunas leyendas regalan ovillos de hilo a los pastores, en otras recompensan a quienes les presta un servicio con joyas extraordinarias. En otras leyendas hacen ricas a las personas que las libran de su encantamiento.
¡Ay! que una xana hechicera
lavando está en Fuente Noble,
lavando cadejos de oro
vestida de mil amores.
Fragmento del romance «El Cueto Lloro».
Xanas, mouras y todas sus hermanas: una gran familia
Mouras, janas, moiras encantadas, donas, encantos, xanas, xianas, inxánganas, anjanas, lamias, dones d’iagua, fadas, moras, moricas encantadas, encantarias. Todas ellas son familia.
Estas bellas criaturas tienen una presencia fortísima en las mitologías de la Península Ibérica y forman un conjunto de seres mitológicos que comparten unos claros rasgos morfológicos e idiosincrásicos.
Descendientes de las náyades
Hablemos de náyades, las ninfas de los cuerpos acuáticos de la rama grecorromana del gran árbol indoeuropeo. En nuestra península reciben diferentes nombres en la mitología de cada región. De esa manera, tenemos a:
- Las xanas asturianas.
- Las mouras gallegas.
- Las janas leonesas o cántabras.
- Las lamias, o lamiak vascas.
- Las fadas, moras o moricas encantadas aragonesas.
- Las moiras encantadas portuguesas
- Las dones d’aigua catalanas.
- Las alojas del extremo oriental del Pirineo.
Unos seres míticos que no comparten todos estos atributos pero sí muchos de ellos son las anjanas de la mitología cántabra.
Todas ellas son protagonistas de multitud de relatos folclóricos, transmitidos de manera mayoritariamente oral en las zonas antes citadas. Eso les da un sello de autenticidad y de antigüedad, identificándolas como criaturas fantásticas de nuestro folclore con siglos e incluso milenios de historia.
Los niños cambiados
En ocasiones, las xanas cambian los bebés de alguna madre humana por uno de los suyos propios, llamados xanines. Hay varios motivos para ello, y el principal de ellos es que a las xanas, igual que les pasa a las mouras gallegas, les cuesta mucho cuidar de sus bebés. Hay cosas que no son capaces de hacer, como amamantarlos o bautizarlos, por lo que intentan que alguna madre humana lo haga por ellas.
Dice Aurelio del Llano Roza de Ampudia que en todos los sitios habitados por xanas se encuentran relatos en los que estas cambian a sus hijos por los de las aldeanas.

Este hombre, don Aurelio, nos relata en su libro Del folclore asturiano: mitos, supersticiones, costumbres que las xanas pueden tener hijos a pesar de que no hay noticias de que exista una equivalencia masculina de su raza.
Los padres de esos niños acostumbran a ser humanos y sus madres, las xanas, tienen la costumbre de llevar a estos xanines hasta un hogar en el que haya algún bebé. Una vez allí, sacan de la cuna al niño humano y se lo llevan, dejando al xanin en su lugar. Cuando les parece oportuno, devuelven al niño ajeno sin haberle hecho daño alguno y recogen el suyo.
Una mujer de Vidiago, concejo de Llanes, estaba sallando* maiz junto a la cueva de Santa Marina.
Y a la orilla de la finca donde sallaba, tenía un niño acostado en una macona* a la sombra de un cerezo.
Cuando anocheció, la mujer cogió la macona con el niño, la puso encima de la cabeza y se dirigió hacia su casa. Pero antes de llegar a ella se dió cuenta de que le habían cambiado el hijo.
Entonces fué a la cueva de Santa Marina y dijo:
—Injana mora: Dame el mió criu y toma el tuyu.
La injana contestó:
—Tráelo acá, mala mujer: no te lo dí para que me lo criaras, ditelo para que me lo bautizaras.
* Sallar: Escardar un sembrado con azada.
* Macona: Banasta, cesto grande formado de mimbres o listas de madera delgadas y entretejidas.
También en Bierces, Riera de Colunga, una xana cambió su hijo por el de una salladora, la cual lo tenia durmiendo en un sardu* bajo un castaño.
Como la mujer no daba de mamar al xanin y éste lloraba, dijo la xana desde lejos:
—¡Mujer, cuida es nenu!
Y la mujer sallaba y cantaba sin hacer caso de la xana ni del xanín.
—Mujer, da de mamar a ese nenu —repetía la xana.
—Que le de la madre que lu parió —contestó la salladora.
* Sardu (Asturias): Cesto hecho con varas de mimbre.
Las leyendas de las xanas
Estas leyendas se encuentran muy arraigadas en gran parte de León y toda Asturias, como prueba el gran número de topónimos que llevan por nombre Les xanes (plural de xana en asturiano central), por ejemplo, el Desfiladero de les xanes.
En muchas de estas leyendas la xana se muestra junto a una fuente o en algún otro lugar especial esperando que un valiente la desencante. Este mito, muy corriente en Europa Occidental, tiene en Asturias dos variantes principales: «El bollo de cuatro picos» y «La mujer serpiente». Ambos transcurren en la madrugada de San Juan, cuando la xana (a veces bajo otro nombre como «encantada», «mora» o simplemente «moza» o «señora») se aparece junto a la fuente.
El bollo de cuatro picos
Un campesino se encontró una mañana de San Juan a una xana encantada junto a una fuente. Esta le hizo entrega de un pan de cuatro picos y le encomendó una misión: que lo conservase intacto durante un año, al cabo del cual la xana quedaría desencantada y él ganaría el inmenso tesoro que ella custodiaba.
Pero la esposa del campesino encontró el pan y se comió uno de sus picos, que comenzó a sangrar. La mujer, preocupada, intentó disimular el desaguisado y el hombre, cuando llegó de nuevo San Juan, acudió a la cita sin sospechar nada.
Arrojó el pan a la fuente y esperó que la xana apareciese. El pan se transformó en un caballo cojo de una pata: el encantamiento había resultado frustrado. La xana entonces reprochó al campesino el tener una esposa tan indiscreta y comilona. «Perdiste de desencantarme y de hacerte rico. No obstante, llévale a tu mujer este pañuelo de recuerdo», le dijo.
El hombre regresó a su casa y, deteniéndose a beber en una fuente, posó el pañuelo sobre un árbol, que al momento estalló en llamas.
El argumento de «La mujer serpiente» es mucho más sencillo:
De nuevo, un campesino se encontró una mañana de San Juan a una xana encantada junto a una fuente. Esta le pidió que la desencantase y el hombre accedió, pero la xana le advirtió al protagonista que debería probar su valor. Ella se convertiría en una serpiente monstruosa y él debería dejar que ella se enroscase alrededor de su cuerpo y le diese un beso en la boca.
En algunas variantes de la leyenda el protagonista triunfa, desencanta a la xana y se lleva su tesoro. Otras veces, el temor le vence y la xana le castiga arrojándole su peine, dejándole cojo y condenándolo, a veces, a morir antes de que transcurra un año.
En otras versiones de la leyenda el hombre no tendrá que darle un beso a la serpiente, sino que deberá arrebatar un clavel que el monstruo sostiene en sus fauces.

Las xanas en La hija de la ayalga
En la versión gallega del mito (pues las xanas y las mouras son, esencialmente, la misma criatura) la xana/moura transformada en serpiente debe dar tres besos, y no solo uno. Os voy a dejar aquí un fragmento de mi primera novela en el que sucede precisamente esto.
Al mirar hacia el pasado, la tristeza y el pesimismo estaban haciendo presa en mi corazón, pero entonces vi venir hacia mí a través del bosque a la bellísima Maeve.
―Creía que habías vuelto a tu lejana isla verde ―le dije.
―Aún no. Os he estado observando y creo que le voy a hacer un favor a una amiga antes de irme. Un favor delicioso y muy agradable.
―¿A qué te refieres, adorada mía? ―pregunté, bromeando pero presa de la curiosidad.
―Vengo a liberarte de tu hechizo ―me explicó.
Me cogió por sorpresa, pero mi fada tomó las riendas y dejé de ser dueña de mis acciones. Dejé caer al suelo la blanca prenda que me servía de vestido y, desnuda, me interné en el estanque. Sus aguas me acogieron y me acariciaron con su frescura. Maeve se acercó y yo me sumergí mientras mi cuerpo comenzaba a transformarse. El agua, cubierta por hojas y restos de vegetación, no dejaba ver bien lo que pasaba. Mi amiga metió los pies en ella y yo, con mi nuevo cuerpo de serpiente, me aferré a una de sus piernas y comencé a subir por ella, enroscándome, ascendiendo. Noté cómo Maeve reprimía un escalofrío y se ponía tensa mientras luchaba contra el asco y el terror. Mi cuerpo no me obedecía. Mi fada tenía el control. Pasé rozando su sexo y se estremeció. Pasé rodeando su cintura y rocé a propósito uno de sus pechos, haciendo una leve presión sobre el pezón. Buscaba su boca. Mi amiga estaba muy tensa, pero fue muy valiente y recibió mi beso.
Nuestras lenguas se unieron. La suya, cálida y suave, la mía fría y bífida. Ese fue nuestro primer beso, el primero de los tres que me tenía que dar.
Aflojé un poco la presa mientras notaba cómo mi nueva forma crecía, sobrepasando el tamaño de cualquier serpiente normal. Mi cuerpo continuaba enroscado alrededor del suyo, tan bonito y delicado. Mi monstruosa cabeza se mantuvo un instante delante de su bella cara antes de volver a lanzarse a por su boca.
Abrió mucho los ojos.
Nuestras lenguas se unieron de nuevo. Mi cuerpo creció aún más y la rodeó por completo, ejerciendo una presión dolorosa.
Mi amiga gimió, aterrorizada.
Durante un momento, pareció que iba a huir.
Pero no lo hizo.
Me miró y entreabrió la boca para recibir la mía por tercera vez. Mi lengua acarició toda su cara; tanto había crecido mi tamaño.
Sacó su lengua y se selló el tercer beso.
Con un resplandor, mi hechizo se rompió: se deshizo mi fada, recuperé mi cuerpo. Ambas quedamos desnudas, entrelazadas en el suave suelo vegetal, en el límite del estanque. Jadeábamos y sudábamos. Maeve me abrazó y me besó con pasión mientras llevaba su mano a mi sexo. Noté que estaba muy excitada. Yo también lo estaba. Me puse tensa cuando vi las marcas de su cuerpo, los moratones que le había provocado, pero ella me apretó la mano y me volvió a besar con una pasión que hizo que me olvidase de todo.
Hicimos el amor hasta quedarnos dormidas bajo los árboles.
Fue uno de los momentos más felices de mi vida.
David Das Tebras. La hija de la ayalga.
Distribución geográfica del mito
La importancia de las xanas se ve reflejada en el sinnúmero de topónimos y en la distribución de estos. Hagamos una lista:
- Cueva de la Cogolla en el monte de Naranco, Oviedo.
- Cueva del Moru junto a Carrandena, concejo de Colunga.
- Cueva del Castiellu de Aguilar, en Muros de Pravia.
- Cueva de Corrimateo y cueva de Santa Marina, en Vidiago concejo de Llanes.
- Cueva de la Xerra de Lapisón en Monte Alea.
- Cueva de las Huelgas en Coviella, concejo de Cangas de Onís.
- Cueva del Lago en Pola de Lena.
- Cueva de las xanas en la Llera, concejo de Colunga.
- Cueva de las xanas en Proaza.
- Cueva de las xanas en Caravia.
- Cueva de las xanas en Cuenya.
- Cueva de las xanas en Avilés.
- Cueva de las xanas en Biobes, concejo de Nava.
- Cueva de la Injana en la sierra del Trave, parroquia de Noriega, concejo de Ribadedeva.
- Coto de la Xana en Albandi, concejo de Carreño.
- Prado de la Xana en Payandi, concejo de Laviana.
- Monte de la Xana entre Berbes y Caravia.
- Rozu de la Xana en Cuña, concejo de Teverga.
- En el Castiellu de la Riera de Colunga tienen las Xanas los siguientes objetos de oro: una bolera, cadexos, telas y una gallina con sus pilinos.
- Fuente de la Xana en Aguinos, concejo de Pola de Somiedo.
- En Proaza hay un Río de las Xanas.

Y eso no es todo…
Todo esto nos aporta Don Aurelio en su Del folclore asturiano: mitos, supersticiones y costumbres:
En Cuetulloriu, en Cangas de Onís, y en Cueto Lloro, en Nueva de Llanes, se sabe que viven xanas encantadas. Las de Nueva custodian un gran tesoro, según dice una copla popular:
En Cueto Lloro,
hay un zurrón d'oro,
que vale más que Llanes y Parres,
Onís y Cabrales,
y Peñamellera con sus arrabales.
En el valle de Candamo los vecinos oyen por la noche el son de las panderetas tocadas por las xanas. En la Mortera de San Nicolás, concejo de Mieres, hay una fuente de la que sale un hilo de oro que da vueltas y vueltas. Lo que sucede es que dentro de la fuente está una Xana «desenduvillando». En la Foz de Tarna de Socastiellu y en Orlé, concejo de Campo de Caso, hay una fuente donde canta una xana cuando se está peinando:
En la fuente de las xanas,
junto al río del Nalón,
hay un rico tesoro
mirando la cara al sol.
Se han visto xanas en Fuentequemada, Fontica y Fuentebernalda del monte Naranco-Oviedo y también en Fuenteadentro cerca de Tolinas y en la Fontanona de Llamosu, concejo de Belmonte. También se han visto en la fuente de Castañeda y en de la Figal, concejo de Grado. Más xanas se han visto en Fuentecaliente, lugar de Pie del Oro, concejo de Gozón. También en la fuente de Fumayor de San Román de Candamo. Por último, también se han visto xanas en las fuentes Obaya, Fabola, Gobieta y Solderiz, sitas en el puerto Sueve.
Aún hay más
Cuando pasan los rapaces por junto a la fuente del Peñón, concejo de Morcín, dicen: «Sale, Xana, sale, Xana, que tu padre el rey te llama».
En Sietefuentes de Cabanín, concejo de Mieres, las xanas tienden madejas de hilo de lino para regalárselas las mujeres que van allí por agua.
En Quirós, sobre el peñón de Brégola, apareció día una xana, llamó a los pastores que estaban en Vallina y les preguntó:
—¿Queréis riqueza?
Y les tiró un puchero lleno de oro en polvo; después dijo:
—Entre castros y castrina
hay una espinerina
con cien monedas de aro
y otras cien de plata fina.
En Pie del Oro, concejo de Carreño, y en Antromeo concejo de Gozón, las xanas tienden su colada bajo la luz de la luna.
Un detalle antes de terminar (ya casi está)
El mito de las xanas se extiende de manera uniforme, repartido desde el extremo oriental asturiano hasta una linea que una la orilla del mar en Cudillero con un punto del límite entre Asturias y León, pasando por Belmonte y Somiedo.
Desde esta linea hasta el extremo occidental no se han encontrado vestigios de este ser mítico, ni cuevas ni fuentes que lleven el nombre de xana, ni personas ancianas que oyeran hablar de estas ninfas.

Ahora sí: hasta aquí con las xanas de Asturias
Si lo que te interesa es seguir conociendo a las criaturas de la mitología de Asturias, en este blog puedes conocer a bastantes más. Son las siguientes:
- La paparrasolla.
- El cuélebre, la serpiente alada de Asturias.
- La güestia, la terrorífica procesión espectral asturiana.
- El carru de la muerte, que viene a recoger las almas de los difuntos.
- Las ayalgas, esas tristes y fascinantes damas encantadas.
- Las lavandeiras, las lavanderas de la noche gallegas y asturianas.
- El papón, el ogro comeniños de Asturias.
- La zamparrampa, barranca, parranca o zanca parranca
- El Urco, el Can do Mar gallego y asturiano.
- El home-llovu de Asturias.
- El home marin y los homes mariños.
- Las bruxas asturianas.
- El pesadiellu, la manona y la mano negra de Asturias.
- El sumicio, un duende muy peculiar.
- El diañu burlón, ese extraordinario metamorfo.
- Juan Cabrito, el nuberu, señor de las tormentas.
- Trasgus, los duendes más famosos de Asturias.
- La terrorífica guaxa.
- El patarico, un terrorífico cíclope marino.
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Un abrazo enorme. Muchas gracias por leerme.
Sentid, vivid y no os rindáis nunca.
3 ideas sobre “Xanas: bellas y seductoras habitantes de las aguas puras”
¡Qué preciosidad de seres, las xanas! Las que tenemos la gran suerte de habernos sumergido en tu increíble novela, valoramos aún más si cabe, toda esta maravillosa información sobre ellas. Me ha encantado el post y descubrir aún más esta figura tan bella y mágica. ¡¡Abrazos!!
Abrazos de vuelta para tí y muchísimas gracias por todo. ¡Siempre! ☺️🤗
Abrazos de vuelta para tí y muchísimas gracias por todo. ¡Siempre! ☺️🤗